Europa

¿Por qué ha prohibido Putin a Johnson entrar en Rusia?

Moscú veta también la entrada a la secretaria de Exteriores y al secretario de Defensa

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski y el primer ministro británico, Boris Johnson, en Kiev, la semana pasada
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski y el primer ministro británico, Boris Johnson, en Kiev, la semana pasada AP

La inteligencia británica publica a diario una suerte de “parte de guerra” en la que da las claves de la jornada sobre el terreno y da pistas sobre el avance y retroceso de Rusia. Asimismo, dan contexto sobre las bajas rusas, los problemas de logística y los obstáculos a los que se enfrentan los soldados rusos en Ucrania. Unos detalles militares que en muchas ocasiones sacan los colores al Ejército ruso y que han irritado al Kremlin.

Reino Unido ya no forma parte de la Unión Europea y esta es la primera gran crisis internacional en la que el país vuelve a ir por libre. Al no querer quedarse al margen, ni eclipsado por Estados Unidos, el Gobierno británico ha mostrado su respaldo a Ucrania en esta terrible invasión por parte de Rusia.

Así, la semana pasada el primer ministro, Boris Johnson, visitó personalmente Kiev y se reunió con su presidente, Volodimir Zelenski. En esta visita más que simbólica, el “premier” británico presentó un nuevo paquete de ayuda financiera y militar y prometió vehículos blindados y misiles antibuques a Ucrania. Asimismo, Johnson celebró la resistencia ucraniana contra la invasión rusa. Para el primer ministro se trata de “la mayor hazaña del siglo XXI”.

La ayuda económica y militar, así como los gestos de Johnson no han sentado nada bien en Rusia. El anuncio de Moscú de esta mañana no ha sorprendido a las autoridades británicas.

Y es que Rusia ha prohibido al primer ministro de Reino Unido y a una docena de altos funcionarios británicos entrar en el país en teoría, “en respuesta a las sanciones británicas” impuestas a Rusia por su operación militar en Ucrania.

Pero también se ha conocido hoy, a través del diario “The Times” que miembros de las fuerzas especiales de Reino Unido entrenan a tropas locales en Kiev, por primera vez desde que empezó la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero.

Los oficiales de dos batallones estacionados en la capital ucraniana y sus alrededores aseguraron al periódico que habían recibido entrenamiento militar de soldados británicos en las últimas dos semanas.

Entre ellos, el capitán Yuriy Myronenko, cuyo batallón está en Obolon, al norte de Kiev, que explicó que los militares de las fuerzas especiales habían venido a instruir a los nuevos reclutas para usar los NLAW, los misiles antitanque suministrados por Reino Unido.

El ministerio de Defensa de Londres no confirmó esta información, citando su protocolo de no hacer comentarios sobre operaciones especiales.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia anunció el sábado la medida, que afecta a Boris Johnson, a varios ministros británicos, incluida la secretaria de Exteriores Liz Truss, así como el secretario de Defensa, Ben Wallace. Entre las vetadas, también está la ex primera ministra conservadora y ahora diputada, Theresa May.

Esta medida, según Moscú, es en respuesta a la “difusión desenfrenada de información en una campaña política de Londres que busca aislar a Rusia en el ámbito internacional creando las condiciones para contener a nuestro país y estrangular nuestra economía”.

El comunicado del ministerio citó “las acciones hostiles sin precedentes del Gobierno británico, expresadas, en particular, en la imposición de sanciones contra altos funcionarios” de Rusia.

“El curso de acción rusófobo de las autoridades británicas, cuyo principal objetivo es suscitar una actitud negativa hacia nuestro país, reduciendo los lazos bilaterales en casi todos los ámbitos, es perjudicial para el bienestar y los intereses de los residentes de Gran Bretaña. Cualquier ataque con sanciones se volverá inevitablemente contra sus iniciadores y recibirá un rechazo decisivo”, reza el comunicado.

También tienen la entrada prohíbida el vice primer ministro Dominic Raab; el ministro del Tesoro, Rishi Sunak; el ministro de Transportes, Grant Shapps; a la ministra del Interior, Priti Patel; el ministro de Emprendimiento, Energía y Estrategia Industrial, Kwazi Kwarteng y a la ministra de Digitalización, Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, Nadine Dorris.

Igualmente se ha señalado al viceministro de Defensa, James Hippie; a la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon y a la fiscal general de Inglaterra y Gales, Swella Braverman.

“En el futuro próximo esta lista se ampliará con otros políticos y diputados británicos que contribuyen a azuzar la histeria antirrusa para conseguir que Occidente en su conjunto emplee un lenguaje de amenaza en su diálogo con Moscú”, ha remachado el Gobierno ruso.

Johnson, acorralado en casa por el escándalo del “Partygate”, ve como la invasión y la actitud rusa hacen que todos los focos de la atención política estén en Moscú y no en Londres.

Tras conocer la prohibición, el Gobierno de Johnson reiteró su respaldo completo a Ucrania.

“Reino Unido y sus socios internacionales permanecen unidos en su condena a las acciones reprochables del Gobierno ruso sobre Ucrania y piden al Kremlin que pare la guerra”, según un comunicado de Exteriores recogido por Sky News.

“Seguimos resueltos en nuestro apoyo a Ucrania”, añade la nota.

Expulsión de diplomáticos de la UE

El viernes por la noche, el ministerio anunció la expulsión de 18 diplomáticos de la Unión Europea de Moscú, en represalia por la declaración de 19 diplomáticos de la misión rusa ante la UE y la Comunidad Europea de la Energía Atómica como “personas no gratas”.

La Unión Europea explicó que las expulsiones carecían de fundamento, y que los diplomáticos de la UE a los que se dirigían estaban trabajando en el marco de la convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.