Los empleados de aguas residuales no se infectan más de la Covid-19 que la población general

Es una de las conclusiones de un estudio de seroprevalencia hecho entre empleados de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales de la provincia de Granada

La medición de los niveles de SARS-CoV-2 en aguas residuales es una técnica que se emplea para controlar la evolución de la pandemia
La medición de los niveles de SARS-CoV-2 en aguas residuales es una técnica que se emplea para controlar la evolución de la pandemia FOTO: Kai Försterling EFE

Investigadores de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada han demostrado que no hay transmisión del coronavirus (SARS-CoV-2) a través de las aguas residuales. A falta de otro estudio que confirme estos resultados, los científicos explican que en principio se descartaría una transmisión feco-oral del SARS-CoV-2. No obstante, se trata de resultados obtenidos en las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR), y no se puede concluir directamente que no haya transmisión por vía aerosoles en las viviendas, sino únicamente en las EDAR, ya que el estudio apunta a que el virus detectado en las aguas residuales no sería infectivo cuando llega a estas estaciones, bien porque llega sólo material genético inactivado o bien por su asociación a otras partículas presentes.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han demostrado que las aguas y aerosoles de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) en las que se detecta el material genético del coronavirus no generan una especial incidencia en los trabajadores que manipulan estas aguas. En concreto, realizaron PCR en el mes de “diciembre a 134 trabajadores de 59 plantas de tratamiento de aguas residuales de los 145 empleados de EDAR que hay en la provincia de Granada”, explica Maximino Manzanera, profesor del departamento de Microbiología y autor principal del trabajo.

“Los resultados de seroprevalencia entre estos trabajadores era similar o incluso inferior a la que se identificó entre la población general en la provincia de Granada, ya que presentaban un 8,95% en IgG para SARS-CoV-2, frente al 9,6% de los ciudadanos de la provincia”, añade el investigador.

Esta conclusión publicada en revista “International Journal of Water Resources Development” apunta que tanto estos trabajadores como las poblaciones que se encuentran cerca de estas depuradoras no tienen un riesgo añadido, al no registrar una incidencia en anticuerpos (ni IgG, ni IgM) superior a la que se observa en el resto de la población.

Este análisis ha incluido todas las EDAR de la provincia, excepto las de Granada capital, donde se ha identificando una mayor incidencia en las zonas con mayor densidad de población, como la Costa Tropical y la zona de Baza-Guadix, que en aquellas con menor densidad de población.

Según Manzanera, con estos resultados se puede concluir que el riesgo de infección por vía feco-oral es casi nulo, aunque faltan más estudios.

La investigación desarrollada posibilita además el seguimiento de la pandemia a través de las aguas residuales sin necesidad de emplear instalaciones de alta seguridad biológica (como laboratorios de riesgo biológico 3 o 4), lo que permite trabajar en un mayor número de laboratorios para un mejor seguimiento de la incidencia, al únicamente necesitarse de “seguridad media”.