La confesión de Miguel Bosé: Dos gramos de cocaína al día, sexo salvaje y una madre que «no murió de coronavirus»

El cantante que lleva ser negacionista «con la cabeza alta» y señala que a Lucía Bosé «se la sedó hasta la muerte»

Entrevista de Jordi Évole a Miguel Bosé
Entrevista de Jordi Évole a Miguel BoséLa SextaAtresmedia

Miguel Bosé es uno de los hombres más buscados. Tras declararse negacionista y calificar la pandemia mundial como una farsa a escala global, borró todo rastro en sus redes sociales y ha sido objeto de críticas por esas opiniones. También su relación con Nacho Palau ha llenado muchas páginas de las revistas.

Bosé ha roto su silencio frente a Jordi Évole, con quien mantiene una amistad de hace años. Y se reafirma. Nada de mascarillas. «La verdad no se sabe porque hay un plan urdido», asegura. También dice que lleva ser negacionista «con la cabeza muy alta» y que su madre estaría contra «esta sarta de cretinos, asesinos, criminales».

Sin mascarilla

En la primera parte de una entrevista que dará la vuelta al globo, Bosé se encuentra cómodo en su papel de Miguel y con música de suspense llega al hotel de la cita en un taxi, y sin mascarilla. Le confiesa a Évole que nunca ha sido «muy social» entre otras cosas porque «he sido salvaje. Yo he tenido unos años en los cuales descubrí la parte oscura que todos tenemos. Estoy hablando de todo, drogas, sexo a lo bestia, tabaco, sustancias, hampa...». El cantante confiesa que un desamor le llevó por ese camino y allá por los años 80 quiso salir de fiesta: «Esa noche me tome mi primera copa y me metí mi primera raya, me duró días, y a partir de ahí solo conocí la luna, la noche y la parte oscura de Bosé, de Miguel, que era muy necesaria para equilibrar». Y aunque un día decidió acabar con todo eso («el sexo salvaje no tanto»), hasta hace siete años seguía «consumiendo, muy enganchado» y confesó a Évole que llegó a consumir «casi dos gramos diarios, más el fumar, maría, éxtasis...».

El detonante

Desde el minuto uno de la entrevista se nota que algo le pasa en la voz a Miguel Bosé y Évole no duda en preguntar. «¿Mi voz?, que va y viene. Su raíz es emocional». ¿Y el detonante? «El momento en el que las cosas en mi familia, la que yo creo, de repente deciden seguir adelante para que los hijos de ambas partes puedan continuar creciendo juntos», explica Bosé en clara alusión a su separación de Nacho Palau. Añade el cantante que cuando «las cosas empezaron a ir mal, cuando el amor no existe, cuando la amistad y el bueno rollo se difuminan y se pierde la admiración, por la persona con la que estás, cuando todo se derrumba; cuando todo estalla empiezan los problemas y el primero gordo fue la voz». Habla de los problemas económicos que le causa la pandemia y tiene que tirar de «reservas» que al final «van mermando». Y aunque Évole le insiste en que ha ganado «mucha pasta», Bosé confiesa: «He pagado muchos colegios, he hecho grandes regalos, casas, terrenos, coches, viajes, apartamentos a señoras, todo por amor». También apunta a que tiene achaques de la edad y que llegó a pesar 120 kilos durante la gira de «Papito».

Su padre y su madre

«Mi padre quería tener un primogénito hecho a su medida», comienza relatando sobre su padre, el torero Luis Miguel Dominguín. al que «le gustaban los trofeos y los exhibía como cazador, era estatus para la clase dirigente en aquella época franquista». Franco era un habitual en las cacerías y llamaba al diestro «mi niño», y además, «se le caía la baba con mi padre». La relación entre padre e hijo se igualó cuando le obligó a ir a cazar, según cuenta el artista, que tuvo que matar a una cierva embarazada. Bosé se tensa al llegar el final de la entrevista y hablar de su madre, Lucía Bosé: «Mi madre ha tenido una vida fantástica, plena, única...». Aclara que debido a la pandemia «me despedí por teléfono porque nunca pensé que la iba a perder». Y tajante le espetó a Évole: «Mi madre no tenía coronavirus, mi madre no se murió de covid y eso tiene que parar ya; se la sedó hasta la muerte, no quiero decir más porque sacaría cosas tremendamente peligrosas para las personas que se ocuparon de ella».

El programa avanza los contenidos del programa de la semana que viene en la que sale el Bosé que lleva dentro Miguel y en el que habla abiertamente del coronavirus, de que no usa gel, que no se hace pruebas pcr y que lleva ser “negacionista con la cabeza bien alta”.