El portazo de Isabel II a Meghan y Harry y la venganza que preparan

Los duques de Sussex, afincados en California, cortan definitivamente sus lazos con la Familia Real

La reina Isabel II junto al príncipe Harry y Meghan Markle
La reina Isabel II junto al príncipe Harry y Meghan MarkleNeil Warner/MEGAGTRES

El príncipe Harry y Meghan Markle, afincados en California, cortan definitivamente sus lazos con la Familia Real. Lo cierto es que nadie esperaba su regreso. Las relaciones, de hecho, no han hecho otra cosa que enfriarse, con todas las cuestionadas decisiones que la pareja ha tomado en el último año. Como por ejemplo, batallar distintas disputas legales con los medios británicos pidiendo respeto a su intimidad, para luego acordar una entrevista con Oprah en uno de los programas de máxima audiencia en Estados Unidos. Pero tras el sonado Megxit, se les concedió un periodo de reflexión y había que cumplir ahora con las formalidades.

Buckingham Palace emitió ayer un comunicado donde explicaba que mantienen el título de los duques de Sussex, pero pierden todo lo demás, es decir, patronazgos y honores militares, algo especialmente doloroso para el príncipe, quien ha dicho en numerosas ocasiones que los años en el ejército fueron de los más importantes de su vida, los que le han definido. «Después de una conversación con el duque, la reina ha decidido que apartarse del trabajo de la familia real no es compatible con sus responsabilidades y deberes que vienen de una vida de servicio público (…) Aunque estamos muy tristes con su decisión, el duque y la duquesa siguen siendo miembros muy queridos de la familia», matiza un texto breve, pero contundente.

Los duques de Sussex, afincados en California, cortan definitivamente sus lazos con la Familia Real
Los duques de Sussex, afincados en California, cortan definitivamente sus lazos con la Familia RealFrank AugsteinAP

En definitiva, que seáis felices con vuestra nueva vida americana, gracias por vuestros servicios y adiós. Eso sí, los protagonistas no tardaron en responder. Y parecen ahora dolidos. La pareja, que gestiona ahora su vida cual «celebrity», asegura que siguen «comprometidos con el deber y el servicio», y esto, lejos de ser una cuestión de títulos y roles, «es universal». Hay más que un destello de ira en sus palabras. Habrá venganza en la entrevista con Oprah.

Como todas las buenas discusiones familiares, todo estalla en un momento difícil: el duque de Edimburgo, de 99 años, marido de la reina Isabel II y abuelo del príncipe Harry, se encuentra hospitalizado «por precaución» tras sentirse esta semana algo indispuesto. Por lo tanto, ¿por qué se ha decidido publicar ahora el comunicado? Al fin y al cabo, no era hasta el próximo mes de marzo cuando se cumplía este periodo de transición.

El duque de Edimburgo e Isabel II
El duque de Edimburgo e Isabel II

La historia, al parecer, estaba ya por todas partes y habría sido filtrada de una manera u otra en los rotativos este fin de semana. Así que las urgencias por confirmarlas solo sugieren que una de las partes estaba presionado a la otra. En definitiva, lo ya sabido: la relación no es exactamente cordial. Todo se basa ahora en símbolos. El hecho de que Meghan deje de ser patrona del Teatro Nacional, un patronazgo que le había pasado en su momento la misma Isabel II, puede que no tenga demasiado efecto en la que fuera actriz. Sin embargo, la pérdida del título honorario de Capitán General de los Royal Marines es especialmente doloroso para Harry. Cuando su abuelo, el príncipe Felipe, se lo pasó le pidió solo una cosa: «No lo arruines». El hecho ahora de que haya tenido que desprenderse de él oficializa una ruptura histórica en la monarquía británica.