Ayuso suma el “efecto Almeida” a su batalla para llegar a los 60 escaños

El alcalde cerrará la candidatura del PP y multiplicará su presencia en los actos de campaña en la capital. La lista, que deberá estar lista el viernes, contará presumiblemente con todos los consejeros del Gobierno regional

Caben pocas dudas en torno a que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, son dos de los valores al alza dentro del Partido Popular. Una circunstancia de la que los populares madrileños buscarán obtener rédito en las elecciones del próximo 4 de mayo. Ambos se volcarán en la campaña y su popularidad será una de las mejores bazas para que la presidenta madrileña logre el objetivo que se marcó nada más disolver la Asamblea de Vallecas: obtener una mayoría lo suficientemente amplia como para poder gobernar en solitario, sin la hipotecas que han precipitado esta cita anticipada con las urnas.

La realidad es que no solamente compartirán campaña electoral. Ayuso y Almeida también compartirán papeleta. El alcalde de la capital cerrará la lista electoral encabezada por la presidenta. Así lo anunció ayer la propia presidenta que, acompañada del regidor, realizó en la tarde del lunes un paseo a pie por el distrito de Salamanca para recoger propuestas de los vecinos y de los comerciantes: «Le he pedido al alcalde que cierre mi lista electoral y sería un honor que lo hiciera». Almeida reconoció haber aceptado esta petición y aseguró que es un «honor» para él también sumarse a la batalla por Madrid que representan los comicios de mayo.

Será una participación simbólica ya que desde la última posición de la lista electoral no tiene opciones de lograr un asiento en el parlamento autonómico. Sin embargo, se trata de una elección con la que Ayuso lanza varios mensajes. En primer lugar de unidad interna. Demuestra así la buena sintonía personal y política que mantiene con Almeida más allá de las pequeñas discrepancias que existen entre ambos en torno al modelo que cada uno defiende para dirigir en el futuro el PP de Madrid.

En segundo lugar, con la inclusión de Almeida en la papeleta electoral, la candidata implica en su proyecto a un dirigente con un incuestionable tirón entre sus bases y también entre los votantes que en este momento puedan estar indecisos entre algunas de las tres marcas del centro derecha que concurren en la ciudad de Madrid. Y esta circunstancia permitirá además un reparto de papeles entre ambos, con una presencia constante de Martínez-Almeida en los actos de campaña en la ciudad de Madrid, debido a las obligaciones de la presidenta Ayuso a la hora de llevar su caravana al mayor número de municipios de la región. Lo que no implica en ningún caso, explican en el equipo de la presidenta, que no vaya a volcarse también ella con los 21 distritos de la ciudad, en los que viven aproximadamente la mitad de los madrileños.

Tras hacer oficial su incorporación simbólica a la candidatura del PP de cara al 4-M, Martínez-Almeida aseguró que no puede tener mejor «socia», ni él ni los madrileños. «Nos vamos a volcar en darle nuestro apoyo», recalcó, para poner en valor el Gobierno que ha liderado estos dos años pese a «todos los ataques injustos» y que ha servido para hacer de Madrid el «oasis que es ahora mismo».

Ante el reto de volver a ser primera fuerza

El anuncio se ha concretado en un momento en el que todas las encuestas pronostican que el PP volverá a ser el partido más votado en las elecciones regionales de mayo. La publicada ayer por LA RAZÓN estima que la candidatura encabezada por Díaz Ayuso podría obtener 55 diputados con el 39,6% de los votos, lo que le situaría a 14 escaños de la mayoría absoluta. Hay que destacar que este resultado, cuando aún queda más de un mes para las elecciones, llevaría al PP a un resultado mucho mejor que el obtenido en cualquiera de los procesos electorales en los que los madrileños participaron en 2019. En un primer momento, nada más convocar elecciones, Ayuso aseguró que su objetivo era una mayoría absoluta. En los últimos días, ha matizado su discurso: apuesta por una mayoría amplia que le permita gobernar en solitario. Un objetivo que, teniendo en cuenta que Vox pueda mantener su actual representación, se situaría en el entorno de los 60 escaños.

Votos PP en la ciudad de Madrid
Votos PP en la ciudad de Madrid FOTO: T. Nieto

En las últimas autonómicas, de mayo de ese año, el PP, también con Díaz Ayuso como candidata, se situó en el 22,21% de los sufragios. En esas elecciones, sólo contando el resultado de la capital Díaz Ayuso logró el 23,72%, algo menos del 24,23% que José Luis Martínez-Almeida consiguió ese mismo día con motivo de las municipales. En lo que respecta a las dos elecciones generales celebradas en 2019, el resultado del PP varió bastante entre abril y noviembre. En la capital, Casado logró en las primeras el 20,93% de los votos frente al 27,56% cosechados siete meses después. Si tenemos cuenta el resultado en el conjunto de la región, la mejora es similar: un 18,64% en abril y un 25,11% en noviembre.

De momento, los nombres de Ayuso y Almeida son los únicos de la candidatura del PP al 4 de mayo que conocemos la posición que ocuparán en la lista. Se da por sentado que todos los consejeros que actualmente conforman el Gobierno regional, incluidos los dos que no fueron en la lista en 2019 –los titulares de Justicia, Enrique López, y de Hacienda, Javier Fernández Lasquetty– se integren en la candidatura, de la misma forma que lo hará el grueso de los actuales diputados en el parlamento regional.

«Iglesias está cargado de odio y podemos, acabado»

La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, aseguró ayer que «Pablo Iglesias está cargado de odio, de rencor y lleva un programa que, además, fomenta la okupación, la expropiación y los adoquines en la calle, la quema de las calles, de los comercios… como hemos visto semanas atrás y como han intentado este fin de semana». A su juicio, «este señor es puro odio y le gustaría ver a sus adversarios políticos como yo en la cárcel, que se le da muy bien en aquellos gobiernos en otros países donde están al frente. Y luego, sin embargo, pues al entorno político de ETA en la calle». La presidenta regional lamentó que el líder morado venga «a Madrid a intentar frenar la desaparición de su proyecto político». Y le dio un consejo: «Lo que tiene que hacer es ya soltar el cargo como vicepresidente y decir qué quiere ser de mayor pero yo creo que está de paso».