Noruega alerta del aumento del radicalismo por el coronavirus

Los servicios secretos temen que un mayor número de noruegos sea vulnerable a los discursos extremistas por las consecuencias económicas y sociales de la pandemia

La Policía noruega teme que las tensiones sociales y económicas causadas por la pandemia de coronavirus puedan conducir a una mayor radicalización y violencia extremista. “Es probable que un mayor número de noruegos se vuelva vulnerable a la radicalización como resultado de los desafíos sociales y económicos tras la pandemia de Covid-19”, alerta el Servicio de Seguridad Policial de Noruega (PST). Esto se sumaría a las amenazas existentes del integrismo islámico y los movimiento anti inmigración, señalan.

Al igual que muchos otros países del mundo, Noruega ha sufrido restricciones económicas y sociales en sus esfuerzos para frenar el coronavirus. Si bien el riesgo de sufrir uno o más ataques masivos en los próximos 18 meses se mantiene con una probabilidad de 50-50, en línea con una evaluación presentada a principios de año, es probable que las amenazas contra las personas aumenten, aunque desde niveles bajos, sostiene el PST.

“Esto se debe principalmente a la pandemia de Covid-19, un aumento esperado en el extremismo de derecha y la próxima campaña para las elecciones generales de septiembre de 2021”, aseguran los servicios secretos noruegos.

A principios de esta semana, el Gobierno conservador de la primera ministra Erna Solberg presentó más medidas para prevenir la radicalización y el reclutamiento de grupos extremistas. “Debemos identificar a los que están en riesgo lo antes posible, evitando que alguien se vuelva susceptible a la radicalización”, señaló Solberg en un discurso el miércoles.

Un joven neonazi fue encarcelado la semana pasada durante 21 años por el asesinato por motivos raciales el año pasado de su hermanastra nacida en China y por intentar matar a los fieles en un tiroteo en una mezquita. En la peor atrocidad de Noruega en tiempos de paz, el asesino en masa de extrema derecha Anders Behring Breivik asesinó a 77 personas en 2011.