Concluye el juicio farsa contra el disidente cubano José Daniel Ferrer

La Fiscalía pide nueve años de cárcel para el opositor por lesiones y privación de libertad en un proceso judicial sin garantías

El disidente cubano, José Daniel Ferrer, se sienta con la activista cubana LGBT Juana Mora Cedeno, en La Habana, Cuba/AP
El disidente cubano, José Daniel Ferrer, se sienta con la activista cubana LGBT Juana Mora Cedeno, en La Habana, Cuba/APPablo Martinez MonsivaisAP

El juicio –“un circo” totalmente falto de garantías- contra el líder opositor José Daniel Ferrer y otros tres activistas de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) quedó listo para sentencia tras más de 13 horas de deliberaciones. Pero que nadie sea optimista con la beligerancia del régimen. Seguramente Ferrer y sus compañeros sean condenados.

A juzgar por los propios tweets que el Ministerio de Justicia escribía mientras se celebraba la vista -en donde calificaba a Daniel Ferrer como delincuente- la petición del fiscal de 9 años de cárcel para el opositor por los cargos de lesiones y privación de libertad, será ratificada. La activista Ada Ibis Ladrón de Guevara, una de las pocas que estuvieron presentes en la vista, afirmó que Ferrer “ha bajado mucho de peso” pero enérgicamente “está muy fuerte”. Sobre el juicio, señaló que fue “un show” organizado para responder a los intereses del Gobierno.

La activista notó que “testimonios importantes se fueron omitiendo de forma manipulada por la secretaria encargada de transcribir”. Ferrer, al final de la vista oral, “le hace ese señalamiento al juez (...)

Tras la audiencia también quedaron listas para sentencia la petición de la fiscal de 7 años, por los mismos cargos que Ferrer, para Roilán Zárraga y Fernando González Vaillant. Además, se mantiene una sanción conjunta solicitada contra el tercer integrante del grupo, José Pupo Chaveco, de ocho años, por un supuesto delito de atentado, por un incidente acontecido en prisión. La sentencia será notificada al coordinador de la UNPACU el próximo 12 de marzo.

La información fue corroborada por Ana Belkis Ferrer, hermana del opositor, quien pudo comunicarse en horas de la noche del miércoles con Nelva Ismarays Ortega, esposa del líder de UNPACU. La esposa estuvo presente en el juicio junto a dos de los hijos de Ferrer: Fátima y José Daniel.

“Estoy aquí supuestamente como acusado, pero yo soy el que acusa” a la dictadura por todas las violaciones que comete, exclamó Ferrer durante su declaración en la audiencia, según la activista, en referencia a la campaña que el líder opositor impulsó desde la cárcel. Cuando Ferrer intentaba expresarse, el juez lo interrumpía constantemente, algo que no ocurrió con la Fiscalía.

Según la activista, hubo “muchas incongruencias” en las declaraciones sobre los hechos que ofrecieron los testigos de la Fiscalía. “Una pieza muy mal armada”, subrayó. Puso de ejemplo el testimonio sobre la supuesta paliza a Sergio García, quien habría sido atacado de forma violenta “con los puños, con un palo, por la cabeza”, pero los médicos no certificaron ninguna lesión grave.

Detrás de esos testimonios “está la Seguridad del Estado manipulando a las personas". También, aseguró Ladrón de Guevara, intentaron impedir que los testigos de la defensa llegaran a declarar.

En el juicio testificaron por la defensa tres vecinos de Ferrer y los activistas Ebert Hidalgo y su hijo Ebert Luis.

La Fiscalía presentó al testigo acusador, dos médicos, dos peritos, el instructor que lleva el caso, una vecina junto a su hijo menor, y un guardia que presenció un careo con dos de los inculpados: Zárraga y Pupo.

El juicio transcurrió el pasado miércoles a puertas cerradas en Santiago de Cuba desde las 9:00 de la mañana hasta las 10 de la noche. Activistas de UNPACU, otros opositores al régimen, muchos familiares y amigos de los acusados no pudieron llegar al tribunal, que permaneció acordonado por las fuerzas policiales. La sala se volvió “un búnker” sin acceso a la prensa.

Ayer Ferrer finalmente pudo recibir la visita de sus familiares en la Prisión de Aguadores en Santiago de Cuba.

Sobre los cargos, el régimen cubano acusa al disidente José Daniel Ferrer de secuestro, y niega las supuestas torturas durante el cautiverio. La dictadura, que no suele hacer alusión a casos de la disidencia interna, se ha pronunciado a través de un artículo en el periódico oficial “Granma” para explicado que Ferrer fue arrestado “en respuesta a la denuncia presentada por un ciudadano cubano” que le acusa a él y a otros tres hombres “de haberlo secuestrado durante toda una noche y propinado una severa ‘golpiza’ que lo dejó en condiciones de ingreso hospitalario”.

Aunque Ferrer –quien ha pasado buena parte de su vida en prisión- sea el opositor más emblemático, hay que recordar que en la isla hay, al menos 120 presos políticos, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos. Sin embargo el Gobierno no permite que organizaciones de derechos humanos independientes puedan acceder a las cárceles del país. Por tanto, las organizaciones creen que hay más casos de presos políticos cuyos casos no han podido documentar.