Irlanda invierte su tendencia y se coloca entre los peores países de la UE

El primer ministro irlandés afirma que “nunca se contempló” la opción de cerrar la frontera con Irlanda del Norte para evitar la entrada de la cepa desde Reino Unido

Casos en Irlanda
Casos en IrlandaAntonio Cruz

Si en el mes de abril la República de Irlanda era un ejemplo de gestión de la pandemia del coronavirus por su rápida reacción y los escasos contagios registrados, nueve meses después encabeza la lista de los países con las peores cifras durante la última semana, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Hasta 1.323 casos por cada 100.000 habitantes colocan a Irlanda por encima de países como la República Checa o Eslovenia, que habían estado liderando esta alarmante clasificación durante las últimas semanas. La razón de este incremento repentino en el número de casos notificados apunta a la nueva variante descubierta en el sureste de Inglaterra hace unas semanas.

Según el primer ministro irlandés, Michéal Martin, durante la última semana la nueva cepa supuso aproximadamente el 45% de los casos detectados, mientras que en los siete días previos significó un 25% y dos semanas antes solo un 9%. El preocupante avance de esta nueva variante es evidente, aunque para el «taoiseach» (primer ministro irlandés), «nunca se contempló» la opción de cerrar la frontera con Irlanda del Norte para evitar la entrada de la cepa desde Reino Unido. Recordemos la delicada situación que supondría proponer algún tipo de frontera dura entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

Sin embargo, para un país con menos de cinco millones de habitantes como Irlanda, los más de 68.000 contagios notificados durante los últimos 17 días suponen una presión muy significativa para su sistema sanitario.

Más aún, si lo comparamos con los 25.000 casos detectados durante los primeros cien días de la pandemia. Lo que, de momento, no ha sufrido un incremento repentino ha sido la cifra de fallecidos, que sigue muy por debajo de los registrados en la primera ola.

Lo que sí se está produciendo, al igual que ocurriera hace unos días en Londres, son largas colas de ambulancias en algunos hospitales ante la imposibilidad de atender a todos los pacientes de coronavirus. Solo en los últimos diez días, más de mil personas han tenido que ingresar en los hospitales irlandeses con síntomas relacionados con el Covid.

Pero el preocupante incremento en los contagios podría tener otra explicación además de la llegada de la nueva variante, según critica la oposición en Irlanda. A mediados de diciembre, y tras un confinamiento de seis semanas, el Gobierno decidió relajar las restricciones antes de las Navidades creyendo que podría contener los contagios.

Sin embargo, los casos de coronavirus comenzaron a crecer de forma alarmante, pasando de los 52 por cada 100.000 habitantes el pasado 12 de diciembre hasta los más de 1.300 de este pasado domingo. Se trata de cifras que han vuelto a obligar al Gobierno irlandés a anunciar un nuevo confinamiento severo, que podría durar incluso hasta Semana Santa, según manifestó el viceprimer ministro y antiguo «taoiseach», Leo Varadkar.