El Plan de Madrid para niños con altas capacidades

José Carlos Gibaja, subdirector general de Centros de Educación Infantil, Primaria y Especial detalla las novedades del programa actualizado

Varios estudiantes en un aula de la Facultad de Matemáticas, antes de comenzar uno de los exámenes de la convocatoria extraordinaria de la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU), en la Universidad Complutense de Madrid.
Eduardo Parra / Europa Press
Varios estudiantes en un aula de la Facultad de Matemáticas, antes de comenzar uno de los exámenes de la convocatoria extraordinaria de la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU), en la Universidad Complutense de Madrid. Eduardo Parra / Europa Press FOTO: Eduardo Parra Europa Press

¿En qué consiste, cómo se detecta y qué soluciones tienen estos niños que presentan altas capacidades? Con el fin de que el sistema responda las expectativas y evitar el fracaso escolar, la Comunidad de Madrid ha ampliado la oferta del Programa de Enriquecimiento Educativo para Alumnos con Altas Capacidades (PEAC) con la incorporación de diez nuevos grupos cada uno de los dos próximos cursos (de los 160 actuales pasarían a 180). El proyecto cuenta con una inversión de 1.189.000 euros para estos dos años académicos, lo que supone un aumento respecto al presupuesto anterior del 15%.

Según la Consejería de Educación y Universidades, se realiza este refuerzo económico ante el crecimiento de estudiantes con estas características en la región. El pasado curso, el PEAC contó con una participación de 2.647 menores, cerca de un 48% más que hace seis años, cuando fueron 1.792. Además, está previsto que esta cifra se eleve hasta los 3.000 en dos años ya que se dispondrán de mejores mecanismos de detección, como es la formación más profundizada por parte del personal docente.

Al mismo tiempo, este convenio también permite contar con un amplio elenco de expertos de muy variado perfil (médicos, arquitectos, investigadores del CSIC, etc.), que se suman a los docentes, lo que permitirá ofertar una serie de actividades muy variadas y enriquecer la formación y las experiencias en áreas como las habilidades sociales, el ámbito artístico, el humanístico-literario y el científico-tecnológico.Por su parte, la Fundación Max Mazin convocará nuevamente las becas destinadas a facilitar la formación universitaria con un premio de 2.400 euros. La firma del acuerdo con la Fundación Max Mazin, encargada de su desarrollo, asegura los recursos necesarios que facilitan la puesta en marcha de esta actuación. Este incremento de financiación conlleva la contratación de 10 nuevos profesores, que se encargarán de la formación de los cerca de dos centenares de menores nuevos que se beneficiarán de esta iniciativa.

LA RAZÓN se ha puesto en contacto con José Carlos Gibaja, subdirector general de Centros de Educación Infantil, Primaria y Especial, para aportar detalles sobre el programa actualizado de Altas Capacidades.

“Se trata de un programa que tiene más de 20 años de trayectoria y que ha ido incrementándose año a año porque desde la Comunidad nos sentimos muy satisfechos. Esto permite complementar la labor que hacen los centros educativos con alumnos de alta capacidad y facilita un horario y un ambiente de extraescolares para alumnos con ese perfil”, explica Gibaja. Los alumnos pertenecientes a centros públicos, concertados o privados tendrán actividades, talleres e iniciativas comunes. Tal y como explica el subdirector, de cara al nuevo curso 2022-2023, tanto la Comunidad como la Fundación Max Mazin, que lleva apoyándoles durante los últimos años, presentan las mejores expectativas al respecto: “Buscamos que este curso se desarrolle íntegramente sin problemas, que los alumnos no se vean afectados por factores externos como lo fue la pandemia”.

Actualmente nadie duda de que el sistema educativo ha de ser inclusivo y que atienda a todas las diversidades. Desde la Comunidad manifiestan que el entorno natural de cualquier niño ha de recibir atención en su centro educativo. Para facilitar esa atención, la Comunidad ha ofertado a los colegios ordinarios talleres de formación a profesores para saber cómo tratar a estos perfiles. Los talleres incorporados en el nuevo programa son una actividad complementaria los fines de semana. “Los niños de alta capacidad, igual que niños de otro perfil, en su vida cotidiana escolar tienen que ser tratados con plena normalidad, no nos olvidemos que son niños y en lo sustancial son similares al resto de alumnos de su clase (pese a que tengan mayores preocupaciones por el aprendizaje o más rapidez a la hora de estudiar). Otra cuestión es que estos niños tengan también posibilidades para profundizar sus conocimientos y colaboren con sus compañeros ayudándolos en sus dificultades y contribuyendo a la integración”, detalla José Carlos.

La detección

José Carlos Gibaja traslada que no es conveniente adelantar el momento de detección de alta capacidad en un niño o una niña: “En torno a los cinco o seis años es una edad que, más allá del ambiente familiar que puede ser muy estimulado y propicio, ya es un momento en el que los niños están escolarizados y es posible diferenciar perfiles. Buena parte de los procesos de valoración y evaluación de los estos tienen lugar entre los cinco y seis u ocho y diez años, entonces se concentra una parte significativa de las sospechas de los profesores tras haber diferenciado el ambiente familiar del escolar. También se realizan análisis ye valuaciones a cargo de los especialistas, que son psicopedagogos y profesionales habilitados. Más allá de esa edad, hay detecciones, pero son menos frecuentes”. Hay ocasiones que es la propia familia quien sugiere al colegio su sospecha de que el niño o niña presenta alta capacidad, pero es en el centro educativo donde realmente se valora si es oportuno, conveniente y necesario considerarlo, a través de comportamientos y rasgos específicos del individuo.

Los indicadores básicos de detección que transmiten desde la Comunidad son: Utilización del lenguaje, elevada comprensión de ideas complejas y abstractas, alta capacidad de observación, comportamiento sumamente creativo, cualidad en la formulación de preguntas, habilidad para para resolver problemas, aprendizaje rápido y fácil, rechazo de tareas repetitivas, capacidades de liderazgo y amplio abanico de intereses.

Ampliación del programa

Desde la Consejería de Educación y Universidades informan que el PEAC es la actuación más importante en España de estas características por el número de participantes y su larga trayectoria. Está destinado a escolares de Educación Primaria, Secundaria Obligatoria o Bachillerato que presentan un perfil de alta aptitud intelectual. Tiene carácter público, voluntario y gratuito y se desarrolla a lo largo del curso escolar, entre los meses de octubre y mayo.

Un apartado del “Programa de Enriquecimiento Educativo”, añade actividades que complementan la respuesta educativa que se realiza en sus centros educativos. Cada 15 días, los estudiantes acuden los sábados a uno de los siete institutos públicos de la región que ofertan esta enseñanza: Juan de la Cierva y Beatriz Galindo en Madrid; Antonio Machado en Alcalá de Henares; Joan Miró en San Sebastián de los Reyes; José García Nieto en Las Rozas de Madrid, Pedro Duque de Leganés, y Manuel de Falla en Móstoles. Los trabajos que realizan giran en torno al desarrollo de un proyecto anual que aborda distintos ámbitos: científico-tecnológico, habilidades sociales, artístico y humanístico-literario. Incluye hacer investigaciones, experimentos y prácticas, talleres, coloquios, charlas con expertos en diversos temas, construcción de maquetas y visitas, entre otras actividades. También se incluyen jornadas formativas para los padres, así como sesiones de intercambio de comunicación con los tutores y orientadores de los centros en los que están escolarizados.