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10 cosas que necesitas saber sobre la movilidad eléctrica

¿Es más caro un coche eléctrico que uno convencional? ¿Qué autonomía tienen en la actualidad? ¿Son tóxicas las baterías?

¿Cuáles son las ventajas de conducir un coche eléctrico y cuáles sus desafíos? ¿Son más caros? ¿Por qué la electrificación es la mejor alternativa para descarbonizar el transporte? ¿Y cuánto falta para ver aviones eléctricos surcando los cielos? Estas son 10 cosas que necesitas conocer sobre la movilidad eléctrica.

1. ¿Por qué la movilidad está cada vez más electrificada?

Movilidad sostenible y movilidad eléctrica no son palabras sinónimas, pero van fuertemente unidas. Para combatir el cambio climático es preciso descarbonizar todos los medios de transporte, porque estos emiten más de una cuarta parte de los gases de efecto invernadero a nivel mundial, según la ONU. Este es el objetivo de la movilidad sostenible y, ahí, es donde entra en juego la movilidad eléctrica, una solución llamada a descarbonizar la forma en la que nos movemos.

Pero, ¿por qué la movilidad eléctrica es tan importante y por qué parece que el futuro pasa por la electrificación del transporte? Principalmente, porque ofrece numerosos beneficios ambientales, sociales y económicos. En la actualidad, la electrificación es la tecnología para descarbonizar el transporte más desarrollada (por encima de otras que aún no han llegado a un nivel de comercialización tan alto, como el hidrógeno o los biocombustibles). Por ello, es la más ampliamente disponible, la más barata y la más accesible en todo el mundo. Estamos viviendo la década de la movilidad eléctrica.

2. ¿Qué contamina más, un vehículo eléctrico o uno de gasolina?

Estamos comenzando a darnos cuenta y a interiorizar que, cada vez que cogemos un vehículo que funciona con combustibles tradicionales, estamos generando un impacto negativo en la atmósfera. Un coche nuevo, actual, de los más eficientes y que no tiene nada que ver con los que se conducían hace diez años, emite de media 120 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. Es decir, 1 tonelada de emisiones de CO2 al año de media por coche.

El vehículo eléctrico se erige como la solución más clara para acabar con esas emisiones, ya que no produce ninguna durante su conducción y vida útil. Con el mix energético actual de producción de electricidad en España, un coche eléctrico ahora mismo ya emite menos de la mitad (52 gramos de CO2/km) que uno con motor de combustión. Es decir, que si todos los coches fueran eléctricos y se recargaran directamente de la red eléctrica, reduciríamos las emisiones de los automóviles en un 60%.

Pero este porcentaje se irá ampliando. Nuestro país y todo el conjunto del sector energético está trabajando por un sistema de generación eléctrica totalmente renovable de principio a fin. Al cierre de 2021, ya casi la mitad de la electricidad era verde y cada año aumenta más y más el porcentaje de energía limpia en el mix energético español (aumenta la fotovoltaica y la eólica ocupa más del 23% del total). El objetivo es que la energía que alimenta a los vehículos eléctricos sea tan limpia como el funcionamiento de sus motores.

3. ¿Es cierto que la venta de coches eléctricos está creciendo en España?

Apenas 3 de cada 100 vehículos que se venden en España son eléctricos, según la Asociación Europa de Fabricantes de Automóviles, una tasa es cinco veces menor que la alemana. Pero lo cierto es que, aunque aún representan una porción de la tarta muy pequeña, los coches eléctricos no paran de ganar adeptos entre los conductores españoles. En 2021, las nuevas matriculaciones de este tipo de vehículos acumularon 27.769 unidades, un 37,76% más respecto a 2020. Los datos muestran una tendencia y una realidad que ya es imparable: la movilidad eléctrica está aquí y está para quedarse.

FOTO: Antonio Cruz

4. ¿Es más caro un coche eléctrico que uno convencional?

Dependiendo del modelo, un coche convencional puede resultar más económico que uno eléctrico. Sin embargo, a largo plazo “lo barato puede salir caro”. Y es que los costes de mantenimiento de un eléctrico son más bajos que los de un coche de combustión interna tradicional diésel o gasolina. A diferencia de estos, un motor eléctrico no tiene partes movibles que se consuman con el uso ni líquidos que requieran una sustitución y, por eso, es más económico y simple de mantener.

Además, en España ya están en funcionamiento los incentivos del Plan Moves III para la compra de vehículos eléctricos. Esta estrategia, aprobada en 2021, subvenciona con hasta 7.000 euros la adquisición de un coche eléctrico y con hasta 1.300 euros la compra de una motocicleta eléctrica por parte de particulares y empresas. A esto hay que sumarle otras ventajas para el bolsillo: la mayoría de los ayuntamientos aplican reducciones en el Impuesto de Circulación para los vehículos eléctricos. Por lo general, los descuentos son del 75% de la tasa de manera indefinida para los vehículos 100% eléctricos y durante seis años para los híbridos.

También es importante resaltar que las recargas eléctricas son menos costosas que las de gasolina. Además las compañías eléctricas ofrecen numerosas ofertas. En casa, con la tarifa TempoZero-Vehículo eléctrico de Endesa se puede recargar un vehículo durante la noche entre la 1 y las 7 de la mañana sin coste, hasta un máximo de 250kWh por factura bimestral, lo que equivale a unos 10.000 kilómetros anuales (para un consumo medio de 15kWh/100km)

Para la carga fuera, en sitios públicos, los precios también varían según la potencia del cargador que estemos usando. En el caso de Endesa X Way, una recarga para unos 100 km puede salir por menos de 5 euros. Además, ya se pueden encontrar en su app de recarga tarifas mensuales de 49,99 euros por 200 kWh al mes, equivalente a 1.200 km de autonomía aproximadamente. En resumen, el conductor o conductora pueden ahorrar más de un 35% en cargadores rápidos o ultrarrápidos y más de un 25% en cargadores semirrápidos con estas tarifas frente a las estándar para recargas más puntuales.

5. ¿Qué autonomía tiene un vehículo eléctrico?

Se trata de una cuestión que suele suscitar dudas sobre la movilidad eléctrica. No obstante, el 95% de las travesías que realizamos en coche no supera los 200 kilómetros (National Household Travel Survey). Distancias como estas son fácilmente cubiertas por los vehículos eléctricos ya presentes en el mercado. Los fabricantes están ofreciendo turismos de gama media con autonomías entre 200 y 400 kilómetros. Pero solo en las gamas de coches más altas, con precios poco asequibles para una renta media, encontramos 637 km de autonomía estimada, como es el caso del Tesla Model S Plaid.

La buena noticia es que la tecnología ha permitido aumentar cada vez más la capacidad de las baterías de los vehículos eléctricos. “Ya hay modelos que ofrecen una autonomía competente y suficiente como para hacer viajes medios y largos, en los que pueden aprovecharse las paradas necesarias en un trayecto de varios cientos de kilómetros para hacer recargas intermedias”, afirma Arturo Pérez de Lucía, director de Aedive (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica).

6. ¿Cuánto tiempo se tarda en cargar las baterías de los vehículos eléctricos?

España registra 14.244 puntos de recarga de acceso público instalados a lo largo de todo el territorio español, según el último Barómetro de Electromovilidad elaborado por Anfac. El objetivo del Gobierno es que en 2023 haya entre 80.000 y 110.000 enchufes desplegados, tanto públicos como privados. Pero cabe explicar que la recarga de un coche eléctrico no es equivalente al repostaje en una gasolinera; la potencia y el tiempo que empleados dependerá tanto del tipo de cargador como de lo que admita el propio vehículo.

Cuando una persona sale de un concesionario y se ha lanzado a la movilidad eléctrica, tiene que tener solucionada su carga “vinculada”. Si la quiere tener en su domicilio, hay ofertas como la que ofrece Endesa X Way, que incluye la instalación del equipo de recarga, las protecciones, su garantía durante toda la vida del contrato e incluso ya una tarifa específica. Pero el objetivo es que un coche eléctrico pueda ser cargado allá donde el usuario vaya en su vida diaria, en eso cambia sobre lo que estamos acostumbrados, que siempre “llena el depósito” en el mismo sitio, la estación de servicio. Ahora, podrá cargar en casa, en la oficina, en el cine, el supermercardo y, sí, también al viajar por carretera. Por eso, es fundamental que los cargadores ofrezcan las potencias que se necesitan en cada casuística. Hay varios tipos.

Los de recarga convencional (potencia de entre 3,7kW y 7,4 kW) son más comunes en el ámbito doméstico o parkings públicos. En estos casos, el vehículo deberá estar conectado entre 4 y 8 horas para obtener una carga completa. Como nuestros coches permanecen parados el 85% del tiempo aproximadamente, hay que utilizar estos espacios (usualmente, mientras dormimos) para recargarlos. La recarga semirrápida (a partir de 7,4 kW y hasta 22 kW) es óptima para los centros de trabajo o lugares donde el usuario vaya a permanecer entre una hora y hora y media estacionado, como un centro comercial o un supermercado.

La recarga rápida y sobre todo la ultrarrápida (43kW en corriente alterna y a partir de 50 kW en corriente continua) es la solución de recarga que, desde el punto de vista del cliente, más se asemeja a sus hábitos actuales de repostaje con un vehículo de combustión. Por ello, se antoja idónea para las áreas de servicio o restaurantes de carretera. Endesa X Way ha instalado ya 3 hubs de recarga ultrarrápida en España con cargadores de 150kW y 350 kW con los que el proceso de recarga se completa en minutos.

Hub recarga ultrarrápida en área de servicio Andamur (Guarromán/Despeñaperros)
Hub recarga ultrarrápida en área de servicio Andamur (Guarromán/Despeñaperros)
  • ¿Cómo se instala un enchufe para coche eléctrico en una comunidad de vecinos?

Según la Ley de propiedad horizontal Ley 49/1960, de 21 de julio, de Propiedad Horizontal, hoy en día no es necesario pedir permiso a la comunidad de propietarios para instalar un punto de recarga en tu plaza de parking, sino tan solo informar. Cada punto de recarga se conecta al punto de suministro de la vivienda correspondiente, así que, de ese modo, el usuario tan solo tiene que solicitar la instalación del equipo de recarga a la empresa instaladora que considere.

7. ¿En qué se diferencia la experiencia de conducción de un coche eléctrico a uno convencional?

No, ¡un coche eléctrico y uno tradicional no se conducen igual! O, más bien, la experiencia no es la misma. Hay grandes diferencias entre los vehículos eléctricos y los de motor: los primeros no tienen caja de cambios ni embrague, no producen ruido, su conducción es más eficiente y el acelerador puede utilizarse también como freno. Es decir, que en el momento que tu levantas el pie del acelerador, el vehículo empezará a reducir la velocidad.

8. ¿Cuándo veremos autobuses, camiones y aviones eléctricos?

Ya están en marcha. El transporte eléctrico, tanto público como privado, está en el corazón de las ciudades inteligentes con cero emisiones que funcionan con fuentes de energía renovables. A pesar de que las ciudades suponen solo el 3% de la superficie terrestre de la Tierra, generan más del 70% de las emisiones de carbono y representan el 60-80% del consumo energético: la transición a la movilidad sostenible es clave en estos espacios si queremos hacer más saludable nuestro planeta.

Para las empresas energéticas y de transporte es fundamental ser parte activa de esa transición y ya están implementando proyectos e inversiones para apoyar el cambio a sistemas de transporte ecológicos en todo el mundo. Hay vehículos como los camiones eléctricos de gran tonelaje de Volvo; hay taxis y autobuses eléctricos para el transporte público. Incluso, existen proyectos basados en electrificar las calzadas para que los camiones y los autobuses puedan recargarse sin necesidad de parar. Además, se espera que la primera flota de aviones comerciales eléctricos del mundo comience a despegar a partir de 2026 o, por lo menos, ese es el objetivo de la compañía de Bill Gates.

9. ¿Cómo funcionan los coches compartidos y eléctricos? ¿Qué cambios afrontarían los usuarios?

Son muchas las voces expertas que apuntan que el futuro de la movilidad no solo será eléctrico, sino también compartido. No queremos coches que congestionan la ciudad, perder más tiempo en atascos, sufrir restricciones por episodios de alta contaminación o no encontrar sitio para aparcar. Y en este sentido, aparecen los servicios de movilidad compartida. Así pues, si vives o te mueves por ciudades con Zonas de Bajas Emisiones te interesará saber que los vehículos de carsharing (coches compartidos) tienen libre circulación por todas ellas. Entre otras razones, porque las flotas son coches eléctricos o híbridos enchufables. Las compañías de carsharing nacieron directamente con flotas eléctricas y son “nativas”, en este sentido.

Además, las motos y coches compartidos eléctricos funcionan exactamente igual que no lo son. Por lo general, se localiza el vehículo más cercano a través de una app y se reserva. La interfaz te indica cuántos kilómetros de autonomía ofrece. Una vez en el destino, no hay que preocuparse, porque los carsharing tienen estacionamiento gratuito en zonas de estacionamiento regulado. En el caso de España, desde junio de 2020, Madrid viene implementando zonas exclusivas para aparcar un coche compartido. El Ayuntamiento decidió ampliarlas debido a que el 82% de la flota del coche compartido en la ciudad era de cero emisiones.

10. ¿Son tóxicas las baterías de los vehículos eléctricos?

Lo mismo que la batería de un teléfono móvil o un portátil, la de un coche eléctrico también se va deteriorando con el paso del tiempo, aunque no en la misma medida. Según algunos estudios que se han realizado, después de recorrer más de 150.000 kilómetros, la capacidad puede verse reducida en tan solo un 8%. Se estima que duran, como mínimo, unos 8 años, aunque algunas marcas incluso ofrecen una garantía de por vida de la batería.

En cualquier caso, puede llegar un momento el que no sean eficientes para usarse en el coche eléctrico. Eso no significa que no sea perfectamente válida para otros usos. Así, apelando a los criterios de la economía circular, podemos darles una segunda vida útil. Endesa, por ejemplo, ha puesto en marcha en la central de Endesa en Melilla un innovador sistema de almacenamiento que utiliza las baterías de los vehículos eléctricos como fuente de energía, interconectándolas y almacenándolas en la planta de Endesa en Melilla. En caso de que la central se desconectara del sistema, la instalación de almacenamiento podría inyectar energía en la red eléctrica de Melilla durante 15 minutos, tiempo suficiente para restablecer el sistema y reiniciar el suministro eléctrico.

Pero tarde o temprano, cierto es que la batería debe ser reciclada. Sus componentes, al igual que un smartphone, están formados por metales, materiales plásticos y ácidos. Todos estos elementos pueden resultar contaminantes si no se procesan y desechan del modo adecuado. Ninguno de estos es fácil de reciclar, pero tampoco es imposible. De hecho, la primera planta de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos en la península ibérica se instalará en Cubillos del Sil, en León, y entrará en operación a finales de 2023. Su construcción corre a cargo de Endesa, en alianza con Urbaser, y satisfará la demanda de reciclaje tanto en España como en Portugal, estimando una capacidad de tratamiento anual de 8.000 toneladas de baterías eléctricas.

Los coches eléctricos son una realidad que ha venido para quedarse. Son modernos, no hacen ruido, cada vez cuentan con más kilómetros de autonomía, se pueden reciclar y, sobre todo, no contaminan.

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