El virus que mata y divide a Estados Unidos

700 muertos y 30.000 casos de covid-19 podrían haberse contagiado en mitines del presidente Donald Trump, según un estudio reciente de Stanford

El presidente Donald Trump habla durante un acto de campaña multitudinario en Miami-Opa LockaCARLOS BARRIAREUTERS

En Estados Unidos en los informativos comienza a hablarse de tercera ola. Son más de 9 millones de contagios y 230.00 fallecidos, es decir, más que toda la población de Oviedo. Sin embargo, en algunos rincones del país, no existe esa conciencia de la gravedad de la pandemia. En Florida, con más de 16.700 muertos y donde los contagios van en aumento después del pico de julio, hay cierta relajación respecto a la covid-19 en según qué círculos.

El candidato demócrata «Joe Biden quiere que nos quedemos en casa encerrados y que no hagamos nada. Tenemos que vivir», argumenta Martín, de origen cubano, que lleva más de 30 años en Miami con la mascarilla bailando de arriba a abajo. Tras una breve conversación, se despide con un apretón de manos.

«El coronavirus no me importa, no es algo muy serio y no es culpa del presidente Donald Trump. Lo que me preocupa es mi calidad de vida», indica Lilian. «Además, está tan involucrado en esta cuestión que hasta el pobre lo ha cogido», sostiene esta cubana-americana.

En el mitin de Trump en el aeropuerto de Opa-Locka, al que acudieron miles de personas, había más gorras rojas de MAGA (Make America Great Again) que mascarillas.

«¡Despide a Fauci, despide a Fauci!», le jaleaban al presidente justo cuando se cumplía el toque de queda en la ciudad de Miami. El mandatario les respondió que «esperasen un poquito a después de las elecciones» para deshacerse del científico experto en pandemias de EE UU.

Según un estudio de la Universidad de Stanford, al menos 700 personas han muerto y 30.000 se han infectado tras acudir a actos de campaña de Donald Trump entre el 20 de junio y el 30 de septiembre.

Una de las claves es la afluencia entre miles y decenas de miles de personas a los «rallies». Otro rasgo importante, comprobado por este periódico en la madrugada del domingo, «es que el grado de cumplimiento de las directrices sobre el uso de mascarillas y el distanciamiento social fue bajo, en parte porque la campaña de Trump minimiza el riesgo de infección. Esta característica aumenta el riesgo de que un mitin se convierta en un «evento supercontagiador».

Con todo, entre los votantes registrados como republicanos, lo que más les importa es la economía, después el aborto, seguido del crimen y las armas. El coronavirus y el empleo, es una cuestión vital sólo para el 5% de los conservadores.

Para los demócratas, la covid-19 es su segunda preocupación tras la economía. Karel, de 39 años, y también de origen cubano, así lo confirma.

«Trump debería haber gestionado mejor la pandemia de coronavirus. No es justificable, se supone que somos la mayor economía del mundo y un país de recursos». Por lo que «he votado por Biden y sí, el coronavirus ha influido en mi decisión, sin ninguna duda».