Sí, puedes aprender a ser más creativo: descubren un nuevo método para que cualquiera pueda ser entrenado

El innovador sistema, basado en la teoría narrativa, ayuda a despertar la creatividad y la innovación en las personas

Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio (EE UU) han encontrado un nuevo método para entrenar a las personas para que sean creativas. Esta novedosa técnica parece ser significativamente más efectiva que los métodos actuales que buscan motivar la innovación, según apuntan los autores del estudio publicado en ‘Annals of the New York Academy of Sciences’.

Este innovador sistema se basa en la teoría narrativa y ayuda a las personas a ser tan creativas como los niños o los artistas, inventando historias que contemplan mundos alternativos, cambiando de perspectiva y generando acciones inesperadas.

El método narrativo funciona al reconocer que todos somos creativos, según Angus Fletcher, autor del estudio y miembro del Proyecto Narrativo de la Universidad Estatal de Ohio. “Nosotros, como sociedad, subestimamos radicalmente la creatividad de los niños y de muchos otros porque estamos obsesionados con la idea de que algunas personas son más creativas que otras. Pero la realidad es que simplemente no estamos entrenando de la manera correcta la creatividad”, comenta Fletcher.

El investigador contó con la ayuda de Mike Benveniste, también profesor de la Universidad. Ambos han utilizado con éxito este método con los miembros de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos. Además, han trabajado con la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, la Facultad de Ingeniería del Estado de Ohio y varias compañías para enseñar creatividad a su personal y estudiantes.

Según explica Fletcher, la base actual del entrenamiento de la creatividad es la técnica conocida como pensamiento divergente, que se utiliza desde la década de 1950. Es un “enfoque computacional” de la creatividad que trata al cerebro como una máquina lógica. Funciona a través de ejercicios diseñados para, entre otras cosas, ampliar la memoria de trabajo, fomentar el pensamiento analógico y promover la resolución de problemas. Pero según el investigador, el pensamiento divergente no ha dado los resultados que muchos esperaban. Un problema importante es que su enfoque computacional se basa en datos e información sobre los problemas y éxitos del pasado. “Lo que no puede hacer es ayudar a preparar a las personas para nuevos desafíos. No puede generar acciones verdaderamente originales”, dijo Fletcher. “Pero la maquinaria narrativa del cerebro humano sí puede”.

El método narrativo utiliza muchas de las técnicas que utilizan los escritores para crear historias. Una es desarrollar nuevos mundos en tu mente. Por ejemplo, se les puede pedir a los empleados de una empresa que piensen en su cliente más inusual y luego imaginen un mundo en el que todos sus clientes fueran así. ¿Cómo cambiaría eso su negocio? ¿Qué tendrían que hacer para sobrevivir? Otra de las técnicas es el cambio de perspectiva, basado en pedir a una persona que responda a un problema pensando como otro miembro del equipo. “El objetivo de usar estas técnicas y otras similares no es que los escenarios que imaginas realmente sucedan. Se trata de abrirse a imaginar posibilidades radicalmente diferentes. Cuando haces eso, puedes responder más rápida y ágilmente a los cambios que ocurren”, asegura.

El enfoque narrativo de entrenar la creatividad a través de contar historias se parece a la forma en que los niños pequeños son creativos, y las investigaciones muestran que los niños pequeños son más imaginativos que los adultos. Pero la capacidad de los niños para realizar tareas creativas desciende después de cuatro o cinco años de escolaridad, según apuntan algunos estudios. Es entonces, cuando los niños comienzan un entrenamiento lógico, semántico y de memoria intensivo.

El enfoque narrativo de la creatividad puede ayudar a las personas a desbloquear la creatividad que pueden haber dejado de usar a medida que avanzaban en la escuela, apuntan los investigadores. Una ventaja para las organizaciones que capacitan a los empleados para que sean creativos es que ya no necesitarían esforzarse por contratar a “personas creativas”. “Tratar de contratar personas creativas causa problemas porque las personas que los líderes identifican como creativas casi siempre son personas como ellos. Por lo tanto, promueve la conformidad en lugar de la originalidad”, expresó Fletcher.

Si bien este método narrativo de entrenamiento de la creatividad ya ha sido utilizado con éxito, Fletcher y sus colegas han iniciado una evaluación más formal y están realizando ensayos controlados aleatorios del plan de estudios de creatividad en más de 600 comandantes del Ejército de EE. UU. que forman parte de la Escuela de Comando y Estado Mayor.