Esther Molina: «Las mujeres tenemos un hándicap cultural: se ha pensado que no estábamos interesadas en emprender»

La periodista es cofundadora de Female Startup Leaders, una plataforma que une a las fundadoras de startups de alto potencial de habla hispana

Esther Molina, cofundadora de Female Startups Leaders
Esther Molina, cofundadora de Female Startups Leaders FOTO: Enrique Cidoncha La Razón

«Que nadie te diga que no puedes hacer algo que te visualizas haciendo» podría ser perfectamente el lema en la vida de Esther Molina. Pero no quiere quedárselo para sí misma. Todo lo contrario: su pasión y, ahora, su trabajo, es crear referentes para que los niños y las niñas puedan pensar «si ella, pudo, yo también». Molina ha centrado su pasión por comunicar en una prolífica carrera como periodista especializada en innovación y tecnología. Es, de hecho, emprendedora y CEO de WILDcom, una agencia de PR y Growth Media, centrada en conseguir entrevistas y contenido de calidad a startups o pymes con un gran potencial de innovación.

Es, además, cofundadora de Female Startup Leaders, una comunidad de fundadoras de las startups de alto potencial de habla hispana. En ella, se aglutinan mujeres de sectores productivos muy distintos y que realmente están logrando marcar la diferencia con otras empresas que hacen algo parecido. Son, además, un ejemplo de cómo la creación de este tipo de plataformas «es vital para que las niñas y los niños, con independencia de género, se vean cada vez más reflejados en ejemplos que demuestran que emprender es una opción como cualquier otra». Pero, además, en el caso de las niñas, son un ejemplo porque «tenemos un hándicap cultural, en el que tradicionalmente se ha pensado que no estábamos interesadas en emprender, sin ir más lejos, o, yéndonos un pasito más atrás, en desarrollar habilidades digitales, científicas, en carreras STEM…».

Este sesgo inconsciente ha visto, ahora, un cambio disruptivo con mujeres referentes, «por supuesto antes de Female Startups Leaders», pero que “nos han ido marcando el camino para cuando hemos llegado nosotras y hemos decidido unirnos y sumar fuerzas para demostrar que una mujer puede ser, perfectamente, un caso de éxito por sí misma con su idea, con su proyecto”. Para Molina, «es vital, además, que esos niños y niñas tengan como referentes y normalicen que las mujeres somos perfectamente capaces de tener éxito a nivel empresarial, que podemos hacer cualquier cosa que seamos capaces de visualizar».

De esta manera, «cuando una niña se visualiza haciendo algo en un futuro, muy probablemente lo va a poder hacer, y necesita, casi a modo de ‘empujoncito’, verse reflejada en referentes con edades, además –aunque el talento no entiende de edad ni de género ni de fronteras físicas–, que rondan los 30». Se trata, así, de un perfil que promueve que, cuando desde la plataforma acuden a dar charlas a colegios o institutos, los niños y las niñas piensen «esta chica podría ser mi hermana mayor y está montando una empresa de éxito».

Es en los colegios, además, donde no se cansarán de subrayar la necesidad de que nombres de mujer aparezcan en los libros de texto. En la misma línea, Molina apunta que «los premios de tecnología e innovación que llevan nombre propio, hasta hace muy poco, casi todos llevaban nombres masculinos”. Sin embargo, ven un rayito de luz: «el Ayuntamiento de Madrid lanzó en 2021 la primera convocatoria del premio Margarita Salas de Investigación. Esto es un punto de inflexión. Asimismo, la Comunidad de Madrid ponía también en marcha el premio Fermina Orduña a jóvenes innovadores». «Lo que quiero decir es que, al final, sí que están cambiando mucho las cosas. Queda mucho por hacer, obviamente, pero sí que ha habido un cambio de paradigma en los últimos cinco años, en el que creo, además, que la pandemia ha tenido mucho que ver en la creación y visibilización de referentes femeninos vinculados a la tecnología y la innovación en el paradigma empresarial español».

En plena pandemia nació, de hecho, Female Startup Leader. «Estábamos confinados y teníamos la creatividad que se nos salía por las orejas», afirma. Junto a sus socias, Silvia Rivela y Carmen Hidalgo, pusieron en marcha lo que, en un principio, era un grupo de Whatsapp para las fundadoras de las startup que conocían para, en ese contexto de pandemia, ayudarse unas a otras, así como a otras emprendedoras que, durante el confinamiento, lo estaban pasando un poco peor. Hoy, con Female Startups Leaders, además de conectar talento y crear conexiones de valor en el que se visibilizan referentes y se viraliza esta labor, han intentado pulir un error que han detectado en otros grupos similares –«aunque muy necesarios»–: que no se pierda el sentido de comunidad, de pertenencia, de que realmente se conoce a las personas que hay dentro. Y es que «es mucho más fácil conectar el talento cuando hay esa sensación de cercanía».