Un británico negacionista del coronavirus muere tras negarse a llevar mascarilla y guardar distancia social

Se trata de un hombre de 46 años que defendía supuestos postulados que niegan la pandemia. El aumento de negacionistas preocupa al Ejecutivo

Enfermeros trasladan a pacientes en ambulancias ante el aumento de la presión hospitalaria en Reino Unido
Enfermeros trasladan a pacientes en ambulancias ante el aumento de la presión hospitalaria en Reino UnidoANDY RAINEFE

Gary Matthews, conocido escéptico de la covid, ha fallecido este lunes luego de negarse a llevar mascarilla. Llevaba una semana con síntomas agravados antes de dar positivo en la prueba del coronavirus el pasado 12 de enero.

Uno de sus aliados en estas teorías conspirativas señaló que Matthews era asiduo al deporte pero corría más riesgo por padecer de asma. Su familia dijo que no era consciente de su condición y piensan que podría haber guardado un inhalador para negarse a usar una mascarilla.

Otros de sus compañeros “investigadores” han acudido a la teoría del suicidio para explicar la muerte de Matthews. Sin embargo, no se le ha hecho ninguna autopsia que dé luz sobre la posibilidad de haberse quitado la vida.

Hasta la fecha, Reino Unido ha acumulado más de 100.000 muertes por coronavirus. La comunidad científica británica ha valorado las pocas medidas tomadas durante la anterior ola de contagios como uno de los motivos de la mortalidad en estas semanas.

Tristan Copeland, un primo de Matthews, dijo que le había pedido que llevase una mascarilla y mantuviese distancia social. Que guardase los protocolos mínimos para evitar un posible contagio. Sin embargo, él y sus amigos pensaban que debían salir a la calle y demostrar que no creían en lo que decía el Gobierno.

Copeland atribuye el negacionismo del coronavirus que propugnaba su primo como una respuesta de desconfianza a los medios de comunicación, luego de haberse involucrado en el conflicto de Siria. Fue ese escepticismo a los medios lo que le impulsó a participar en grupos que sostienen esas teorías conspirativas.

No se trata de un caso aislado, sino de un fenómeno que se ha replicado a lo largo de todo el mundo y que supone un potencial riesgo para la salud pública. Un caso similar es el de aquellos que señalan que las vacunas están diseñadas para controlar a la humanidad. Son decenas de vídeos los que circulan en internet dando a entender que tras las vacunas hay conspiraciones secretas. Estos mensajes, que circulan en redes sociales o de mensajería como WhatsApp, se sostienen en argumentos que ya han sido desmontados por la comunidad científica.

En algunos casos, incluso, se llega a citar a supuestos médicos. En uno de los vídeos se cita al Dr. Andrew Kaufman, un psiquiatra forense de Nueva York, diciendo: “Esta pandemia no es una pandemia médica real. La vacuna Covid-19 no ha demostrado ser segura ni eficaz porque no ha habido tiempo suficiente”.

La noticia de la muerte de Matthews llega después de que el Ministro Michael Gove pidiera disculpas al diputado conservador Desmond Swayne por haber difundido falsedades sobre el coronavirus.

El ministro de la Oficina del Gabinete dijo que Sir Desmond estaba “fuera de lugar” y que debía retractarse. “Espero que se retracte y pida disculpas por lo que ha dicho, es inaceptable”, sentenció.

Los laboristas ya habían acusado al ex ministro Desmond de difundir “peligrosas informaciones erróneas” sobre el coronavirus y habían pedido a los tories que tomaran medidas.

Según los datos oficiales, más de 37.000 personas están hospitalizadas en Reino Unido a causa de la covid.

Imran Ahmed, director ejecutivo del Centro para Contrarrestar el Odio Digital (CCDH), que ha estado investigando la desinformación digital sobre el coronavirus y las vacunas, dijo que las palabras de Sir Desmond habían dado “legitimidad a los antivacunas”.