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Ernesto de Hannover deja la rehabilitación y sucumbe a los placeres de Ibiza

El marido de Carolina de Mónaco ha vuelto a las andadas después de un corto periodo de terapia en Austria

Ernesto de Hannover, en una de sus últimas apariciones públicas
Ernesto de Hannover, en una de sus últimas apariciones públicas

Probablemente se trate de uno de los royals más polémicos del viejo continente. Su historial está lleno de controversias y escándalos, relacionados la mayoría de ellos con su predisposición a la vida ociosa y a la juerga. El último de ellos tuvo lugar hace justo un año, cuando fue detenido por las autoridades austriacas tras agredir hasta en dos ocasiones a la policía y otra a la pareja que trabajaba como servicio en su casa. Ernesto de Hannover fue condenado a diez meses de prisión, que no se harían efectivos con las condiciones de que dejara el alcohol y abandonara su lujosa cabaña.

Su polémico estilo de vida que tanto ha dado que hablar entre las altas esferas europeas le llevó a perder varios kilos, hasta quedarse en una situación de infrapeso. Consciente de que necesitaba ayuda, Ernesto de Hannover ingresó de forma voluntaria el pasado mes de junio en el hotel Vivamayr de Austria, un precioso complejo sito a orillas del lago Altausseer especializado en terapias de rehabilitación, desintoxicacción y nutrición. Por sus instalaciones ya han pasado otros rostros conocidos, como Kate Moss o The Rolling Stones. Lo cierto es que el tratamiento no está al alcance de todos los bolsillos, puesto que asciende a 5000 euros por semana.

Ernesto de Hannover en una imagen de archivo FOTO: G3online GTRES

Muy poco le han durado las ganas de mejorar a Ernesto de Hannover, que ha abandonado el hotel en cuanto ha cogido algo de peso. El príncipe güelfo aterrizó en Ibiza el pasado jueves 8 de julio, apenas un mes después de comenzar su tratamiento, y aunque el ocio nocturno sigue limitado a consecuencia de las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus, no parece que la meditación y la calma formen parte del itinerario de viaje del aristócrata.

Su estilo de vida complicado le ha llevado a perder la relación con prácticamente todo su círculo familiar. Ernesto de Hannover y su mujer se separaron en el año 2009, aunque oficialmente siguen estando casados. Solo su hijo Christian parece interesarse por la salud de su padre, a quien visitó el mes pasado en el hotel Vivamayr. De momento, su paso por Ibiza no ha dado problemas y no ha trascendido ninguna noticia que abochorne de nuevo a la casa real de Mónaco, pero teniendo en cuenta su expediente, no sería extraño que protagonizara otro escándalo en los próximos días.