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Empieza la guerra: Isabel Preysler también acudirá a la Justicia tras su ruptura con Mario Vargas Llosa

“No va a consentir que se manche su imagen, entre otras cosas, porque vive de ella”, señala Kiko Matamoros

El escritor Mario Vargas Llosa y su pareja Isabel Preysler
El escritor Mario Vargas Llosa y su pareja Isabel Preysler FOTO: Ricardo Rubio Europa Press

No han pasado ni dos semanas desde que se dio a conocer la ruptura entre Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, pero el ambiente ya se está recrudeciendo. La oleada de rumores que llega desde ambas partes y que señala a la contraria como culpable de la separación ha crispado a los protagonistas, que no se lo pensarán dos veces a la hora de acudir a la Justicia para defender su nombre. El primero en avisar fue el Premio Nobel de Literatura, tal y como advirtieron desde “Sálvame”: “Ni él ni su hijo van a consentir que nadie esté hablando cosas de celos enloquecidos, están enfadados por lo que se ha dicho y si esto sigue así son capaces de denunciar”.

Ahora, en el mismo programa se asegura que Isabel Preysler podría seguir el ejemplo de su expareja y emprender la vía judicial para defenderse de los que la acusan de haber dinamitado la relación. Las últimas publicaciones aseguran que la principal razón que les llevó a tomar caminos separados sería económica, y mantienen que la Reina de corazones habría exigido a Llosa que costeara la mitad de los gastos asociados al mantenimiento de su casa en Puerta de Hierrro, el hogar que compartían hasta hace poco.

Desde el entorno de Isabel Preysler no solo desmienten esta versión, sino que avisan con emprender acciones legales si no cesa el goteo de informaciones que juegan en su contra. “No va a consentir que se manche su imagen, entre otras cosas, porque vive de ella”, señala Kiko Matamoros en “Sálvame”. Precisamente, este es el colaborador que más ha sacado de sus casillas a Llosa, después de que hiciera público un supuesto ataque de celos protagonizado por el escritor.

“Cuando llegan al hotel él le monta un número que Isabel se queda horrorizada. Pegando unos gritos que provocan que los señores que estaban en la habitación de al lado llaman a recepción para ver qué pasa”, relató Matamoros.