Rocío Flores; así se protege de su madre

La joven ha decidido no seguir viendo la docuserie de Rocío Carrasco y censurar los comentarios de sus “haters”. La ansiedad crónica que padece desde hace años se ha agudizado tras el duro y sorprendente testimonio de su madre.

Rocío Flores, llorando en el plató de 'Supervivientes'
Rocío Flores, llorando en el plató de 'Supervivientes'La RazónTelecinco

En medio de la emisión de “Rocío: contar la verdad para seguir viva”, y coincidiendo con los episodios más duros del relato de su madre, en los que narra los motivos que la llevaron a distanciarse de su primogénita para siempre, Rocío Flores ha decidido tomar una serie de medidas para evitar el agravamiento de la ansiedad crónica que padece desde hace años.

Rocío Flores no puede más. Ya son nueve los episodios emitidos, más de dos meses escuchando el demoledor testimonio de Rocío Carrasco contra su padre y tres semanas en las que, en todas las tertulias televisivas, se debate sobre su agresión a su madre. Tenía 15 años y acababa de declarar en el juzgado que era su deseo vivir con su padre. La tensión en la casa de Rocío Carrasco en Valdelagua, en la que vivía junto a su hermano David y la pareja de su madre, Fidel Albiac, iba en aumento, tras ser denegadas las medidas urgentes solicitadas por Antonio David Flores para que su hija se trasladara a vivir con él. En medio de esa nueva pugna judicial, Rocío Flores agredió a su madre, un día antes de irse de vacaciones con su padre y su hermano a Málaga. Fue el último día que vio a su madre.

Desde el día de la agresión, el 27 de julio de 2012, madre e hija no han vuelto a tener contacto.

Como ya se ha relatado, aquel 27 de julio de 2012, Rocío Flores y su madre tuvieron una fuerte discusión que acabó en una condena de malos tratos de la menor a Rocío Carrasco. Desde entonces, madre e hija no se han vuelto a ver y todo indica que, tras el sorprendente testimonio de la hija de la Jurado en Telecinco, la reconciliación entre ambas es imposible.

Rocío Flores no se arrepiente de lo que aquel día ocurrió y, su madre, ya ha dejado claro que mientras Antonio David continúe en la vida de su hija, no tiene intención de arreglar las cosas con su primogénita. Esta es la razón por la que, en las múltiples ocasiones que su hija la ha llamado, se niega a tener una conversación con ella.

Rocío Carrasco
Rocío CarrascoTelecinco

Así las cosas, Rocío Flores ha tomado la decisión de no continuar viendo el programa que protagoniza su madre y evitar el dolor que le causa recordar aquellos trágicos sucesos que la distanciaron definitivamente de ella. Hasta ahora, Rocío Flores no se había perdido ni un sólo capítulo y junto a su tía, Gloria Camila, había seguido atentamente la docuserie.

Rocío Flores no vera más episodios de su madre para cuidar su “salud mental”.

Pero el pasado miércoles tomaba una decisión drástica al respecto y decidía irse a dormir a las 22.59, coincidiendo con el inicio de “Rocío: contar la verdad para seguir viva”. La joven, muy activa en sus redes sociales, anunciaba a sus seguidores que era hora de descansar: “Ahora sí a desmaquillarme y a dormir”.

Con semblante triste, la hija de Antonio David Flores, hacía apagón al testimonio de su madre y, tal y como había confesado esa misma mañana a sus compañeros de “El Programa de Ana Rosa” tomaba las primeras medidas para proteger su delicada estabilidad emocional: “Quiero centrarme en mi, en mi propia salud mental, afrontar esto de la mejor manera posible, con la mayor calma”.

Todo ello ocurría después de sufrir el pasado lunes un ataque de ansiedad en directo durante su participación en “Tierra de Nadie”, una de las galas de “Supervivientes”. Entonces, todos los espectadores eran conscientes de la fragilidad de Rocío, que tenía que salir de plató al no ser capaz de contener el llanto en público. Y es que, como ella misma ha reconocido, “estoy viviendo el peor momento de mi vida”.

La ex superviviente ha desactivado los comentarios de su cuenta de Instagram.

Pero no sólo le causa dolor el duro testimonio de su madre en televisión, aún más hirientes son los comentarios de todos los espectadores y usuarios de las redes sociales, que juzgan con crueldad los actos de Rocío Flores cuando era adolescente. Por ese motivo, hace unos días, la joven decidía censurar en sus perfiles sociales los comentarios de sus nuevos “haters”.