Trump saca el bazuca contra el coronavirus: plantea un rescate de 775.000 millones de euros

El presidente de EE UU anuncia cheques de ayuda para las familias que no puedan afrontar la crisis del Covid-19 “con dinero en sus bolsillos”

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La Casa Blanca ha anunciado que respalda la idea de enviar cheques y pagos en efectivo a los ciudadanos por la pandemia. Se trata de una medida de choque, adelantada por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que incluso habló de que los pagos podrían llegar en las próximas semanas. Todo esto mientras el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, informaba a los neoyorquinos de que es muy posible que se decrete el toque de queda en menos de 48 horas.

Como explican muchos economistas, el cambio de actitud de la administración federal es de casi 180 grados. De llamar a la calma y, todo lo más, hablar de estímulos fiscales y políticas relativas a los tipos de interés a apoyar medidas con sabor a los años treinta del siglo XX y las políticas de Roosevelt. Porque a todo esto hay que añadir la previsión de un plan de estímulo de cientos de miles de millones de dólares, no menos de 800.000, que podría ser aprobado por el legislativo.

Las medidas son tan radicales que incluso habría un aplazamiento en el pago de impuestos, siguiendo el ejemplo de otros países.

Y el cambio de actitud en lo económico de la Administración Trump va seguido de un giro también brutal en los mensajes sanitarios. Este fin de semana el Gobierno hablaba de impedir las reuniones de más de 50 personas. Ahora habla ya de 10. Y de medidas mucho más drásticas. Que pueden incluir la nacionalización de cuantos recursos e industrias sean necesarios para garantizar la fabricación de material sanitario de primera necesidad.

En su giro puede haber influido un informe elaborado en Reino Unido, donde un grupo de expertos ha realizado una serie de predicciones de tono bastante sombrío.

Entre otras cosas exponen que en Estados Unidos, sin medidas radicales, sin control, sin cierres, si nada, podrían verse miles de muertos al día, más de 2 millones antes del verano. En cuanto a las medidas de mitigación, del corte de las propuestas por el primer ministro Boris Johnson, en Reino Unido, temen un panorama de unidades de cuidados intensivos absolutamente desbordadas, con hasta ocho veces más enfermos necesitados de respiradores de los que puede admitir y cientos de miles de muertos.

¿Estado de alarma hasta que haya vacuna?

Los planes que se están ordenando, la mezcla de contención y aislamiento, estado de alarma, el cierre de colegios, bares, etc., podría prolongarse durante muchos más meses de los previstos. Quizá hasta que no haya una vacuna disponible y en grandes cantidades.

Con momentos puntuales de flexibilidad, cierto. Pero estiman que al menos dos tercios del periodo deben de estrictos. En cuanto a las devastadoras consecuencias económicas, y las implicaciones sanitarias más allá del coronavirus, reconocen que serán profundas. Los autores añaden que incertidumbres son enormes.

El "New York Times2 asegura que el Gobierno ha cambiado su discurso de forma abrupta en cuanto tuvo acceso. Los responsables sanitarios al frente de la crisis admiten que han considerado el documento, pero que hay otros estudios, y que se trabaja en un modelo que englobe varios y sea lo más preciso posible.