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La apertura del museo de Rocío Jurado acrecienta el cisma familiar de “la más grande”

Amador Mohedano, uno de los impulsores, fue apartado del proyecto. Estas son las claves de la desunión

Museo de Rocío Jurado
Museo de Rocío Jurado FOTO: Instagram

Dieciséis años después de su muerte, acaecida el uno de junio del 2006, se hace realidad el mayor sueño de Rocío Jurado: por fin, el museo homenajea a «la más grande» se inaugura a las nueve de la noche de este sábado, dos de julio, en Chipiona, su tierra chica. Pero lo que podría suponer un acontecimiento familiar se convierte en la demostración de que los suyos están más separados que nunca. El cisma es más que evidente: Rocío Carrasco y Fidel Albiac dejaron muy claro a quiénes no deseaban ver hoy, por muy vinculados que estuvieron a la fallecida en sus muchos años de vida.

La misma Rocío, en una intervención en directo en «Sálvame», que parece su segunda casa, lanzó al aire rencores y nulo interés por su familia materna: «Jorge Javier, si quieres, haremos entre tú y yo la lista de invitados a la inauguración. Todas las Campos están invitadas…». El presentador le preguntó si en la lista se encontraba parte de su familia materna, exactamente los Mohedano y los Ortega Cano más mediáticos. Con una cierta ironía, respondió que «¿La otra familia? ¿Qué familia? Mi familia es la que yo decida».

A buen entendedor… Se evidencia de nuevo el cisma, porque ni se habla con sus dos hermanos, Gloria y José Fernando, ni con sus hijos, Rocío y David, ni tampoco con sus tíos, Amador y Gloria, y en esta lista entran también Ortega Cano y el resto de la familia del torero.

Es una incógnita si existe o no relación con su tía, Rosa Benito, y su prima, Chayo. La hoy colaboradora de «Ya es mediodía», según una fuente cercana, «quería tener contacto con su sobrina y acudir a la inauguración del museo, pero Rocío ya la calificó de “veleta”, dando a entender que no es santo de su devoción».

Amador Mohedano en el homenaje por el 77º cumpleaños de su hermana Rocío Jurado
Amador Mohedano en el homenaje por el 77º cumpleaños de su hermana Rocío Jurado FOTO: G3 GTRES

En el caso de Amador Mohedano, que fue uno de los impulsores, al principio de todo, de la creación del museo, fue apartado del proyecto, y una persona muy ligada a esta iniciativa desvela que «nos han dicho que su sobrina tuvo mucho que ver con ese apartamiento». Amador siempre lo ha considerado «una puñalada trapera». Le prometió a su hermana Rocío en sus últimos meses de vida que haría realidad su sueño incumplido, se volcó en el proyecto, coordinando todos los trabajos iniciales, y que prescindieran de sus servicios fue una bofetada en toda regla. En este sentido, se entienden las recientes palabras del hermanísimo: «no iría a esa inauguración ni aunque me invitaran. Supongo que lo haré más adelante, porque el museo estará abierto, ¿no?. Pero nunca lo visitaré con mi sobrina Rocío».

Pasan los años y siguen los desencuentros. Los ataques de Rocío Carrasco a los suyos en el serial documental, todo un docudrama, «Contar la verdad para seguir viva», abrieron demasiadas heridas y ahondaron mucho más en los desafueros familiares.

Rociíto tuvo reproches para todos, dio a diestro y siniestro, llegó a llamar «manada de alimañas» a Amador y su hermana Gloria, a renegar del viudo de su progenitora, Ortega, y a menospreciar al resto. A su favor, y contaba con ellas en la inauguración, algunas primas de su madre, como Ani y Rocío, y el hermano de su padre, Antonio Carrasco, y su esposa.

En el acuerdo entre el Ayuntamiento de Chipiona y Rocío Carrasco, en lo que se refiere al contrato del museo, figuran veintidós cláusulas, entre ellas una que destaca el canon que recibirá Rociíto, de treinta mil euros anuales, en doce mensualidades de dos mil quinientos cada una, por la cesión de objetos personales de su progenitora. Aunque algunos elevan esa cifra a los sesenta mil.

Rocío Carrasco posa momentos antes de presentar en el Cartuja Center que acoge el espectáculo "Mujeres cantan a Rocío Jurado",
Rocío Carrasco posa momentos antes de presentar en el Cartuja Center que acoge el espectáculo "Mujeres cantan a Rocío Jurado", FOTO: Jose Manuel Vidal EFE

Apertura el siete de julio

En el amplio local, ubicado en el Palacio de Ferias y Exposiciones de Chipiona, se pueden encontrar desde cuatrocientos vestidos a una réplica de la estatua de Rocío realizada por el escultor Juan de Ávalos, un piano de cola blanco, un automóvil Mercedes descapotable, retratos, cuadros, partituras, elepés, fotografías, audios, vídeos, libros y otros objetos que pertenecieron a la artista, todo donado por su hija Rociíto.

En un principio, se incluían distintas pertenencias de la Jurado, cedidas por su hija Gloria Camila y su viudo, José Ortega Cano, pero, dicen, la misma Rocío Carrasco, intervino para que se devolvieran a sus propietarios, un gesto que molestó, y mucho, a sus donantes. La apertura del museo al público tendrá lugar el próximo siete de julio, y cada visitante deberá pagar una entrada de nueve euros.

El recinto abrirá todos los días del año, de diez a catorce horas y de diecisiete a veinte.