Medio ambiente

Cepesca afirma que la actividad pesquera no es problema, sino parte de la solución para mitigar los efectos del cambio climático

Para Javier Garat, “el sector es uno de los más activos en recorte de emisiones de CO2; desde 2006 se ha reducido en un 56% la potencia de los motores de los barcos pesqueros”

El secretario general de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA) y presidente de la patronal europea Europêche, Javier Garat, ha dedicado sus intervenciones en la Cumbre del Clima que se celebra estos días en Madrid, a exponer los esfuerzos que está realizando el sector pesquero español y europeo por minimizar el impacto que tiene esta actividad en el medio ambiente y a demostrar que son muchos más los beneficios que proporciona, que los daños que pueda ocasionar. “La actividad pesquera no es el problema, sino parte de la solución para mitigar los efectos del cambio climático. Proporciona un producto esencial para la alimentación y la subsistencia de la humanidad, como dice la FAO –no en vano el pescado contiene la proteína animal más saludable, así como minerales, vitaminas y omega 3–, y crea riqueza y empleo en toda la cadena de valor, con el menor impacto ambiental posible”, ha señalado Garat, que ha añadido que, según un estudio del Instituto de los Recursos Mundiales (WRI), sólo mediante el incremento de la ingesta de proteínas provenientes de los productos pesqueros se podrá mantener el nivel objetivo de calentamiento global del planeta por debajo de los 2°C.

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Invitado por el Foro Global de los Océanos a participar en una mesa redonda sobre cambio climático y pesca, Javier Garat ha incidido en el trabajo que realiza el sector para “lograr el equilibrio adecuado y alimentar al mundo a la vez que se mantienen medios de vida y hábitats sostenibles”. Entre las acciones del sector que contrarrestan los efectos del cambio climático y reducen la emisión de gases de efecto invernadero, Garat ha señalado los grandes avances que se han producido en la construcción naval, permitiendo la renovación y modernización de la flota y reduciendo el uso de combustibles mediante el uso de motores más eficientes en los buques pesqueros, –“de hecho, desde 2006 se ha recortado en un 56% la potencia de los motores de los buques pesqueros en España”. También ha destacado los grandes avances en tecnología pesquera, permitiendo, en determinadas modalidades, menores desplazamientos de los buques para encontrar el pescado y, por tanto, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones.

A su vez, el secretario general de CEPESCA, ha señalado los efectos significativos que el cambio climático generará en la disponibilidad y el comercio de productos pesqueros, con consecuencias de carácter geopolítico y económico potencialmente importantes, especialmente para aquellos países con una gran dependencia de esta actividad. Según Garat, ya hay evidencias de cambios en la distribución de las poblaciones de peces, en las interacciones entre las especies y en las expectativas económicas para los pescadores. Además, se producirán cambios en el asesoramiento científico y habrá que ver cómo afecta la acidificación a la producción pesquera.

En ese estado de cosas, para Javier Garat, “es fundamental seguir avanzando en la gestión pesquera basada en un enfoque ecosistémico que se aplica a través de la Política Pesquera Común (PPC) en la Unión Europea y en el fortalecimiento de la gobernanza internacional a través de las Organizaciones Regionales de Pesca (ORP). Este modelo ha demostrado su eficacia y atesora numerosos casos de éxito que confirman la validez del modelo en un momento crucial como el actual, en el que la concienciación medioambiental y la necesidad de acción, ante amenazas como el cambio climático, pero también los efectos indeseados de las basuras marinas, son tan prioritarias como determinantes para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, específicamente, los ODS 8, 12, 14 y 17”.

Por último, Garat ha señalado que el sector pesquero es el primer y mayor interesado en cuidar de mares y océanos, y garantizar la supervivencia de las especies, ya que es nuestro modo de vida, y ha querido recordar a los “los cientos de miles de pescadores y compañías pesqueras que están trabajando duro para traer productos pesqueros sostenibles al mercado”, con el objetivo de “alimentar a la población mundial con la proteína animal más saludable, y crear riqueza y empleo a través de toda la cadena de valor, con el menor impacto ambiental posible”.

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