Nigel Farage recula y renuncia a competir contra Boris Johnson en las elecciones

Ante la amenaza de perder a su principal donante, el líder del Partido del Brexit no concurrirá en los distritos ganados por los “tories” en 2017, pero sí en las circunscripciones euroescépticas en manos laboristas

El líder eurófobo Nigel Farage cedió finalmente este lunes a las presiones, anunciando que su formación, el Partido del Brexit, no presentará en las elecciones anticipadas del 12 de diciembre candidatos en los 317 escaños ganados por los conservadores en 2017.

Desde que se anunciaron los comicios, el populista -amigo íntimo de Donald Trump- había sido sumamente criticado en los círculos euroescépticos, ya que, debido al complejo sistema electoral británico -que no es proporcional-, con su estrategia dividía el voto pro Brexit, reduciendo considerablemente las posibilidades para que Boris Johnson alcance la mayoría absoluta. Y ésta es, al fin y al cabo, la clave de todo porque por mucho que los "tories" lideren ahora todas las encuestas, Johnson sabe que no basta con ganar.

Sin mayoría absoluta, no podrá ejecutar la salida del bloque que ha prometido para el 31 de enero, cuando finaliza la última prórroga concedida por Bruselas. Westminster, como ha hecho hasta ahora, se interpondría en sus planes, y los partidos de la oposición podrían llegar en última instancia a crear una alianza para convocar el nuevo referéndum que ahora prometen en sus manifiestos electorales.

En este escenario, Farage ha estado sometido a una gran presión. Ya no sólo por parte del Partido Conservador. Su gran amigo Arron Banks, que en la campaña del referéndum de 2016 se convirtió en el donante más importante de la historia de Reino Unido para financiar su causa euroescéptica, había amenazado con hacerle la vida imposible apoyando a los "tories".

En un mitin en la localidad de Hartlepool, en el norte de Inglaterra, Farage dijo que su agrupación no competirá directamente con los "tories" en estos 317 distritos de los 650 que están ahora en juego.

Sin embargo, el eurófobo sí presentará candidatos en los distritos laboristas euroescépticos. La cuestión es que estos también son ahora clave para los "tories" si quieren hacerse con la mayoría absoluta, por lo que, Farage no acaba de dejarles el camino completamente despejado.

Para el eurófobo, el Brexit verdadero siempre ha sido una “salida limpia”, sin ataduras con la UE y así se lo ha hecho saber al líder "tory" al inicio de campaña. Johnson no está dispuesto ahora a renunciar al Acuerdo de Retirada que cerró en la última cumbre europea. Pero para limar asperezas, se ha comprometido a que, si logra formar Gobierno, negociará con la UE un acuerdo de libre comercio al estilo canadiense sin alargar el periodo de transición más allá de finales de 2020.

Farage reconoció que su decisión "no ha sido fácil" después de haber hecho campaña para "liberarnos de la Unión Europea", pero añadió que se vio obligado al no prosperar la posibilidad de formar con los "tories" lo que denominó una "Alianza de la Retirada" de la UE y para evitar un avance de las formaciones proeuropeas.

En el último sondeo publicado por Deltapoll, los conservadores cuentan ahora con el apoyo del 41% del electorado, los laboristas con el 29%, los liberal demócratas con el 16% y el Partido del Brexit con el 6%. Pero cuando a los encuestados se les pregunta cómo votarían si la formación de Farage no estuviera, los laboristas incrementan un punto su apoyo hasta el 30% y los conservadores cinco puntos hasta los 46%.

Tras conocerse la noticia, la ministra principal de Escocia, la nacionalista Nicola Sturgeon, señaló en su cuenta de Twitter que "cualquier forma de Brexit que sea aceptable para Nigel Farage será profundamente perjudicial para Escocia". "Esto hace más importante deshacernos de los tories de Boris Johnson, huir del brexit y situar el futuro de Escocia en manos de Escocia", añadió Sturgeon, que apoya la celebración de un segundo referéndum de la independencia de la región.