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Rusia envia a su unidad de élite, los paracaidistas de Putin (VDV), a intentar detener la ofensiva ucraniana en el Donbás

Estas unidades, a priori uno de los cuerpos mejor entranados del Kremlin, sufrieron un serio correctivo en los primeros días de la guerra en el aeródromo de Hostomel, cerca de Kyiv

Unidades de las fuerzas aerotransportadas rusas (VDV) durante los primeros días de invasión en el aeródromo de Hostomel
Unidades de las fuerzas aerotransportadas rusas (VDV) durante los primeros días de invasión en el aeródromo de Hostomel FOTO: La Razón (Custom Credit)

Según fuentes de la inteligencia británica, Rusia habría desplegado en las últimas dos semanas renovadas unidades de sus fuerzas aerotransportadas (VDV), el cuerpo de élite del régimen de Putin, en los frentes de Donetsk y Luhansk, en el Donbas, para hacer frente a la ofensiva lanzada tras el verano por el Ejército de Ucrania y que ha empezado a estabilizar los frentes y reconquistar terreno invadido.

Entre septiembre y octubre, la mayoría de las unidades paracaidistas de las VDV (en ruso: Воздушно-десантные войска, Vozdushno-desántniye voiská) han estado en primera línea y se han batido contra las tropas ucranianas, resultando severamente castigadas. Su labor fundamental en estos mesos ha sido, según las mismas fuentes de Reino Unido, la defensa del territorio controlado por Rusia al oeste del río Dnipro en el oblast de Jersón.

Es probable que algunas unidades de las VDV, que seguirían defendiendo sectores considerados especialmente importante para el Kremlin, hayan sido reforzadas con reservistas movilizados tras el verano en Rusia, lo cual incidiría directamente en su capacidad de combate, pues estos refuerzos son, en general, personal mal capacitado y con escasa formación.

Actualmente, la labor principal de esta unidad de élite estaría siendo apoyar la defensa del área de Kremina-Svatove en el óblast de Lugansk o reforzar las operaciones ofensivas contra la ciudad de Bakhmut en el de Donetsk.

Las VDV son, a priori, uno de los cuerpos de élite de las fuerzas armadas rusas. Las unidades paracaidistas dependen directamente del Kremlim a través del Ministerio de Defensa, teniendo así el estatus de cuerpo independiente dentro de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. De hecho, las VDV son la fuerza militar rusa con mayor capacidad de movilidad y la mayor fuerza aerotransportada del mundo.

Hasta el inicio del conflicto en Ucrania, sus miembros son seleccionados individualmente entre voluntarios según criterios de condición física e inteligencia, además de recibir un entrenamiento más riguroso que el resto de las unidades rusas. Por si fuera poco, al contrario que las unidades aerotransportadas de los ejércitos occidentales, que deben desplazarse a pie una vez llegadas a su destino, cada división de las VDV está mecanizada con entre 200 y 300 vehículos de combate blindados, lo que les permite una mayor movilidad y una potencia de fuego superior a la de la infantería ligera convencional.

A lo largo de su historia, con casi un siglo a sus espaldas, han sido utilizadas para la toma de Checoslovaquia en 1968 tras la Primavera de Praga, las guerras de Afganistán o Chechenia, la toma de Abjasia y Osetia del Sur ante las fuerzas armadas de Georgia... y la invasión de Ucrania.

Sin embargo, su intervención en este conflicto no ha ido acompañado del éxito que su fama les otorga y, más bien, han pasado con más pena que gloria. Su estreno coincidió prácticamente con el inicio de la invasión y, así, hicieron su aparición el primer día en la toma del aeródromo de Hostomel, a las afueras de Kyiv. Y lo que debería haber sido un paseo militar reforzado por el factor sorpresa fue más bien un fiasco solo solventado con la llegada de refuerzos a través de la frontera con Bielorrusia.

Fracaso de las VDV en el aeropuerto de Hostomel

En la mañana del 24 de febrero, cerca de una treintena de helicópteros rusos llegaron al aeropuerto Antonov, en Hostomel, para tomarlo y tratar de crear un puente aéreo en el que las tropas y el equipo pudieran reunirse a menos de 10 kilómetros de Kyiv. Los aparatos rusos, Mi-8, transportaban centenares de miembros de las tropas aerotransportadas escoltadas por helicópteros de ataque Ka-52 .
Volando bajo, llegaron al aeropuerto desde el río Dniéper, pero fueron inmediatamente atacados por fuego de armas pequeñas y lanzamisiles tierra-aire portátiles (MANPADS). Los helicópteros rusos respondieron lanzando bengalas. En el cruce de fuego varios Mi-8 fueron dañados o derribados, cayendo incluso alguno de ellos al agua, y al menos un Ka-52 fue también derribado. No empezaba bien la invasión para las tropas aerotransportadas rusas.
Una vez desembarcados, las unidades comenzaron a tomar el aeropuerto, pero una contraofensiva ucraniana de la 4ª Brigada de Reacción Rápida de la Guardia Nacional les impidió asegurar la instalación en su totalidad. Al carecer de vehículos blindados, los soldados rusos dependían del apoyo aéreo, que recibieron de dos Su-25.
Los aviones de combate ucranianos que sobrevivieron a los primeros ataques con misiles rusos participaron en el suministro de apoyo aéreo a las unidades de la Guardia Nacional. Tras rodear el aeropuerto, los ucranianos expulsaron a las fuerzas rusas por la noche obligando a los paracaidistas supervivientes a retirarse a los bosques próximos al aeropuerto.
Al día siguiente, el 25 de febrero, llegaban refuerzos rusos a través de Bielorrusia y lograron tomar el control del aeropuerto tras romper parcialmente las defensas ucranianas en la Batalla de Ivankiv. La captura se produjo tras una operación en la que participaron unos 200 helicópteros y se logró establecer un punto de apoyo en Hostomel, desde donde comenzaron a ocupar puestos de control dentro de la ciudad.
Al final, la unidad de élite rusa fue incapaz incapaz por sí misma de ganar la batalla por el control del aeropuerto y decenas de paracaidistas rusos habrían muerto. Por si fuera poco, en medio de la batalla por el aeródromo, uno de los principales generales de Putin, Andrei Sukhovetsky, cayó víctima del disparo de un francotirador ucraniano. El general había sido un paracaidista muy respetado dentro de las fuerzas armadas y recibió una condecoración por su participación en la anexión de Crimea en 2014.

Ofensiva rusa

Las fuerzas ucranianas seguirían con su contraofensiva en las direcciones de Kremina y Svatove, según el Instituto para el Estudio de la Guerra con sede en Washington, mientras que las tropas rusas trataban de avanzar en el área de Bakhmut y atrincherarse en la orilla este del Dnipro.

Las batallas terrestres continúan en el este, donde Rusia está impulsando una ofensiva a lo largo de un tramo del frente al oeste de la ciudad de Donetsk, en manos de los rebeldes prorrusos. Rusia está llevando a cabo contraataques limitados destinados a restringir las acciones de las fuerzas ucranianas en los oblasts de Jarkov y Lugansk.

El Estado Mayor de Ucrania informó que las fuerzas ucranianas neutralizaron un grupo de reconocimiento y sabotaje ruso a 47 km al noreste de la ciudad de Jarkov cerca de Staritsa y repelieron un ataque a 12 km al sur de Kreminna, cerca de Bilohorivka. Asimismo, informaron de que mataron a unos 50 militares rusos e hirieron a otros 50 en los ataques.