Barcelona

Desalojo ya «Indignados»: Más inseguridad más insalubridad

Los «indignados» votan permanecer en Sol pese a la situación de insalubridad e inseguridad. El Gobierno regional ha vuelto a exigir a Rubalcaba que cumpla la ley y desmonte el campamento

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No se van. A las doce de la noche los «indignados» con sede en la Puerta del Sol votaron permanecer, al menos, hasta el martes en la zona cero del «Movimiento 15-M». Sonaba la Marsellesa de fondo –en honor a sus «camaradas» franceses, que sí han sido desalojados–, y alzaron las manos para votar por la continuidad del campamento. Si en Bilbao y Barcelona los «indignados» seguían en sus respectivas plazas, en la capital, «cuna» del movimiento, no iba a ser menos. Convocaron, además para esta madrugada, una marcha «silenciosa» hasta la Embajada francesa aunque, al cierre de esta edición, no se había celebrado. Tras la asamblea, comunicaron que la Comisión de Legal informaría antes del martes a la Policía y a las autoridades correspondientes pero, sin embargo, los «indignados» ya están con la mosca detrás de la oreja y pusieron a todos los que ayer se quedaban a dormir de las posibles cargas policiales. Aunque, de momento, el campamento de la Puerta del Sol no desaparecerá (tras la decisión de esta madrugada), son conscientes de que necesitan, al menos, una «reestructuración». A lo largo de esta semana han recibido muchas críticas de comerciantes, políticos e incluso desde muchos «indignados» que en su día participaron en el «Movimiento 15-M» y que ahora disienten de la postura de «los dirigentes».

Aunque la mayoría sigue de acuerdo en la esencia, las votaciones de ayer pusieron de manifiesto una profunda «crisis interna» entre los «indignados» y muchos consideraban ayer que había llegado la hora de «marcharse y organizarse de otra forma». No obstante, el millar de personas que votó en la decisión final de las doce de la noche eran miembros del «núcleo duro» (la Comisión de Política están considerados como los más radicales) y, quizás por eso, la decisión «oficial» fue la de permanecer en Sol. Durante la asamblea de ayer (la primera votación comenzó casi a las nueve de la noche por problemas con el micrófono y el audio) se plantearon estudiar la «reestructuración» del asentamiento y dejar sólo un puesto de información. Así, el movimiento seguiría vivo a través de las asambleas vecinales celebradas una vez por semana. Muchos estaban de acuerdo con esta postura, pero otros consideraron que eso significaría «el principio del fin» del movimiento. Dos semanas después de la primera manifestación convocada por «Democracia Real Ya» , los asistentes a esta asamblea se turnaron en el uso de la palabra para añadir propuestas consensuadas por las diferentes comisiones del «Movimiento 15-M». Durante todo el fin de semana se han dedicado a celebrar multitudinarias asambleas por barrios y localidades de la Comunidad. Ayer, los portavoces de las asambleas vecinales coincidieron en calificar la convocatoria en barrios y municipios como «un éxito» que ha superado todas las previsiones.

Tanto es así que la mayoría de ellos han anunciado una nueva convocatoria para el próximo sábado. Barrios como Aluche, Vallecas, Carabanchel, Lavapiés, Tetuán, Malasaña, Arganzuela, Getafe u Hortaleza han superado los 600 asistentes, mientras que en otros lugares como Móstoles, Leganés, Puerta del Ángel, Alcorcón, Algete, Villa de Vallecas, Barrio de Salamanca, Prosperidad, Barrio del Pilar y Getafe más de 300 personas por asamblea. Mientras celebran su día 15, las voces críticas contra el movimiento cada vez son más. Desde comerciantes a políticos. Antes de que se conociera la decisión final (de la permanencia), el consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad, Francisco Granados dijo ayer que, desde el Gobierno regional seguirán con lo que han hecho «durante los últimos días: exigir al Ministerio de Interior el desalojo de la plaza, donde se está quebrantando gravemente el Estado de Derecho». En opinión de Granados, estos «señores están ahí vulnerando la ley, las ordenanzas municipales», además de vulnerar también «los derechos de otros madrileños que pretenden hacer su vida normal y sacar adelante sus negocios». El consejero denunció además que hay «una gran acumulación de cartones, maderas, de colchones y de lonas» que no parece que contribuyan a «una situación idónea desde el punto de vista de salubridad y desde el punto de vista de seguridad», en el sentido de que existe mucho material inflamable. «Creo que ha llegado el momento, sin duda, de desalojar la zona», aseveró.

El ejemplo de Sarkozy
La policía francesa desalojó ayer a los manifestantes que desde hace varios días se habían concentrado en la parisiense plaza de la Bastilla en solidaridad con los «indignados» de España, informó la emisora France Info. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos mientras las personas que llevaban concentradas en el lugar desde hace varios días pedían «refuerzos» a través de las redes sociales como twiter. Según fuentes policiales, hasta un millar de personas se concentraban en el lugar cuando se produjo la intervención de los agentes antidisturbios franceses. Los manifestantes habían instalado tiendas de campaña similares a las que estos días podían verse en la Puerta del Sol. El campamento fue desmontado por los agentes en el día en el que más personas lograron congregar.