Los 20 lugares imprescindibles que visitar en Barcelona

Entre la montaña y la costa la ciudad de Barcelona esconde muchos rincones, algunos muy conocidos, otros no tanto

La ciudad de Barcelona vista desde Montjuïc.
La ciudad de Barcelona vista desde Montjuïc.Joaquín Aranoa

Cuando alguien dice que Barcelona lo tiene todo no exagera. Mar y montaña. Sol y sombra. Cultura y naturaleza. Deporte y buen comer. Fiesta y relajación. Conocer Barcelona es perderse por sus calles, conocer sus gentes, oler sus fragancias. Pero también hay lugares imprescindibles en Barcelona que, por mucho que algunos sean mecas del turismo, no se pueden obviar. Hay, al menos, 20 lugares imprescindibles que visitar en Barcelona. Entre los que se encuentran jardines, iglesias, hospitales que son Patrimonio de la Humanidad, museos, montañas, parques de atracciones o Antoni Gaudí, mucho Antoni Gaudí.

El barrio de Gràcia, el Gótico, el Raval, el Borne y el de Poble Sec son los barrios necesarios por los que pasear para conocer las profundidades de Barcelona. Pero Barcelona, aunque esté embutida entre las montañas y la costa, tiene sitios que visitar en todos sus barrios: en todo el Eixample, en Horta-Guinardò, en Poble Nou, en Sarrià-Sant Gervasi… En Les Corts está el Camp Nou, y en la otra punta, el Fórum. Sin embargo, los 20 lugares imprescindibles que visitar en Barcelona son los siguientes.

El Laberinto de Horta.
El Laberinto de Horta.Flickr: dconvertini

Laberinto de Horta

El del Laberinto de Horta es el jardín más antiguo de Barcelona. Era la antigua finca de la aristocrática familia Desvalls. Su construcción empezó en 1794 y acabó en 1808. Y en estos jardines, además del precioso laberinto de poco más de nueve hectáreas, también se esconden muchos otros secretos. Desde numerosas esculturas, hasta grutas, cascadas, una inmensa variedad de flores y árboles, pasando por tortugas, topos, ardillas o carpas doradas.

La Basílica de Santa María del Mar

La Basílica de Santa María del Mar es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Y uno de los mejores ejemplos del gótico catalán. Conocida como la Catedral del Mar, Ildefonso Falcones la hizo protagonista de su obra más conocida: que se llama, cómo no, La Catedral del Mar. Está en el Borne, cerca del mar, y desde sus terrazas las vistas de Barcelona son impactantes.

Museo de Ciencia - CosmoCaixa

Desde 1981 fue el Museo de las Ciencias de Barcelona. En 2004 se remodeló y pasó a ser CosmoCaixa. Es quizá, el mejor museo para visitar con la familia. E incluso para pasar un rato entretenido y enriquecedor. Entre sus espacios están el muro geológico, el bosque inundado amazónico, la sala Universo, el planetario y diferentes espacios infantiles, así como exposiciones temporales.

El Jardín de Laribal, en Montjuïc.
El Jardín de Laribal, en Montjuïc.Wikimedia

Carretera de les Aigües

Si se busca naturaleza, miradores en Barcelona y puestas de sol, esta es la mejor opción. Va desde Sant Pere Màrtir hasta la carretera de la Rabassada. La Carretera de las Aguas es ideal para pasear, correr o ir en bici. La forma genuina de disfrutar del Parque Natural de Collserola y perderse por sus senderos. Eso sí, de noche es territorio de jabalíes.

Montjuïc

La Montaña Mágica de Montjuïc parece una pequeña ciudad dentro de una gran ciudad. Lo tiene todo: museos, parques, jardines, teleféricos, arquitectura, bares, arte, cultura y hasta un cementerio tan grande como bonito. Ahí está el MNAC, el Pabellón de Mies van der Rohe, el Teatre Grec, el Pueblo Español, el Estadio Olímpico o el Jardín Botánico.

Monasterio de Pedralbes

Fundado en 1326, el Monasterio de Pedralbes es un remanso de paz en la zona alta de Barcelona. Combina la arquitectura gótica con la renacentista. Y, con los años, se ha ido convirtiendo en un lugar cada vez más valorado por los que visitan la ciudad. Al lado está el Parc de L’Oreneta, gran parque en las faldas de Collserola para pasear por la naturaleza con los niños.

Los huecos que dejó la metralla en la Plaça Sant Felip Neri.
Los huecos que dejó la metralla en la Plaça Sant Felip Neri.Marcello Scotti marcello.scotti@gmail.com

Mercat de Santa Caterina

El mercado de Santa Caterina se llama así porque se levantó sobre un antiguo convento. Se construyó en 1844 y, en 2005, fue remodelado. La nueva y muy colorida cubierta está inspirada en el ‘trencadís’ del arquitecto Antoni Gaudí. Del edificio neoclásico original, por ejemplo, se conservan la fachada principal y las laterales.

Bunkers del Carmel

Las mejores vistas de Barcelona están en los bunkers del Carmel. Al estar en la cima del Turó de la Rovira, es el mirador de 360º más afortunado de la ciudad. Aunque se llamen bunkers, ahí no hay ni un solo bunkers, sino que se trata de una instalaciones donde había una batería antiaérea durante la Guerra Civil.

Casa Vicens

En el barrio de Gràcia, en la calle Carolinas en concreto, está situado el primer gran proyecto de Antoni Gaudí: la Casa Vicens. En 2017 abrió sus puertas por primera vez tras 130 años inaccesible al público. Es un edificio modernista pero cuyos interiores proyectan visiones de fantasía árabe. Color (sobre todo verde y rojo), naturaleza y belleza.

El parque de atracciones del Tibidado, con vistas a Barcelona.
El parque de atracciones del Tibidado, con vistas a Barcelona.Jorge Franganillo

Plaça Sant Felip Neri

El Barrio Gótico de Barcelona tiene muchos lugares emblemáticos. En cada esquina hay una historia que contar. El 30 de enero de 1938 una bomba lanzada por la aviación del bando sublevado cayó en la plaza Sant Felip Neri. Cuarenta y dos personas murieron, la mayoría niños. Y aún hoy se pueden ver los restos de metralla en la fachada de la iglesia de Sant Felip Neri.

Tibidabo

El del Tibidabo es el pico más alto de Barcelona (512 metros). A la cima se puede llegar desde la Avenida del Tibidabo con el Tranvía Azul, para coger luego el funicular hasta lo más alto. Y arriba, donde antes había una minúscula ermita, desde 1961 está en su totalidad el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón. Y, puerta con puerta, el mágico Parque de Atracciones Tibidabo. Un parque de atracciones al estilo clásico y no es casualidad, pues es el más antiguo (aún en marcha) de España y el tercero más antiguo de Europa.

Hospital de Sant Pau

La obra de Lluís Domènech i Montaner es majestuosa. Ocupa nueve manzanas de l’Eixample barcelonés. Y desde 1997 es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, así como una de las obras modernistas más destacadas. Su antecesor se fundó en 1401 y estaba situado en el Raval. En el 2009 se inauguró la nueva sede del Hospital de Sant Pau, en la misma manzana que el edificio de Domènech i Montaner pero separados.

Una transeúnte se dirige a la costa, en el barrio marinero de La Barceloneta.
El barrio de La Barceloneta, en Barcelona.Mariano Mantel

Casa Amatller y Casa Batlló

A la izquierda, la obra de Josep Puig i Cadafalch. A la derecha, la de Antoni Gaudí. Dos mastodontes de la arquitectura piel con piel. La Casa Amatller la construyó en un inicio Antoni Robert. Y en 1898, Puig i Cadafalch llevó a cabo su rediseño, de estilo gótico y flamenco. La Casa Batlló, por su parte, la construyó Gaudí entre 1904 y 1906. Y, cómo no, es de estilo modernista. Junto con la Casa Lleó Morera (de Domènech i Montaner), la Casa Mulleras (de Enric Sagnier) y la Casa Bonet (de Marceliano Coquillat), forman ‘La manzana de la discordia’.

Casa Milà / La Pedrera

Y de nuevo Gaudí. La construyó entre 1906 y 1910. En el mismo Paseo de Gracia donde está ‘La manzana de la discordia’. La Pedrera es quizá la obra más completa de Gaudí, símbolo del modernismo pero a su vez más personal. Desde que se abrió al público en 1987 no ha parado de recibir visitas. Lo curioso es que aún vive una mujer en La Pedrera gracias a un alquiler de renta antigua.

La Barceloneta

Olor a mar y a fritura. Diseñado por ingenieros militares, el barrio de La Barceloneta, las calles se construyeron con orientación norte-sur, a imitación de los campamentos militares, para quedar resguardadas del viento de levante. Y es que La Barceloneta antes era una isla. La isla Maians. Con el paso de los años el arenal acabó formando parte de la ciudad, pero el barrio quedó muy expuesto. Indispensable pasear por el barrio antes o después de pegarse un chapuzón en el Mediterráneo.

El dragón del Parque Güell, construido con la técnica del 'trencadís' por Antoni Gaudí.
El dragón del Parque Güell, construido con la técnica del 'trencadís' por Antoni Gaudí.Flickr: john.pulvis

Parque de la Ciudadela

Si se llama así es porque ‘ciutadella’ en catalán significa fortaleza, y el parque de la Ciudadela estaba construido dentro de ella. Tiene varias entradas. Una desde el Arco de Triunfo. Otra desde la Estación de Francia. En sus 31 hectáreas cuenta con un invernadero (en muy mal estado desde hace tiempo), un umbráculo, un lago y la Cascada Monumental (inspirada en la Fontana di Trevi), el Zoo, el Castillo de los Tres Dragones, numerosas esculturas (como ‘El desconsuelo’, de Josep Llimona) o el propio Parlamento de Catalunya.

La Catedral de Barcelona

Hace poco Lonely Planet la incluyó entre las 20 catedrales más bonitas de España. Se levantó sobre una catedral paleocristiana del siglo IV cuyos restos se conservan en el subsuelo. La fachada más a la vista, de estilo neogótico, la construyó José Oriol Mestres entre los años 1887 y 1890, coincidiendo con la Exposición Universal de Barcelona de 1888.

Parque Güell

Este parque, el más emblemático de Barcelona, lo diseñó Gaudí por encargo del empresario Eusebi Güell. Se empezó en 1900 y se acabó en 1914. La mejor combinación entre actividad al aire libre y goce visual. Pero, ¿qué se puede ver en el Parque Güell? Por ejemplo, la técnica del ‘trencadís’ por toda el parque. La verja y los pabellones de entrada al parque. Las escaleras y el dragón, probablemente la escultura más famosa del parque. La sala hipóstila. La plaza de la naturaleza. El Viaducto de la Lavandera y el Viaducto de los Enamorados. Y la Casa Museo-Gaudí, obra de Francesc Berenguer.

Entrada al Mercado de La Boqueria, en La Rambla.
Entrada al Mercado de La Boqueria, en La Rambla.Wikicommons

La Rambla y el Mercado de la Boqueria

Pasear por La Rambla puede ser muy agobiante, pero cuando hay poca gente se entiende el porqué de su encanto y su fama. De Plaza Catalunya al mar. Esquivando a personas y cada una con su historia. Pero lo mejor de La Rambla es el Mercado de la Boqueria. Un mercado que admirar, donde comprar y donde comer. La variedad es enorme. Y la esencia, permanente.

La Sagrada Familia

El edificio más simbólico de Barcelona aún está por acabar. Y no puede ser otro que el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. Lleno de secretos y datos curioso. Por cargo de Josep Maria Bocabella, Francisco de Paula del Villar empezó la obra. Rompieron relaciones y el encargo lo asumió, ni más ni menos que Gaudí. El más conocido arquitecto barcelonés dirigió las obras de la Sagrada Familia 43 años. Y los últimos 15 años de su vida los pasó vivió en la misma Sagrada Familia, hasta que en 1926 muriera atropellado por un tranvía. Estaba previsto que las obras acabaran en 2026, pero la covid ha dejado en el aire la nueva fecha.