Exportación de Salmón: Un negocio de 700 millones en el aire

Dinamarca, Noruega y Australia son los países más afectados por la prohibición del consumo de este pescado rico en omega-3 en China

Las investigaciones para tratar de esclarecer el origen del rebrote del nuevo coronavirus detectado en el mercado pequinés de Xinfadi siguen abiertas. Una de ellas apunta a que podría provenir de un salmón congelado e importado de Europa, afirmación que ha provocado la caída en picado de las ventas de los proveedores europeos de este pescado, del que China importa 80.000 toneladas anuales y mueve 700 millones de dólares al año.

Las autoridades chinas, que aseguraron que se había detectado el patógeno en una tabla de cortar utilizada por un vendedor de este pescado, afirmaron que «una posibilidad es que el virus provenga del salmón congelado y que las bajas temperaturas hayan preservado el patógeno durante el transporte». De acuerdo con el Centro para la Prevención y control de Enfermedades, el virus podría resistir hasta tres meses en productos congelados y consideran «bastante factible» que el salmón sea la fuente de contagio. Sin embargo, también añadieron que todavía están recolectando muestras del mercado y aunque se hayan encontrado restos del patógeno en la tabla «no hay evidencia directa de que el salmón sea la fuente de este brote», explicó Wu Zunyou, epidemiólogo jefe del el Centro de Control de Enfermedades.

Asimismo, Zeng Guang, un experto sanitario de la Comisión Nacional de Salud en China, aseguró el domingo en una entrevista con un medio oficial que «todavía tenemos que averiguar si el ser humano ha trasmitido el virus al salmón o el pescado contrajo el coronavirus primero».

Aún así, el gigante asiático ha retirado este pescado rico en omega-3 de los estantes de sus supermercados en las principales ciudades chinas, al tiempo que los expertos han aconsejado no consumirlo. En concreto, Zeng Guang pide que no se consuma crudo y que se evite comprar el pescado importado. Todo un varapalo para las empresas exportadoras de este producto, que ven cómo uno de sus mejores clientes les ha cerrado las puertas. Especialmente preocupados están los mayores exportadores de salmón: Dinamarca, Noruega y Australia.