Historia

Hong Kong borra las huellas de Tiananmen

Cuatro activistas de la oposición y organizadores de la vigilia anual por la matanza de 1989 son detenidos después de negarse a dar sus datos, según dice la ley de seguridad nacional

Una de las detenidas, Tonyee Chow Hang-tung
Una de las detenidas, Tonyee Chow Hang-tung FOTO: TYRONE SIU REUTERS

Cuatro destacados activistas de la oposición prodemocrática, organizadores de la vigilia anual de Hong Kong para recordar la represión de la plaza de Tiananmen de 1989, fueron detenidos ayer después de que el grupo se negara a cumplir con una orden policial, en virtud de la controvertida ley de seguridad nacional.

La policía había requerido detalles sobre la financiación y los miembros del grupo en relación con la acusación de que trabajaban como “agentes extranjeros”, infringiendo de ese modo la amplia ley de seguridad nacional de la ciudad. La Alianza de Hong Kong en Apoyo a los Movimientos Patrióticos Democráticos de China, tenía 14 días para presentar la información solicitada o en su defecto enfrentarse a una pena de 10.877 euros o de hasta seis meses de prisión.

Entre los miembros del grupo detenidos se encuentran la vicepresidenta y abogada Chow Hang-tung, así como los miembros del comité permanente Leung Kam-wai, Tang Ngok-kwan y Chan Dor-wai. La Alianza, formada hace más de tres décadas para apoyar a quienes se manifestaban por la democracia en Pekín, comunicó el domingo que no accedería a la petición de la policía, que implicaba la orden de entregar los datos personales de sus miembros, así como todos los registros de reuniones con grupos políticos de Hong Kong, Taiwán y el extranjero.

Los sucesos de la plaza de Tiananmen comenzaron con manifestantes en Pekín, en su mayoría estudiantes universitarios, que se reunieron en el corazón de la capital china para llorar la muerte de un antiguo líder derrocado, y posteriormente, para presionar por una reforma gubernamental y una mayor democracia. En la madrugada del 4 de junio de 1989, los militares chinos entraron en la plaza con órdenes de sofocar las protestas.

Nunca se ha publicado un número oficial de muertos, pero grupos de derechos humanos estiman que murieron cientos, si no miles de personas. Las protestas y la represión han sido borradas de los libros de historia de China. Varios de los principales miembros de la Alianza, incluidos los ex parlamentarios Lee Cheuk-yan y Albert Ho, están cumpliendo penas de prisión por cargos de reunión no autorizada.

El acto de este año fue vetado por las autoridades, alegando restricciones por el coronavirus. La Oficina de Seguridad de Hong Kong también advirtió que asistir o promover cualquier concentración del 4 de junio podría violar la ley de seguridad nacional y dar lugar a penas de prisión. La dacroniana ley de seguridad nacional, que Pekín impuso a Hong Kong el año pasado tras las protestas antigubernamentales, castiga con penas de hasta cadena perpetua lo que las autoridades califican de secesión, subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras.