El fiscal alemán cree que no hace falta encontrar el cadáver de Madeleine para acusar a Brueckner

Crecen las sospechas de que las autoridades alemanas estarían preparadas para acusar al pedófilo germano que cumple condena por violación

El fiscal alemán Hans Christian Wolters ha asegurado que no necesitan el cuerpo de la niña Madeleine McCann, desaparecida hace 13 años en una localidad del Algarve, en Portugal, para procesar a Christian Brueckner, un pedófilo y violador convicto de 43 años, sospechoso de ha er matado a la niña británica.

El fiscal germano, responsable de la reapertura del caso y de la investigación, le dijo a un periodista portugués de la cadena RTP que “para acusar a alguien no necesitamos un cuerpo”. A su juicio, “una persona puede ser condenada sin que se encuentre un cuerpo, pero tenemos que estar convencidos de que una persona está muerta”, dijo Wolters, quien agregó que las autoridades también pueden tener pruebas que sitúan a Brueckner en el complejo turístico del Algarve si bien hasta la fecha no ha encontrado aún una “prueba irrefutable”.

Esta declaración del fiscal Wolters ha dado lugar a las especulaciones de que las autoridades alemanas estarían preparadas para acusar a Christian Brueckner, según informa The New York Post.

Wolters dijo hace más de tres meses que Madeleine está muerta, pero en este tiempo no ha aportado ninguna prueba, por lo que se ha visto obligado a pedir perdón a los padres de la pequeña, Kate y Gerry.

En una visita reciente a Portugal, Friedrich Fuelcher, el abogado defensor de Brueckner, dijo que el equipo del fiscal Wolters están utilizando a su cliente como un ‘chivo expiatorio’ y no tienen pruebas sólidas para respaldar sus afirmaciones. El abogado afirma que tiene nuevas pruebas para limpiar el nombre de su cliente y que, cuando las muestre, los británicos “se van a caer de la silla”. “No puedo entrar en detalles, pero lo que tengo es muy significativo e involucra a una persona que me proporcionó una información vital”, dijo al periódico británico The Sun.

Mientras tanto, los investigadores centran sus esfuerzos en encontrar al cómplice de Brueckner. Están convencidos de que no actuó sólo, que tuvo ayuda. Para ello, se basan en las declaraciones de testigos que afirmaron haber visto a dos hombres rubios fuera del apartamento de Madeleine antes de que desapareciera.