Frente al infierno de las restricciones, el paraíso de las fiestas sin reglas contra la covid

Miami y varias ciudades mexicanas se han convertido en los lugares favoritos para huir de las medidas sanitarias

Un grupo de turistas baila en Ocean Drive durante las vacaciones de primavera en Miami Beach, Florida, el lunes 22 de marzo
Un grupo de turistas baila en Ocean Drive durante las vacaciones de primavera en Miami Beach, Florida, el lunes 22 de marzoMatias J. Ocner

Frente a las restricciones impuestas en la mayor parte del mundo por la covid, hay lugares que se han convertido en el paraíso de las fiestas sin normas ni medidas sanitarias. Tras un año de pandemia, la vida dista mucho de la normalidad. Por segundo año consecutivo, las vacaciones de Semana Santa se verán dañadas por las limitaciones a la movilidad, la actividad económica y la vida social en un intento de frenar el nuevo aumento de los contagios de coronavirus. Aquellos que quieren huir de esas limitaciones encuentran lugares para poder hacerlo. Eso están pasando en España, con los jóvenes franceses que han hecho de Madrid su destino favorito para la diversión. Con todos los centros culturales de Francia cerrados, los restaurantes sin poder servir comidas en los locales y con un toque de queda a las 18:00, los buscadores de ocio encuentran en la capital de España una buena opción para escaparse.

Pero hay quienes van mucho más allá y buscan fiestas sin medida alguna. Así ha sido este fin de semana en Miami, hasta el punto que la Policía tuvo que poner en cintura a una multitud descontrolada que no respetaba las normas de prevención de la covid-19 ni el toque de queda vigente desde este sábado, ahora extendido hasta el 12 de abril. South Beach ha sido en las últimas semanas el epicentro de los desórdenes protagonizados mayoritariamente por turistas, en su mayoría jóvenes en vacaciones de primavera (“spring break”), dispuestos a disfrutar sin límites.

México se enfrenta al mismo problema, pese a ser el tercer país del mundo más golpeado por la pandemia. En dos semanas se han organizado 21 fiestas privadas en Tulum, informa El Comercio. En algunos casos dichas fiestas reunieron hasta a 1.000 personas. Tulum y otras ciudades del Caribe mexicano se han convertido en sede de festivales de música electrónica, fiestas clandestinas y discotecas libres de mascarillas para aquellos turistas que quieren olvidarse del coronavirus.

Un año después del inicio de la pandemia, las fiestas son ahora clandestinas, pero no han desaparecido. Según cuenta Infobae, en Tulum, los eventos se publican en grupos en Facebook y se borran después para no evitar ser descubiertos. Los precios rondan de los 100 a los 150 dólares. Ciudad de México tampoco está exenta de este tipo de fiestas clandestinas. Reuniones en las que están prohibidas las grabaciones y en las que nadie, salvo los camareros, llevan mascarilla.

Quintana Roo, estado donde se ubican Tulum, Cancún y la Riviera Maya, se encuentra en semáforo amarillo, segundo peldaño en una escala de riesgo de cuatro niveles en la que el cuarto representa la peor situación. Y ahí se espera que lleguen cientos de miles de turistas en Semana Santa, a pesar de que bares y discotecas estén cerrados, y prohibidos los eventos multitudinarios.