Escándalo en Copenhague

Federico y Mary de Dinamarca: camas separadas y una sola dirección

'Woman’s Day' publicó que el príncipe tiene un piso de soltero al que huye cuando la vida en palacio le resulta insoportable

Federico y Mary de Dinamarca
Federico y Mary de DinamarcaGtres

La imagen gris de Mary Donaldson durante la última jornada de la visita de los Reyes de España a Copenhague no es la que más gusta a los ciudadanos de este pequeño paraíso «hygge» que es Dinamarca, líder en felicidad. Su princesa, después de que la Prensa española destapase la alegre noche de su esposo Federico en Madrid junto a la socialité Genoveva Casanova, parecía una estatua de hielo integrada en la gélida ciudad. Bella, pero anestesiada.

¿Habría sido más oportuno que apareciese con su vestido más sexy y se exhibiese como hizo Diana de Gales cuando Carlos de Inglaterra admitió en televisión su historia con Camilla? Su comparación como iconos de elegancia y por su compromiso con los desfavorecidos es válida, pero Mary conoce bien su cometido y, aunque el gesto pueda traicionarla, asume el peso de la corona. Es poco probable que actúe con estridencia o que se encierre en sus aposentos de Amalienborg con una caja de pañuelos de papel.

Denmark's Crown Prince Frederik (L) and Crown Princess Mary are shown artefacts of Spanish interest at the University of Copenhagen, in Copenhagen, Denmark, 07 November 2023
Denmark's Crown Prince Frederik (L) and Crown Princess Mary are shown artefacts of Spanish interest at the University of Copenhagen, in Copenhagen, Denmark, 07 November 2023Ida Marie OdgaardAgencia EFE

Si no fuera por el folclore que le ponemos en España a un desliz que inevitablemente amenaza a la estabilidad de una de las Casas Reales con más raigambre de Europa, Mary recibiría las fotografías con su habitual estoicismo. Según las crónicas de estos últimos años, poco queda de esa historia de amor inesperada que nació durante los Juegos Olímpicos de Sídney y continuó como uno de esos cuentos del excéntrico escritor danés Hans Christian Andersen, quien, por cierto, no daba a sus historias un final tan feliz como nos hizo creer Disney.

Mary es una mujer reservada, muy celosa de su intimidad, y cuando le han preguntado por el secreto del amor duradero, su respuesta ha sido clarificadora: sabiduría para mantener caminos independientes, pero en una única dirección. Un perfecto equilibrio entre trabajo, familia e intereses. Es su forma de estar a tono con ese concepto «hygge» tan inimaginable en la cultura mediterránea.

En una entrevista con la periodista danesa Anne Wolden-Raethinge, del rotativo «Politiken», se declaró ferviente defensora del amor incondicional para toda la vida y confesó que el divorcio sería impensable. Le costaba entender que la gente se diese por vencida cuando surgen diferencias, en lugar de trabajar la relación día a día. La cronista concluyó que Mary Donaldson es un regalo para el pueblo y vaticinó que sería una gran reina.

Federico de Dinamarca y su familia
Federico de Dinamarca y su familiaGtres

Es madre intachable de cuatro hijos, tiene un estilo delicado, viste impecable y se inclina como ninguna otra royal ante los monarcas. Es el mejor maniquí para que los diseñadores y modistos daneses exhiban sus últimas creaciones. También para firmas internacionales, como Hugo Boss, Prada y Chanel. Desde 2009 es teniente de la Milicia Nacional Danesa, un cargo que la capacita para colaborar en tareas de rescate, apagar incendios, disparar armas de fuego y otras labores. Es difícil encontrar una tacha en ella.

Los daneses la acogieron con cariño cuando se casó en la catedral de Nuestra Señora de Copenhague, el 14 de mayo de 2004, nueve meses después de anunciar el compromiso real. Mary, con un futuro profesional brillante como publicitaria en su país de origen, Australia, y sin un pasado escandaloso, no era la esposa que le habría gustado a su suegra, la implacable reina Margarita, que nunca llegó a perder la esperanza de que su hijo acabase enamorándose de una royal o, al menos, alguna aristócrata. Pero resultó la menos mala y, a fin de cuentas, con el tiempo se ha convertido en el mayor puntal de la monarquía danesa.

Portada de la revista "Svensk Damtindning" con Joaquín y Mary de Dinamarca
Portada de la revista "Svensk Damtindning" con Joaquín y Mary de Dinamarca"Svensk Damtindning"

Conquistó al pueblo, pero también, según la prensa sensacionalista, a su mismísimo cuñado, el príncipe Joaquín. Una comprometedora imagen en 2008 de él acercando sus labios a su boca, en aparente estado de embriaguez, sirvió para avivar esta sospecha. La reina emprendió entonces una campaña con la intención de disipar cualquier rumor y mantener la calma en el país.

Mary, nueva regente

Dada la edad de Margarita, que a sus 83 años es la reina europea más longeva, Mary ha ido tomando una posición cada vez más afianzada. Con motivo de su 80 cumpleaños, la monarca convirtió a su nuera en nueva regente de la corona en la apertura del Parlamento danés. Un gesto histórico que simbolizó que está preparada para sentarse en el trono junto a Federico. Esto, y también sus deberes en la fundación que lleva su nombre, le han permitido seguir ese camino independiente que sería la llave de un matrimonio que, Dios mediante, cumplirá su vigésimo aniversario en 2024.

A pesar de los afectos que levanta en Dinamarca, se sigue con lupa su agenda, sobre todo cuando incluye visitas internacionales o sus comentados retiros a la montaña. Para evitar maledicencia, la Casa Real acostumbra a publicar información institucional en su perfil de Instagram con idílicas imágenes típicamente invernales en familia y con los Alpes de fondo, de manera que cualquier murmullo se limite a si la compra de la casa en Suiza fue o no oportuna. En 2020, su estancia de tres meses en la nieve, junto a sus hijos, desató fuertes rumores de crisis en el matrimonio.

Los príncipes de Dinamarca junto a sus cuatro hijos
Los príncipes de Dinamarca junto a sus cuatro hijosAgencia EFE

En 2019 ya se habló no solo de crisis, sino de que la separación podría ser inminente y los cronistas daneses achacaron el motivo al cansancio de la princesa. Su marido había sido operado de una hernia de disco y la muerte de Enrique de Dinamarca, rey consorte, estaba aún reciente. Esto propició que se intensificaran sus deberes reales y los expertos en lenguaje no verbal apreciaron en ella ciertos gestos de desinterés. En marzo de ese mismo año llamó la atención su ausencia en el viaje a Argentina que Margarita de Dinamarca realizó junto a su hijo. En esta visita de Estado tomó protagonismo como heredero en solitario.

Justo ese año se cumplía el 15 aniversario de su boda y la aparición de unas fotografías del príncipe abrazado a la actriz Flora Montgomery y en actitud seductora empeoró la situación. Una vez más, su matrimonio era la comidilla del país. Una vez más, la prensa repitió esa frase de Hamlet que ahora resuena en toda Europa: «Algo huele a podrido en Dinamarca». «Woman’s Day» publicó, mencionando una fuente cercana a la Casa Real, que duermen en dormitorios separados. Añadió que el príncipe tendría una especie de piso de soltero al que huiría cuando las cosas en palacio se ponen insoportables. La gira en solitario de la princesa en Indonesia acaloró la polémica. La princesa es una de las impulsoras de la conferencia «Women Deliver», lo que le exige su presencia en debates y eventos junto a líderes de opinión, políticos y activistas en diferentes partes del mundo. De hecho, la aventura madrileña de Federico y Genoveva coincidió con la visita de Mary a Nueva York, donde pronunció un discurso enfatizando el papel defensor de Dinamarca en un evento de la ONU.

La familia real de Dinamarca
La familia real de DinamarcaGtresGTRES

Tal vez porque sabe que Federico nunca podría asumir el reinado en solitario, Mary aprende a tratar al infiel y a leerle la cartilla en la intimidad. A pesar de los recelos que despiertan sus viajes, a ella no se le ha conocido más amor, aparte del de su esposo, que un novio anterior a su matrimonio con el que vivió una relación de siete años y con el que se habría casado si el príncipe danés no hubiese irrumpido en su vida.

Cuando se le ha preguntado a Federico por la clave para mantener un matrimonio duradero, ha respondido con palabras similares a las de su esposa: amor y libertad para atreverse a ser uno mismo. Pero son demasiados pasos en falso y sus apariciones en pareja, aparte de escasas, revelan cada vez más tensión en sus rostros. La prensa se ha habituado a contar los días que pasan entre un compromiso en común y otro. Así las cosas, la abdicación de la reina va a tener que esperar.

Hábil en encuentros furtivos, ¿qué falló esta vez?

El noviazgo de Federico de Dinamarca con Mary Donaldson empezó en secreto, por lo que se puede pensar que ella fue quien le inició en encuentros furtivos. En 2005, las periodistas Karin Palshoj y Gitte Redder, autoras de «María, princesa heredera de Dinamarca», describieron esa etapa apasionante en la casa de Mary, situada en el bullicioso barrio de Bondi Junction, en Sidney, donde la pareja consiguió un singular santuario. Sin embargo, no hay aventura perfecta y el apartamento de la mexicana Genoveva Casanova en el exquisito barrio de Los Jerónimos no ha resultado ni tan íntimo ni tan exclusivo como el príncipe danés habría esperado. La pareja, según ha trascendido en los últimos días, se habría conocido con anterioridad en unas exclusivas cacerías que se organizan en Austria y en Alemania a las que ambos son asiduos normalmente.