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El berrinche de Kiko Jiménez

Estaba convencido de que le tenía ganada la partida a Rafa Mora para quitarle su silla de ‘Sálvame’ sin darse cuenta de que despierta más odios en la audiencia que simpatías

Kiko Jiménez
Kiko Jiménezlarazon

Su prepotencia es pareja a su vanidad, no sabe perder y su ego se transforma en berrinche cuando no logra sus propósitos. Kiko Jiménez estaba convencido de que le tenía ganada la partida a Rafa Mora para quitarle su silla de ‘Sálvame’ sin darse cuenta de que despierta más odios en la audiencia que simpatías.

Por eso lleva unos días con la mala leche a cuestas, las redes sociales se ríen del “chulito” más evidente de la televisión, del que intenta no dejar títere con cabeza, ignorando sus propias imperfecciones. Un presuntuoso de profesión, experto en ataques suicidas contra el prójimo, no conoce límites y por eso mete tanto la pata. No se da cuenta de que su carácter le está pasando factura y que, de seguir en la misma línea, los expertos le auguran una muerte televisiva no lejana.

Kiko y su novia, Sofía Suescun, son como el hambre y las ganas de comer, se creen dioses del mundo de la comunicación, escasos de méritos, cuando tan sólo son siervos de sí mismos.