Gantz tiende la mano a Netanyahu y su Gobierno de unidad nacional

El líder de Azul y Blanco, nuevo presidente del Parlamento israelí. Apela a la urgencia por la crisis del Covid-19 y a que el país no se divida

FILE PHOTO: Anniversary of PM Rabin's killing by ultra-nationalist Jewish assassin in Jersusalem
Netanyahu y Gantz se saludan en una foto de archivoPOOLReuters

En un dramático giro de 180 grados que agarró a Israel por sorpresa, Benny Gantz certificó ayer que se unirá a un gobierno en rotación con el actual primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu. La jornada fue un caos: primero, se filtró la rotura de la coalición centrista Azul y Blanco, ya que los dos socios del ex jefe del Ejército Gantz, Yair Lapid y Moshe Ya’alon, decidieron romper la alianza ante el inesperado movimiento.

En una reunión de urgencia en la Knesset, que la jornada anterior se quedó sin presidente tras la dimisión de Yuli Edelstein (Likud) por demanda de la Corte Suprema, Gantz fue coronado como presidente de la cámara interino con el apoyo de 74 diputados: el leal bloque de derecha y religiosos de Netanyahu, y la parte de su coalición que le respaldó tras la partición del partido Azul y Blanco.

En un plenario prácticamente vacío, y con una notable dificultad discursiva, Gantz anunció desde el estrado que «en esta hora no hay que enfrentarnos unos a los otros. Somos todos responsables de poner a Israel por encima de todo. Es un momento de urgencia por el coronavirus, y va de la mano de la crisis institucional más grave de la historia».

Y agregó: «Netanyahu recibió más de un millón de votos, y acordamos que no destruiremos la democracia».

En las últimas jornadas, Gantz, junto a otras facciones opositoras, tanteaban las opciones para reemplazar al «Rey Bibi», por lo que consideraban pasos anti democráticos al clausurar la Justicia y el Parlamento en plena crisis por la pandemia. Y la toma de la presidencia de la Knesset se auguraba como un firme paso para lograrlo. Pero ayer, los mismos diputados del Likud que en campaña lo tildaban de enfermo mental o traidor que gobernaría con «los árabes que apoyan al terrorismo», le hacían gestos de victoria al pasar junto a su butaca. Tres elecciones y casi un año y medio después, Netanyahu seguirá ejerciendo como el líder más longevo de Israel.

Según las informaciones al cierre de esta edición, Gantz se unirá a un gobierno unitario con el líder del Likud, en que ejercería en primer lugar como ministro de Exteriores, y asumiría el cargo de primer ministro en septiembre de 2021. Además, será reemplazado por un parlamentario del Likud una vez se firme el pacto de unidad y se repartan los ministerios. Para más inri, se especulaba que el recién dimitido Edelstein podría revalidar el cargo.

Todo ello mientras sigue en el aire el futuro rol de Netanyahu, que en teoría debía afrontar en abril el inicio de sus juicios por tres casos de corrupción, fraude y abuso de confianza. Mientras, Gantz se justificó: «Es hora de unir, no de dividir al pueblo».