EE UU deja de considerar ilegales los asentamientos israelíes en Cisjordania

El cambio de postura de la Administración Trump, aplaudido por Netanyahu, aleja la solución de los Estados

Protestas en Palestina
Un hombre ondea la bandera palestina entre gas lacrimógeno este domingo durante una protesta en el pueblo cisjordano de Shiyoukh, cercano a HebrónABED AL HASHLAMOUNEFE | EFE

La noticia tiene tintes sistémicos. EE UU, por boca de su secretario de Estado, Mike Pompeo, anuncia que reconocerá como legales los asentamientos israelíes en Cisjordania. La orden revocaría la política estadounidense respecto a los asentamientos vigentes desde los días del presidente demócrata Jimmy Carter.

«Después de estudiar cuidadosamente desde todas las perspectivas el debate legal», dijo Pompeo, «el establecimiento de asentamientos civiles israelíes en Cisjordania no es, ‘per se’, incompatible con el Derecho Internacional». «Decir que el establecimiento de asentamientos civiles es incompatible con el Derecho Internacional no ha promovido la causa de la paz», justifica Pompeo. «La dura verdad es que nunca habrá una resolución judicial del conflicto, y los argumentos sobre quién tiene razón y quién está equivocado como una cuestión de Derecho Internacional no traerán la paz», concluye Pompeo.

La medida no solo rompe con el Derecho Internacional, que prohíbe la construcción de asentamientos en territorios que considera ocupados, y Cisjordania lo es, al menos para la ONU. El problema es que de paso discute la consideración legal establecida en 1978 por el propio Departamento de Estado de los EE UU.

Normal que un eufórico Benjamin Netanyahu, cada día más acuciado por sus problemas legales, haya proclamado que Estados Unidos «adoptó una política importante que corrige un error histórico cuando la Administración Trump rechazó claramente la falsa afirmación de que los asentamientos israelíes en Judea y Samaria son inherentemente ilegales según el Derecho Internacional». Minutos más tarde añadía, que «he hablado por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y le he dicho que ha corregido una injusticia histórica. Alguien necesitaba decir una verdad simple, y el presidente Trump lo ha hecho, igual que lo hizo al reconocer los Altos del Golán y el traslado de la Embajada de Estados Unidos a Jerusalén».

Para Netanyahu, la resolución adoptada por la Casa Blanca, de seguir adelante, no impide negociar con los palestinos. «Por el contrario, promueve la paz porque no es posible construir una paz verdadera basada en mentiras», asegura el «premier».

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, se desmarcó de EE UU y reiteró el rechazo a los asentamientos. «La postura de la UE sobre la política de asentamientos israelí en los territorios palestinos ocupados es clara y sigue sin cambios: toda actividad de asentamiento es ilegal según el Derecho Internacional y erosiona la viabilidad de una solución de dos Estados y las perspectivas de una paz duradera, según la resolución 2334 de la ONU».