Día Mundial del Shopping: ¿Cómo consumimos en tiempos de pandemia?

Lo hacemos en zapatillas de andar por casa, a través de un dispositivo electrónico (tablet, smartphone o portátil) y durante las mañanas de los fines de semana. Ese es el momento de consumo estándar de 2020. Analizamos las costumbres y el comportamiento del consumidor pandémico.

Las cintas de correr o "caminadoras" han sido uno de los productos más vendidos este año.Decathlon

Hace unos años, se puso de moda en las revistas semanales y suplementos de fin de semana analizar la basura de personajes famosos. En sentido literal, no figurado. Se trataba, en cierto modo, de conocer un poco más a algunos grandes ídolos a través de los restos de su vida que depositaban en el contenedor. Así, el común de los mortales podíamos sentirnos más cerca de las grandes estrellas del cine, la música o el deporte viendo que también llenaban su nevera de botes gigantes de helados de chocolate, bebidas azucaradas o comida preparada. La basura, de algún modo, nos igualaba.

Pues bien, algo muy parecido sucedería ahora si miráramos los contenedores de papel y cartón. Allí veríamos los embalajes de los productos que definen los hábitos de compra del nuevo consumidor “pandémico”. En España, hablamos de una persona que ha visto reducidas sus horas de trabajo a causa de la crisis sanitaria (83%), que compra por internet semanalmente (34%) y que, en sustitución del cese en la actividad de ocio y restauración, ha buscado la diversión y el placer dentro de casa. Los profundos cambios que hemos sufrido este año a nivel mundial han modificado nuestras preferencias de compra, priorizando aquellas que tiene que ver con la vida en el hogar, el teletrabajo y el entretenimiento de los más pequeños.

Roomba, Satisfyer y muñecos llorones

De ahí que el robot aspiradora más famoso del mundo (conocido por su nombre comercial, Roomba) haya desbancado a otros bestsellers de la antigua normalidad, como las bicicletas o los patinetes eléctricos. El motivo: pasamos más tiempo en casa y queremos disfrutar de un entorno limpio y desinfectado, eso sí, si es posible, asistidos por la tecnología. Otro producto que ha tocado techo en plena pandemia ha sido el revolucionario Satisfyer, uno de los nombres comerciales del llamado succionador de clítoris. Aunque la industria del placer ya había explotado el año pasado (tuvo un volumen aproximado de 145.000 millones de euros), el confinamiento y la ruptura de la vida social le han dado el golpe de gracia. En lo que llevamos de 2020, la venta de juguetes sexuales ha aumentado un 135%. Y hablando de juguetes, pero para niños, sus ventas se dispararon durante los meses de confinamiento. La necesidad de tener entretenidos a los más pequeños de la casa durante las largas jornadas de teletrabajo ha hecho que este sector haya vivido una “Navidad” adelantada. Junto a sets de construcciones, cocinas de juguete o juegos con plastilina, la colección de muñecas Bebés llorones, ha sido uno de los productos más vendidos.

Hábitos pandémicosJosé Luis Montoro

Según el estudio “Motivaciones y actitudes de los españoles ante la nueva era del ocio” desarrollado por AliExpress, las actividades de entretenimiento en el hogar aumentan un 30% con respecto a los niveles anteriores a la crisis sanitaria: antes de la pandemia, sólo el 56% de los encuestados reconocía realizar regularmente actividades de entretenimiento dentro de su casa, en comparación con el 86% que lo hace ahora. Y la mayoría (70%), espera mantener estos nuevos hábitos a largo plazo. Es decir, que ha llegado para quedarse.

Por grupos de edad, el de los 35 a los 54 años parece ser el que mejor se ha adaptado a este cambio de escenario, con un incremento del ocio en casa del 33%. Le siguen los jóvenes (18-24 años) que han registrado también un aumento del 29%. Los nuevos hábitos más populares son el cuidado personal, la cocina y los juegos de mesa. El estudio señala una serie de actividades y hábitos de ocio en casa que han ganado peso en los últimos meses, y que muy probablemente permanecerán en la vida de los españoles a largo plazo: el autocuidado, la cocina (como actividad de ocio, no por obligación), los juegos de mesa, el bricolaje y las manualidades y la redecoración. En cuanto al gasto dedicado a la compra de productos para desarrollar esas nuevas aficiones, el 54% de los encuestados dedica un presupuesto inferior a los 100€, un 17%, entre 101 y 200€ y, un 23%, más de 200€.

Los productos más demandados

Las categorías en las que más se invierte para cubrir las necesidades de este nuevo tipo de entretenimiento de puertas para dentro son la tecnología, la electrónica de consumo y la librería. Le sigue la moda y la belleza y las suscripciones de entretenimiento, elegidas por uno de cada tres. Los productos más vendidos se incluyen dentro de la categoría de electrónica de consumo y del equipamiento deportivo: así la Smart TV, los móviles, los portátiles y las cintas de correr, bicis estáticas o elípticas son los favoritos. Les siguen las tablets y los robots de cocina, demandados por uno de cada tres entrevistados. Pese a que Amazon no facilita información sobre tendencias o datos de venta de su imperio, un vistazo a sus listas de más vendidos muestra que, en la categoría de electrónica, los auriculares y altavoces bluetooth, los i-pads y los libros son los productos de mayor éxito.

Deporte, dentro y fuera de casa

En una época en la que la salud es la preocupación principal de la población general, tiene sentido que el deporte y la práctica de ejercicio físico se hayan convertido en actividades de gran calado. Tanto durante el confinamiento como en los meses posteriores, la demanda de productos vinculados con el entrenamiento, tanto dentro como fuera de casa, se ha multiplicado, hasta el punto de agotar las existencias de algunas de las principales plataformas. “En una primera fase del confinamiento notamos un incremento de la demanda de productos relacionados con deportes indoor, entre los que destacan artículos para yoga, pilates, fitness o bici estática, para practicar de manera individual, en familia o bien con amigos a través de la tecnología”, nos cuentan desde Decathlon España. “Esta tendencia sigue a día de hoy. Con el comienzo de la desescalada se duplicó la demanda de bicicletas. En lo que respecta a los últimos meses, y debido al auge de la movilidad sostenible, estas cifras han ascendido al cuádruple en determinados modelos de bicis eléctricas, de movilidad urbana o MTB. Este aumento también se traslada a la venta de accesorios y el incremento de la demanda de reparación y mantenimiento de estos vehículos”, añaden.

Una pandemia en chándal

La peor pesadilla de Karl Lagerfeld, el alma de Chanel, era el triunfo del “chandalismo”. Para él, esta prenda deportiva era una “señal de derrota”, una representación de que alguien estaba tirando, literalmente, su vida por la borda. Quizá si el káiser hubiera vivido la nueva normalidad, habría entendido que el triunfo de la ropa deportiva, “de salón” o casual responde más a la disminución de escenarios en los que desarrollamos nuestra vida que a que hayamos tocado fondo, estilísticamente hablando. Las principales marcas de ropa low-cost se han apuntado a esta tendencia que define un nuevo tipo de chándal, integrado por pantalones con elástico, camisetas, sudaderas y hasta vestidos holgados elaborados de punto, algodón y tejidos fluidos. Colecciones que parecen especialmente diseñadas “para confinarse”, sin perder un ápice de estilo.