Asia

Cazas de Taiwán plantan cara a la mayor incursión aérea china formada por 39 aviones de combate

Pekín envió 8 aviones J-16 y cuatro Su-30, además de dos bombarderos H-6 con capacidad nuclear y un avión antisubmarino

Dos aviones Chengdu J-20 chinos
Dos aviones Chengdu J-20 chinos FOTO: ALEX PLAVEVSKI EFE

Taiwán está perdiendo la paciencia con Pekín. El gobierno de Taipei ha anunciado la mayor incursión jamás realizada por la fuerza aérea china en su zona de defensa aérea (ADIZ), con 39 aviones volando en dos oleadas el viernes, justo el día que Pekín celebró la fundación de la República Popular China. Taiwán, territorio reclamado por las autoridades del gigante asiático, se ha quejado durante un año de constantes misiones aéreas de la fuerza china cerca de la isla, sobre todo en la parte suroeste de su zona de defensa aérea, cerca de las islas Pratas controladas por Taiwán.

El Ministerio de Defensa de Taiwán informó por primera vez que los cazas taiwaneses habían plantado cara a 18 aviones de combate J-16 y cuatro Su-30, además de dos bombarderos H-6 con capacidad nuclear y un avión antisubmarino. Este sábado, el ministerio dijo que otros 13 aviones chinos participaron en una misión durante el viernes por la noche con unidades 10 J-16, 2 H-6 y un avión de alerta temprana.

En respuesta, Taiwán envió aviones de combate para advertir a las naves chinas, al mismo tiempo que desplegó sistemas de misiles antiaéreos para monitorearlos. El primer grupo de aviones chinos voló en un área cercana a las islas Pratas, con dos bombarderos acercándose al atolón, según un mapa emitido por el ministerio. El segundo grupo voló hacia el Canal Bashi que separa Taiwán de Filipinas, una vía fluvial clave que une el Pacífico con el disputado Mar de China Meridional.

El Gobierno de Taiwán ha condenado sin paliativos esta incursión en su zona de defensa aérea. “Por supuesto que es una amenaza. Lo que me extraña es que la República Popular de China ya no necesita fingir una excusa”, ha lamentado el ministro de Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, en su cuenta de Twitter. La zona de defensa aérea (ADIZ) no es lo mismo que el espacio aéreo territorial de Taiwán, sino que incluye un área mucho mayor que se solapa con parte de la propia zona de identificación de defensa aérea de China e incluye parte de la China continental.

El mismo sábado, el Ministerio de Defensa taiwanés aseguró haber avistado a última hora del viernes el barco de reconocimiento chino Xiang Yang Hong 03 navegando hacia el norte a 58 millas náuticas al este de la isla de Orchid. A primera hora del mismo día, seguía avanzando en la misma dirección frente a la costa de los condados de Hualien y Yilan. La aparición del barco podría estar relacionada con los planes del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Chung-Shan (NCSIST) de Taiwán de realizar seis oleadas de lanzamientos de misiles entre el 1 y el 15 de octubre, informó la CNA.

En el pasado, China ha asegurado que tales vuelos y envíos de barcos tenían como objetivo proteger la soberanía del país y evitar la “colusión” entre Taiwán y Estados Unidos, el aliado internacional más importante de la isla. Precisamente Washington ha instado este domingo a China a detener sus actividades militares “provocadoras” cerca de Taiwán. “Estados Unidos está muy preocupado por la provocadora actividad militar de la República Popular China cerca de Taiwán, que es desestabilizadora, corre el riesgo de errores de cálculo y socava la paz y la estabilidad regionales”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en un comunicado.

La demostración de fuerza en el Día Nacional de China del viernes, cerca de la isla democrática autogobernada y que Pekín reivindica como parte de su territorio, se produjo en la misma semana en que acusó a Gran Bretaña de enviar un buque de guerra al Estrecho de Taiwán con “malas intenciones”. La última misión de China se produjo menos de un día después de que su gobierno lanzara una dura crítica contra el ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, evocando las palabras del líder comunista Mao Zedong para calificarlo como una “mosca cojonera” por sus esfuerzos por promover a Taiwán internacionalmente.

Taiwán y China se separaron durante una guerra civil en 1949, y China no ha descartado la fuerza para reunificarse con Taiwán. Pekín se opone a la participación de Taipei en organizaciones internacionales. En estos últimos años, Pekín ha intensificado la presión militar y política para intentar obligar a Taiwán a aceptar la soberanía china. Pero la isla mantiene que es un país independiente y que defenderá su libertad y democracia a toda costa. Para ello no ha dejado de aumentar su presupuesto en defensa y de comprar armas a terceros países.

Recientemente, Taiwán puso en servicio un nuevo buque de guerra naval de fabricación nacional como parte del plan de la isla para impulsar la capacidad de defensa en medio de las crecientes tensiones con China. El barco, bautizado como Ta Jiang y apodado “asesino de portaaviones”, fue construido por Lung Teh Shipbuilding Co., una empresa taiwanesa, y está diseñado para disponer de capacidades de defensa aérea y transporte de misiles antibuque. Es el primero de seis buques de este tipo que serán comisionados por la Marina taiwanesa. Los barcos de guerra mejorados de la clase Tuo Chiang vienen equipados con misiles antiaéreos subsónicos y supersónicos, así como una variedad de armamento que incluye tubos de torpedos y misiles Hsiung Feng III capaces de alcanzar objetivos a distancias de hasta a 250 millas.