¿Quién es Fernando Arribas, el padre biológico del hijo mayor de Concha Velasco?

La actriz confesó ayer su secreto mejor guardado

Fernando Arribas, director de fotografía
Fernando Arribas, director de fotografía FOTO: Efe Efe

Aunque Paco Marsó fue siempre el gran amor en la vida de Concha Velasco, hubo otro hombre importante para ella. Tanto como para ser el padre de su hijo mayor Manuel. Una identidad que ha guardado como el mayor de los secretos hasta ayer.

La actriz acudió a “Sálvame” donde desveló quién era el padre biológico de su primogénito. “El padre de mi hijo mayor ha fallecido en enero y ahora puedo decir de quién se trata. Era el director de fotografía Fernando Arribas”.

La artista confesó que estuvo muy enamorada de Arribas pero que en el momento en el que se quedó embarazada Arribas le confesó que estaba casado. “Estuve muy enamorada de él” y que cuando conoció a Paco Marsó estaba embarazada por lo que empresario asumió la paternidad.

Velasco ha confesado que tanto su hijo como ella han estado en contacto con Arribas hasta su fallecimiento el pasado mes de enero. “He sentido mucho su muerte porque era un hombre muy cariñoso y que me admiraba mucho”.

La actriz Concha Velasco, en la obra "La habitación de María". EFE/Villar López
La actriz Concha Velasco, en la obra "La habitación de María". EFE/Villar López FOTO: Villar López EFE

Galardonado con el Goya por su trabajo en “Divinas palabras” (1987) y fundador y presidente emérito de la Asociación Española de Directores y Directoras de Fotografía (AEC), Arribas falleció en el mes de enero a los 80 años.

Fernando Arribas era también miembro de la Academia de Cine, a cuya sede acudía regularmente. La última vez fue el pasado 30 de diciembre, día en que la institución celebró el 100 cumpleaños de su compañero y amigo Juan Mariné.

Contó el desaparecido técnico que Mariné le dio “el mejor consejo de mi vida: me dijo que me matriculase en la Escuela de Cine para aprender a iluminar”.

Arribas puso luz a numerosas películas de nuestra cinematografía como “Las crueles”, de Vicente Aranda; “Tormento”, de Pedro Olea, o “Las largas vacaciones del 36”, de Jaime Camino.

Su rúbrica está también en “Los claros motivos del deseo”, de Miguel Picazo; “Un hombre llamado Flor de Otoño”, de Pedro Olea, “Las verdes praderas”, de José Luis Garci; “Truhanes”, de Miguel Hermoso; “La casa de Bernarda Alba”, de Mario Camus; “Las edades de Lulú”, de Bigas Luna, y en “El palomo cojo”, de Jaime de Armiñán.

La lista sigue con obras como “¿De qué se ríen las mujeres?”, de Joaquín Oristrell; “La duquesa roja”, de Francesc Betriu; y “Las llaves de la independencia”, de Carlos Gil, su último título, que firmó en 2005.

Presidente emérito de la AEC, el técnico madrileño también participó en producciones internacionales como “Por un puñado de dólares” y “Patton”, y rodó en Latinoamérica, donde iluminó la cinta argentina “Camila”, de María Luisa Bemberg, entre otras.

Del trabajo en común que hizo con su buen amigo José Luis García Sánchez, además de “Divinas palabras”, está “El love feroz”, “El vuelo de la paloma”, “Tirano Banderas”, “Franky Banderas”, vídeos musicales y montajes de teatro.