Cenar tarde sí importa, ¿cuáles son sus consecuencias?

Después de leer este artículo, cambiarás tu reloj

¿A qué hora sueles cenar? ¿A las 22:00, a las 23:00, justo antes de irte a dormir? ¿Son abundantes tus comidas? Si la respuesta mental a estas dos últimas preguntas ha sido que sí, entonces no te marches porque después de leer estas líneas puede que cambies tus hábitos y adelantes el reloj para sentarte a la mesa y cenar. En España es bastante habitual hacer la última comida del día a partir de las 22:00, justo cuando comienza el prime-time televisivo pero es una rutina que deberíamos cambiar. Al igual que los hidratos de carbono no son malos por la noche, cenar tarde sí tiene consecuencias. Es malo para la salud, engorda, aumenta los niveles de azúcar en sangre, dormirás peor y te sentirás pesada.

Las consecuencias de cenar tarde

  1. Engorda. Sí, basicamente porque cada vez que ingieres alimentos los niveles de azúcar en sangre se disparan, produciéndose una liberación de insulina. Según un estudio del Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, la revista de la Sociedad Endocrina norteamericana consumir calorías más tarde está asociado con la obesidad. Deberías cenar como mínimo 2 horas antes de irte a la cama.
  2. Enfermedades. Hay miles y miles de estudios realizados al respecto. El de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pennsylvania plasma que comer tarde por la noche aumenta los niveles de glucosa e insulina que conducen a la diabetes de tipo 2. También se alteran los niveles de colesterol provocando el riesgo de un ataque al corazón o infarto. Así lo dice el informe Circulation: Journal of the American Heart Association. Cifra en un 55% la posibilidad de padecer una enfermedad cardíaca si cenas tarde.
  3. Dormir peor. Esto lo puedes comprobar tú mismo. Cena un día súper temprano y acuéstate a tu hora normal, al día siguiente cena poco antes de descansar. Verás como en el primero de los casos te sientes ligero y duermes como un bebé, en el segundo te dormirás rápido pero seguramente te despiertes más cansado. ¿Cuál es la causa? Irte a dormir con el estómago lleno significa que tiene que seguir trabajando para digerir la cena, por lo que tu cuerpo no está relajado al 100%.
  4. Malas digestiones. Es lógico, pueden surgir náuseas, acumulación de gases y dolores de barriga.

¿Qué debo hacer entonces? Pues cambia tu horario, lleva un ritmo de vida saludable que te permita unas comidas de forma equilibrada, deporte y descanso. Son los pilares fundamentales para sentirte bien hoy y mañana. Desayuna fuerte y haz comidas normales y la cena (recuerda) dos horas antes como mínimo antes de irte a dormir. ¡Ah! Y si te pica el gusanillo antes de cenar apuesta por un picoteo saludable y no por lo primero que veas en la nevera.