«El Rey León», el rey de los musicales en el Broadway madrileño

Agustín Argüello como Simba y Andrea Bayardo como Nala desvelan los secretos del éxito de la obra que vuelve a arrasar en la Gran Vía tras 18 meses de suspensión por la pandemia

No era más que un recuerdo, no quedaba más que polvo y cal. Como las lejanas Tierras del Reino en garras de Scar, la principal arteria de la capital asolada por la pandemia se había apagado, quieta y muda, triste y gris. «El panorama era desolador: caminar por la Gran Vía y ver las marquesinas sin luz y los negocios cerrados porque no había teatro», describe el que es considerado como uno de los mejores directores de la escena española del momento. Porque hace un año y medio, Zenón Recalde vio como el Broadway de Madrid se desvanecía con el eco de las últimas notas de un musical que es un icono vivo para la ciudad. Hasta ahora. «El regreso de “El rey león” implica mucho más que el regreso de una obra; el regreso de “El rey león” le devuelve el brillo a la Gran Vía y a Madrid después de 18 meses de espera», anuncia el director empujando las palabras con el entusiasmo de quien se ha visto obligado a contener la pasión bajo la piel durante demasiado tiempo.

Desde su estreno en Nueva York en 1997, esta adaptación de la emblemática película de dibujos animados ha sentado a más de 100 millones de personas en auditorios de todo el mundo y ha cosechado hasta 70 premios internacionales, siendo que en España arranca su décima temporada en el Teatro Lope de Vega con un propósito: alcanzar los 5.000.000 de espectadores. Y no será difícil, porque desde su reestreno este 24 de septiembre, las ventas se han disparado como de costumbre. Así lo asegura Recalde, que afirma rotundo: «Este musical representa un hito en la historia del teatro, y no lo digo porque esté muy orgulloso de esta compañía, que también, sino porque creo que los éxitos tan rotundos no pueden ser casualidad y que, si todo el mundo la ha visto, por algo será». Pero, ¿qué es ese algo?, ¿qué tiene «El rey león» que no tengan otros?

En primer lugar, la magia de Disney, y en estado puro: la película de 1994 ostentó el récord de la cinta de animación más taquillera de la historia hasta la irrupción en el sector del mundo digital. Y es que, a pesar de ser contada por animales, la de «El rey león» es una historia muy humana, una historia de tolerancia y convivencia protagonizada por personalidades tan variadas como las de su elenco, conformado por más de 50 actores y actrices de una docena de países. «Yo soy argentino y es la primera vez que cruzo el charco y que estoy en España, ¡me moría de ganas por conocer al público del Lope de Vega del que me han hablado maravillas!», dice excitado por la vuelta a los escenarios Agustín Argüello que, como ya hizo en México entre 2016 y 2018, interpreta a Simba, esta vez, en la Gran Vía. Sobre la responsabilidad que recae ahora sobre él como protagonista del musical de musicales de la capital, el actor reconoce: «Me pongo nervioso solo de pensar en lo importante que es este espectáculo para Madrid, como lo es para cualquiera que haya formado parte de la enorme familia que es “El rey león”, un proyecto que te cambia la vida, de hecho, a mí me ha traído hasta aquí».

Rafiki y Nala interpretan «Nuestro hogar» en «El rey león».
Rafiki y Nala interpretan «Nuestro hogar» en «El rey león». FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Andrea Bayardo también estaba lejos de España cuando recibió la que bautiza como «la llamada de la esperanza»: «Yo tengo otra carrera en Relaciones Públicas, así que aproveché el parón de la pandemia para hacer un máster y, después, por fortuna, pude trabajar como cantante en Grecia, pero, definitivamente, nada tan sólido como “El rey león” y, por eso, cuando nos dijeron que volvíamos a los ensayos el 6 de septiembre, sentí una enorme ilusión». La mexicana ya estaba en la compañía antes del confinamiento, pero durante esta temporada dejará de ser Sarabi, la madre de Simba, para convertirse en Nala, su amiga y gran amor. Aunque, como apunta la actriz, en la versión del siglo XXI del cuento de Disney, los personajes femeninos son mucho más que un apéndice de los masculinos: «El hecho de que la directora decidiera que Rafiki fuera una mujer y no un babuino deja muy claro que en el musical tanto ella como Sarabi, Nala o incluso la hiena Shenzi se han empoderado con respecto a la película de dibujos; aquí la protagonista es mucho más que el interés amoroso del rey león, es una guerrera, la salvadora de su pueblo».

Y así, entra en juego el segundo gran factor de éxito de la obra, que tiene nombre propio: Julie Taylor, la que fue la primera mujer en recoger un Premio Tony a la mejor dirección de una producción musical por «El rey león». A ella esta obra le debe su mayor seña de identidad: «Si por algo se caracteriza este musical es por sus hermosos vestuarios y maquillajes, resultado del trabajo milimétrico de Julie Taylor y de un grupo de profesionales que, con sus manos, consiguen que este espectáculo permanezca actual, perdure en el tiempo sin necesidad de usar máquinas ni pantallas», explica Argüello, que continúa: «Portar una marioneta o una máscara de “El rey león” te sumerge automáticamente en su universo». Su compañera Bayardo está de acuerdo: «El vestuario y el maquillaje ayudan mucho a conseguir esa dualidad animal-humano, a lograr incorporar en tu cuerpo movimientos sutiles inspirados en los de las leonas o las gacelas».

Pero hay algo más. Un escalofrío, una chispa, un no sé qué. Eso capaz de hacer llorar con la primera vibración a la actriz detrás de Nala después de tres años viendo día a día la misma escena de apertura desde dentro. Eso con el poder de generarle imponencia al actor detrás de Simba al leer de nuevo el guion tras más de 700 representaciones en el mismo papel. Por eso y aunque suene a cliché, cuando el aforo en los teatros de Madrid vuelve a ser del 100%, la única manera de despejar la duda es dejándose arrastrar por el grito que vuelve a resonar en la capital: «Nants ingonyama bagithi baba». Es una cuestión de atracción animal.