La accidentada primera sesión de la Convención Constitucional en Chile

El acto inaugural se suspendió durante cerca de dos horas por los disturbios en las puertas de la asamblea

Los antidisturbios detienen a una manifestante en la primera sesión de la Constituyente
Los antidisturbios detienen a una manifestante en la primera sesión de la Constituyente FOTO: PABLO SANHUEZA REUTERS

En mayo de este año los chilenos eligieron a los 155 miembros de la comisión constituyente que, el 4 de julio, iniciaría la primera sesión para trabajar en la redacción de una nueva Carta Magna para Chile. Cabe recordar que los partidos de derecha se vieron ampliamente superados por los Independientes, ligados a la centro izquierda e izquierda radical, en los escaños disponibles para dicha convención.

A las 10:00 de la mañana, y en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional en Santiago, se dieron cita los 155 integrantes para dar inicio a la lectura del acta de proclamación de los asambleístas de Chile. La segunda tarea de los constituyentes sería elegir presidente y vicepresidente y luego debatir sobre el reglamento que definirá las comisiones de trabajo y quórum de las votaciones.

Pero nada resultó como se esperaba. Mientras se cantaba el himno nacional se escucharon gritos de reclamo al interior del recinto. Algunos convencionales constituyentes protestaron a viva voz con un llamado a “no más represión” por los incidentes que se estaban suscitando en las calles en ese momento. Incluso la secretaria del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) y relatora de la ceremonia, Carmen Gloria Valladares, tuvo que intervenir diciendo que “esta es una fiesta de la democracia y no un problema. Vamos a suspender por breves minutos”.

Pero el receso sería todo, menos breve. Y es que los integrantes de la comisión se enteraron que afuera un grupo de delincuentes estaban tratando de ingresar a la sesión de manera violenta, lo que causó que Fuerzas Especiales de Carabineros tuviera que actuar. Entre tanto, aquellas personas, entre partidarios del proceso y familiares de los constituyentes que esperaban afuera, se vieron envueltos en el operativo policial y justamente ese fue el detonante para que gran grande los miembros de la comisión decidiera suspender la sesión para ver qué estaba pasando.

En declaraciones a la Televisión chilena varios de los constituyentes indicaron que no reanudarían la histórica sesión mientras no se retomara la tranquilidad y las Fuerzas Especiales se retiraran. Incidentes entre Carabineros y manifestantes terminó con carros lanza agua en las calles y alguno de los representantes constituyentes tratando de “calmar” los ánimos entre policías y manifestantes.

Teresa Marinovich, una de las asambleístas no dudó en declarar a la televisión chilena que “es una vergüenza para Chile lo que está pasando” y concluyó que la tarea de los constituyentes es sumamente relevante para el futuro del país.

Nuevamente en la sala

Después de casi dos horas de retraso, y sin lesionados ni detenidos, la sesión se retomó dando lectura al acta de proclamación y la toma de aceptación del cargo de los 155 integrantes de la Comisión.

“Todo proceso electoral es un acto serio y de mucha responsabilidad”, dijo la secretaria del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) y relatora de la ceremonia, Carmen Gloria Valladares, antes de comunicarles a los constituyentes que ahora debían votar por quién asumirá el rol de presidente y vicepresidente de la Comisión marcando su preferencia.

Tras la lectura oficial a los votos de los constituyentes, los 155 candidatos que redactarán la nueva Constitución de Chile eligieron a Elisa Loncón, una mujer indígena, para presidir el órgano que creará la nueva Carta Magna, que sustituirá a la actual, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Loncón, una lingüista y activista mapuche -la etnia indígena mayoritaria en Chile-, fue elegida por mayoría absoluta en segunda vuelta.

Con este acto, Chile dio el pistoletazo de salida a la redacción de nueva Constitución, la primera en el mundo redactada por un órgano paritario y la primera del país en la que se incluirá a los indígenas, un grupo que supone el 12,8 % de la población pero que nunca había sido reconocido en la ley fundamental.