Los médicos madrileños que han alcanzado la excelencia, según Forbes

La Dra. Manuela Camino y el Dr. José Ignacio Salmerón son dos de los 37 médicos especialistas madrileños mejor valorados según la publicación americana

La Dr. Manuela Camino y el Dr. José Ignacio Salmerón, jefes especialistas del Hospital Gregorio Marañón
La Dr. Manuela Camino y el Dr. José Ignacio Salmerón, jefes especialistas del Hospital Gregorio Marañón FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Seis de los 37 hospitales con los que cuenta la Comunidad de Madrid se encuentran entre los diez mejores hospitales públicos de España, según la última edición del Monitor de Reputación Sanitaria (MRS). Casi siete mil encuestas realizadas a profesionales del mundo de la sanidad y el análisis de casi tres mil indicadores objetivos de 2.704 servicios clínicos sitúan al Hospital Universitario La Paz en el primer puesto, el Hospital General Universitario Gregorio Marañón en el tercero, seguido del Hospital Universitario 12 de Octubre, y por último, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y el Clínico San Carlos en el noveno y décimo puesto, respectivamente.

Por otro lado, con motivo de la extraordinaria situación generada por la Covid-19, el MRS realizó un ranking especial donde evaluó los centros que mejor gestionaron la pandemia y dotó al Gregorio Marañón del primer puesto. Esto es sólo es una pequeña muestra de la excelente red sanitaria con la que cuenta España y en concreto, la Comunidad de Madrid y que ha llegado a traspasar fronteras. La revista americana Forbes, ha publicado recientemente una lista de los cien mejores médicos especialista de España. 37 de ellos ejercen en la capital y dos de ellos, a los que ha podido entrevistar LA RAZÓN, lo hacen en el Gregorio Marañón.

La Dra. Manuela Camino, es jefa de la Unidad de Trasplante Cardiaco Infantil y formó parte del equipo que el pasado mes de mayo realizó el primer trasplante cardiaco en parada del mundo a un bebé dos meses que era incompatible con su donante por contar con grupos sanguíneos diferentes. «El mundo de los trasplantes va unido a la donación de órganos, si no sería imposible. Por suerte, el contexto de España en donación es altísimo y por tanto, excelente para que algo de este tipo de desarrolle. El ir más allá viene dado porque existe una necesidad de donantes», cuenta la Dra. Pese a que en los primeros trasplantes de la historia no se realizaron de esta forma, el criterio establecido hasta ahora era que el donante se encontrase en muerte cerebral; es decir que en el momento de la extracción el corazón latiese y el cerebro no funcionase. Conocida como donación en asistolia controlada, la Organización Nacional de Trasplantes ya lo había llevado a cabo con otros órganos, como el hígado y el riñón, desde hace mucho tiempo pero jamás se había realizado con el corazón. Una necesidad enorme de órganos para bebés les llevó a replantearse esta posibilidad. «Esto antes era imposible, pero el corazón y las técnicas de recuperación cardiaca han evolucionado muchísimos», señala Camino, «viendo la necesidad que existe sentimos la obligación de aprovechar las nuevas tecnologías para hacer las cosas de otra manera. Conseguir que los órganos puedan ser estabilizados, mantenidos de mejor forma y que la persona que lo reciba lo haga en las mejores condiciones», apunta.

Por su parte, el Dr. José Ignacio Salmerón ha liderado otro hito del servicio que lidera, el de Cirugía Oral y Maxilofacial. En colaboración con el Instituto Carlos III, el Instituto de Investigación y el Servicio de Neurocirugía del Hospital Gregorio Marañón han desarrollado un nuevo método en cirugía infantil usando una tecnología pionera en el mundo para tratar malformaciones craneofaciales en bebés. «Esta cirugía consiste en hacer una serie de cortes a nivel craneal y fronto-orbitario y modificar el tamaño que tiene el cráneo realizado avances o expansiones», explica el cirujano a este periódico. «Este método lo que permite es hacer una modificación predecible del tamaño, de hecho el error que podemos tener entre lo que hemos planificado y lo conseguido está por debajo del milímetro», detalla. Hasta ahora, este tipo de intervenciones se hacían un poco «a ojo» y gracias a que han contado también con la colaboración de la Universidad de Washington, dónde han medido cual es el volumen que tiene que tener un cráneo en cada momento del crecimiento según el sexo y la raza, pueden saber con exactitud el tamaño que debe de tener. «Hacemos una planificación en 3D en el ordenador que se transmite a través de un sistema de navegación y gracias a unas plantillas movemos el cráneo y la zona fronto-orbitaria según esa planificación previa», relata.

Larga trayectoria profesional

Con una larga trayectoria profesional que han desarrollado en diferentes hospitales de la Comunidad de Madrid, ambos proceden de comunidades autónomas diferentes, él de Granada y ella, de Santiago de Compostela. Sin embargo, coinciden en la suerte de tener en España una gran red sanitaria y sitúan a la capital como referente en medicina. «Para cualquier médico es una meta estar en un hospital de primer nivel como este, con equipos extraordinarios y los mejores medios», señala Salmerón. Para Camino, «es imprescindible estar en un centro con estas características para desarrollar lo que quiero en mi día a día».

Sorprendidos por su aparición en el citado ranking, la doctora asegura a este periódico ni conocer desconocer su existencia. «No conocía estos listados pero un reconocimiento de este tipo siempre es una alegría. Cuando trabajas en Sanidad Pública, de la que soy fiel defensora, que aparezcan sus centros en estos rankings es muy importante. Da mucho valor a la institución y al país donde trabajas y eso me llena de orgullo», relata. La sorpresa de Salmerón es «porque esté mi nombre y no el de otros compañeros. Formamos parte de un hospital en el top de España y los conozco bien, sobre todo a los jefes de los equipos quirúrgicos, y tengo admiración por ellos», señala.

Después de los casi dos años tan complicados para el sector sanitario en el que se ha puesto en valor su labor y a pesar de que, sus equipos no se han visto en primera línea de «batalla», estos doctores destacan la solidaridad, el excelente trabajo y la predisposición de sus compañeros. «Estamos contentos, orgullosos y satisfechos de haber podido ayudar y hacer lo que se nos ha pedido. Pese al alto riesgo de contagio no faltaban voluntarios», sentencia Salmerón. Si a punto del colapso, el Hospital Gregorio Marañón demostró que podía un poco más, fue gracias a profesionales como estos dos médicos que ahora celebran en los pasillos como suyo el reconocimiento que la publicación americana ha tenido con ellos.