Ciencia

¿Por qué los elefantes le tienen miedo a los ratones?

La reacción de los elefantes ante estos diminutos animalillos no tiene tanto que ver con el miedo, sino con la sorpresa

El primer registro del mito de los elefantes y los ratones lo podemos encontrar en unos textos de Plinio el Viejo del siglo I | Fotografía de archivo
El primer registro del mito de los elefantes y los ratones lo podemos encontrar en unos textos de Plinio el Viejo del siglo I | Fotografía de archivo FOTO: La Razón La Razón

El mito del gigante elefante acobardado por el diminuto ratón está muy arraigado en el imaginario popular. El primer registro que tenemos de esta contradicción natural mitológica corresponde a Plinio el Viejo que, en sus escritos del año 77 se refería a ella asegurando que los ratones eran capaces de trepar por el interior de la trompa del elefante, causándoles una gran incomodidad.

La leyenda surgió por la errónea creencia de los ratones podían trepar por el interior de la trompa del elefante, causándoles una gran incomodidad | Foto: Alfonso Masoliver Sagardoy
La leyenda surgió por la errónea creencia de los ratones podían trepar por el interior de la trompa del elefante, causándoles una gran incomodidad | Foto: Alfonso Masoliver Sagardoy FOTO: Alfonso Masoliver

Evidentemente, esto es poco más que una leyenda urbana. No sólo no hay registros de que esto haya sucedido en algún momento de la historia; sino que además, en el caso de que -por algún casual- un ratoncito de 20 gramos se viera tentado de pasear por un lugar tan inhóspito como la trompa de un elefante de 6.000 kilos; este podría librarse de él solo con resoplar un poco… que además es algo que harían de forma instintiva.

¿Qué dice la ciencia?

Siempre se consideró una idea poco consistente. Pero -aún así- el zoólogo alemán Bernhard Grzimek creyó necesario cerciorarse de que esa teoría no tenía ningún sustento. Así que colocó unos ratones en las trompas de un grupo de elefantes, para ver cómo reaccionaban. Y el resultado no fue ninguna sorpresa. Los elefantes no sólo no rehuían de los animalillos, sino que además acercaban la trompa hacia ellos para olisquearlos.

Sin embargo, sí que sucedió algo llamativo cuando en vez de colocar los ratones en las trompas, Grzimek los colocó en el suelo frente a ellos. En ese momento, los enormes paquidermos no lo dudaron: querían espachurrarlos sin ninguna piedad.

De acuerdo con el investigador de la Universidad de Cambridge (Inglaterra) e investigador jefe de la Fundación del Elefante Asiático del Triángulo de Oro en la ciudad tailandesa de Chiang Rai, Josh Plotnik, este comportamiento puede deberse a la mala visión de los elefantes. “En la naturaleza, cualquier cosa que corra o se deslice repentinamente junto a un elefante puede asustarlo”, explica Plotnik. No tiene por qué ser un ratón: los perros, los gatos, las serpientes o cualquier animal que haga movimientos bruscos junto a los pies de un elefante pueden sobresaltarlo”.

La alarma que sienten los elefantes hacia los ratones no sucede únicamente con los ratones
La alarma que sienten los elefantes hacia los ratones no sucede únicamente con los ratones

Es decir, que no es algo que suceda específicamente con los ratones... y tampoco es miedo per se. Se trata -más bien- del sobresalto ante los movimientos bruscos de cualquier animal de pequeño tamaño. Aún estando tan cerca de ellos, los paquidermos no podrán verlos con claridad. Por lo que los considerará una amenaza potencial... y es mejor prevenir que curar. Un par de pisotones y problema solucionado.