Un escándalo de pedofilia acorrala a Evo Morales

La joven Noemí Meneses, que conoce al ex presidente boliviano desde los 15 años, se encuentra en paradero desconocido tras huir de su arresto domiciliario

Evo Morales mantiene un relativo silencio sobre el asunto, pero en América Latina se comentan las evidencias de que el ex presidente boliviano mantuvo una relación pedófila con Noemí Meneses, una joven de 19 años que ha admitido ante las autoridades de su país una relación «sentimental» con el ex mandatario. La muchacha está en paradero desconocido tras haberse fugado del arresto domiciliario.

El 20 de agosto, el Gobierno interino de Bolivia formalizó la denuncia penal contra Morales por los supuestos delitos de estupro y trata y tráfico de personas, cuyas penas serían de entre seis años y 20, respectivamente. La querella la presentó el Ministerio de Justicia, tras el escándalo que destapó el periodista español Alejandro Entrambasaguas en «OK Diario» al publicar un informe de la Policía de Bolivia. La respuesta formal de la oficina de prensa de Morales es que «el ex presidente no opinará sobre la guerra sucia del Gobierno de facto creada con fines electorales», según un suscinto comunicado.

El propio ex madatario, refugiado en Argentina tras ser depuesto del poder, dijo el sábado por telefónico a la radio boliviana Kawsachun Coca que condenaba «el uso de compañeras en cuestiones políticas».

Morales incluye una declaración de Meneses a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) en la que la muchacha afirma que conoció a Evo cuando tenía 16 años, pero empezaron a «hablar fluido» cuando tenía 17. No obsante, también reveló que conoció al ex presidente a través de sus padres en 2015, cuando no podía tener más de 15 años.

El expediente policial se construyó a partir de la detención de la muchacha junto a su hermana mayor y otra persona de su familia el 12 de julio, cuando iban en un vehículo de la gobernación de Cochabamba, que está controlada por el partido de Morales. Este vehículo, dicen las autoridades, se le había otorgado a la familia de Noemí dos años atrás.

El Gobierno señala que el arresto se produjo cuando los investigadores buscaban a la hermana de la adolescente, Gladys, por haber participado de acciones «terroristas» en 2019. En el teléfono de la mujer fueron halladas fotografías de Noemí junto a Morales, que los muestra juntos compartiendo comidas, viajes, actividad en un gimnasio y hasta descansos en una cama. Según el documento policial, se tiene registro de llamadas y mensajes intercambiados por la muchacha con un número en Argentina, supuestamente en poder de Morales. Se ha disputado, no obstante, la precisión de las fechas, pues hay mensajes en los que Meneses comunica estar detenida el 6 de julio, y no el 12.

Gladys Meneses está en una cárcel en La Paz. Noemí huyó de su detención domiciliaria a Argentina, con sus padres, y gracias a la ayuda supuestamente de un militar que formó parte del aparato de seguridad de Morales cuando era presidente.

El viernes, Noemí envió una carta a la Defensoría del Pueblo de Bolivia, en la que pidió ayuda pues está «en una situación muy delicada psicológica y emocionalmente». En el escrito sostiene que la detención ocurrió en su propia casa y que la Policía la tuvo sin comida y bajo amenaza para obligarla a afirmar que Morales era su novio. «Un periodista con acento extranjero amenazó con publicar un material que le dio la Policía, fotografías y conversaciones que supuestamente habrían encontrado en mi celular pero mi celular lo tiene la Policía», relata en el escrito.

El Gobierno interino ha negado que se haya presionado a Noemí para que declarase lo que está contenido en el documento oficial divulgado posteriormente por el periodista John Arandia: un interrogatorio como testigo en la investigación contra Morales y otros dirigentes de su partido por sedición y terrorismo, en el que la joven admite haber viajado a Argentina para ver al ex mandatario, reconoce que hay fotografías de ambos y comenta que «siempre mi relación ha sido sentimental desde que estoy con él, nunca he hablado de política».

La declaración incluye la admisión de que el ex presidente es su enamorado desde el 24 de mayo, y antes hubo una relación de amistad «con un trato diferente». Pero en manos de las autoridades está un vídeo en el que ella lo felicita por su quinto aniversario.

En las redes sociales y la prensa local ha resurgido una declaración de Morales en un evento público de 2016 cuando afirmó que al terminar su paso por la Presidencia, se retiraría con su «quinceañera». Al año siguiente, la frase fue repetida por su entonces vicepresidente, Álvaro García Linera, al recordar que Evo se retiraría al Chapare.

Todo este escándalo ocurre a dos meses de las elecciones presidenciales de Bolivia, en la que uno de los competidores es Luis Arce, del partido MAS de Evo Morales. El candidato sale retratado junto al ex presidente y a Noemí Meneses en una actividad pública. No sería el único integrante del círculo político de Morales que habría estado en conocimiento de la relación entre ambos.