Cómo afrontar la "infodemia”, la plaga de bulos sobre el coronavirus

La UE lanza una web contra las “fake news” que utilizan empresas y gobiernos para aprovechar el miedo al Covid-19. Resumimos las más propagadas y los consejos para identificarlas

Si hace unos días teníamos conocimiento de un informe interno de la UE sobre la campaña de desinformación lanzada por centros próximos al Kremlin para tratar desasbilizar a sus Estados miembros con noticias falsas sobre el coronavirus, hoy las autoridades comunitarias han querido reforzar la voz de alarma con la difusión de algunas de las medidas puestas en marcha para proteger a sus ciudadanos.

Para ello recuerdan también la alerta al respecto lanzada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que asegura que las noticas falsas “se están propagando más rápido que el virus”. Para esta “plaga” de bulos o noticias falsas que lleva aparejado el coronavirus habla de “infodemia de proporciones planetarias”.

Gobiernos y las grandes plataformas digitales trabajan para limitar su alcance, pero advierten a los ciudadanos. La Unión Europea (UE) ha creado una página web para luchar contra la desinformación sobre la pandemia, y da claves para distinguir los bulos o la información maliciosa, informó este lunes el Ejecutivo comunitario. También busca el apoyo de los grandes de la red. La vicepresidenta de la Comisión para los Valores y la Transparencia, Vera Jourová, conversó el pasado viernes con Google, Facebook, Twitter o Microsoft para pedirles su colaboración con los investigadores. También Didier Reynders, comisario de Justicia y Protección de los Consumidores, se ha dirigido a ellas para luchar contra las estafas en sus plataformas.

Para simplificar, las noticias falsas podríamos dividirlas en dos grandes grupos, las que por un lado van dirigidas a explotar la desinformación y las teorías de la conspiración y por otro las lanzadas a los consumidores que se aprovechan del miedo a la enfermedad en sí.

Las teorías de la conspiración

Estas son algunas de las falsas “teorías” difundidas o “explotadas” en las últimas semanas sobre el origen y la del virus, según los expertos de la Unión Europea:

-El coronavirus es un arma biológica desplegada alternativamente por China, Estados Unidos, Reino Unido o incluso Rusia (con el objetivo de destruir la UE y la OTAN)

-El coronavirus no estalló en Wuhan, China: Estados Unidos está ocultando su verdadero origen, que de hecho son los laboratorios estadounidenses o de propiedad de su Gobierno en todo el mundo

-El brote ha sido causado por migrantes y los migrantes están propagando el virus en la UE.

-El coronavirus está vinculado a la tecnología 5G (Por ejemplo, Wuhan como campo de prueba 5G)

-La UE no está preparada para proporcionar ayuda urgente a sus Estados miembros; en cambio, tienen que depender de ayuda externa (por ejemplo, Italia), con China mencionada con mayor frecuencia como la fuente de dicha asistencia.

-El espacio Schengen ya no existe: los europeos están en cuarentena, pero los migrantes pueden moverse libremente

-El coronavirus es un engaño, no existe

-Curaciones: afirma que existen remedios naturales para curar el virus, que a menudo se combinan con narrativas contra la vacunación.

-Misceláneas: predicciones históricas sobre la pandemia, plagas que golpean el planeta, intentos secretos de “Estado Profundo” para controlar el crecimiento de la población, la pandemia es causada por estelas químicas o conduce a la Tercera Guerra Mundial.

Consumidor, desconfíe si...

La UE también llama la atención sobre los patrones de algunas campañas de marketing que usan ciertas webs para aprovechar el miedo de los ciudadanos al coronavirus y su necesidad imperiosa de hacerse con medios de protección o remedios mágicos. Los consumidores deben actuar con prudencia ante los vendedores que en sus ofertas o campañas de marketing:

-Utilizan expresiones o imágenes que den a entender explícita o implícitamente que un producto permite prevenir o curar la infección por coronavirus

-Hacen referencia a supuestos médicos, profesionales sanitarios, expertos u otras fuentes no oficiales que afirmen que un producto permite prevenir o curar la infección por el nuevo virus

-Mencionan el nombre o utilicen el logotipo de autoridades gubernamentales, expertos oficiales o instituciones internacionales que, supuestamente, confirmarían las propiedades protectoras o curativas, sin facilitar enlaces ni referencias a documentos oficiales

-Recurren a expresiones alusivas a la escasez del producto como «oferta solo válida hoy», «mientras duren las existencias» o similares

-Informan sobre las condiciones del mercado con afirmaciones del tipo «precio más bajo del mercado», «único producto que puede curar la infección por coronavirus» o similares

-Aplican precios muy superiores al precio normal de productos similares, escudándose en la capacidad para prevenir o curar la infección por coronavirus.

No dejarse llevar

Los especialistas de la UE recuerdan que quienes recurren a las “fake news” captan la atención a base de emociones, lo que les da más visitas. Saben, según el informe, que las personas jóvenes y expertas en el mundo digital tienen dificultades para identificar las noticias que han sido manipuladas. Seis de cada diez noticias compartidas en las redes sociales ni siquiera han sido leídas antes por el usuario que las ha compartido. Alrededor del 85% de los europeos consideran que las «noticias falsas» constituyen un problema en su país de origen y el 83% opinan que constituyen un problema para la democracia en general, constata el informe.