Bérgamo, la provincia italiana sin espacio para los féretros

Es la región de Italia con más casos de coronavirus. Durante la última semana, mas de 50 personas mueren cada día

Coronavirus in Italy
Un funeral en Nembro, cerca de BérgamoMATTEO CORNEREFE

Bérgamo representa la otra cara de la moneda. Esta provincia es actualmente la que registra un mayor número de casos por coronavirus, con unos 2.400 contagiados de los 15.000 que hay en toda Italia. El número de muertos también se está incrementado de forma exponencial, con más de medio centenar cada día durante la última semana. El ritmo es tan alto que en los cementerios, donde está prohibido además celebrar funerales si no es ante un número limitadísimo de personas y respetando las distancias de seguridad, no dan abasto. Decenas de féretros han comenzado a acumularse en las iglesias.

Mientras tanto, en los hospitales se trabaja a destajo. El Giovanni XXIII, el centro de referencia en la ciudad de Bérgamo -capital de la provincia que lleva el mismo nombre-, es uno de los más desbordados. Giuseppe Remuzzi, quien fue director del departamento de Medicina general del hospital, manifestó en una entrevista en el “Corriere della Sera” que no están combatiendo “una enfermedad benigna, no es una gripe, es una enfermedad de la que se muere; y no sólo ancianos, también jóvenes”.

Según los datos oficiales, no ha habido ningún fallecido en Italia con una edad inferior a los 50 años. Pero es cierto que ante el elevado número de contagios, los médicos señalan que no tienen ventiladores suficientes para aquellos pacientes a los que se les complica esta dolencia.

Remuzzi añade que “la gente está aterrorizada, nadie quiere ir al hospital. Se está quedando en casa tomando aspirinas y antibióticos hasta que no puede más. El 112 nos está trayendo enfermos que no logran ya siquiera respirar”.

El motivo es que los bergamascos tienen más miedo de contagiarse en los centros de salud que de padecer en sus casas. Porque se sospecha que el incremento tan elevado de casos en los últimos días se deba precisamente a que los primeros ingresados no recibieron un diagnóstico adecuado. El alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori, se ha convertido también en símbolo del drama de su ciudad.

“A los pacientes que no pueden ser tratados se les deja morir”, escribió estos días en sus redes sociales. Las declaraciones fueron después desmentidas por algunos médicos, que afirmaron que había exagerado, aunque confirmaron que la situación es límite.