La OMS declara la viruela del mono “emergencia sanitaria internacional”

El organismo considera que el riesgo es moderado a nivel mundial, pero alto en Europa

Por segunda vez en dos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado el paso extraordinario de declarar una emergencia global. Esta vez la causa es la viruela del mono, que se ha extendido en pocas semanas a decenas de países e infectado a decenas de miles de personas- el brote ya supera los 16.000 casos en más de 80 países-. Lo hizo este sábado por la tarde, en una decisión inusual ya que el Comité de Emergencia del organismo dependiente de la Naciones Unidas no había llegado a un consenso, por lo que fue su director general, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus el que desbloqueó la decisión y decidió ir adelante con la declaración de la viruela del mono como “emergencia sanitaria de preocupación internacional”, el máximo rango de alerta recogido por el Reglamento Sanitario Internacional, y que hasta ahora solo tenían la covid y la polio.

“Tenemos un brote que se ha propagado rápidamente por todo el mundo a través de nuevos modos de transmisión, sobre los cuales entendemos muy poco y que cumple con los criterios para ser considerado una emergencia de salud pública”, explicó Ghebreyesus, en rueda de prensa. A pesar de las consideraciones del Comité de Emergencia del organismo, encargado de evaluar la crisis, que no ha llegado a alcanzar un consenso sobre esta cuestión- 9 votaron en contra de declararla y 6 a favor-, el director general de la OMS decidió realizar esta declaración tras entender que el brote cumple con todos los requisitos necesarios para ello. “Agradezco al Comité de Emergencia sus deliberaciones y consejos. Sé que este no ha sido un proceso fácil ni directo, y que hay puntos de vista divergentes entre los miembros”, destacó. Se trata de la primera vez que el director general “invalida” a sus asesores para declarar una emergencia de salud pública.

Riesgo alto en Europa

Ghebreyesus aseguró, además que, en términos generales, “la evaluación de la OMS es que el riesgo de la viruela del mono es moderado a nivel mundial y en todas las regiones, excepto en la región europea, donde consideramos el riesgo como alto. También existe un claro riesgo de mayor propagación internacional, aunque el riesgo de interferencia con el tráfico internacional sigue siendo bajo por el momento”.

En su comparecencia, además, proporcionó las últimas cifras oficiales de contagios. Entre el 1 de enero y el 20 de julio de 2022, se notificaron a la OMS 14.533 casos probables y confirmados por laboratorio (incluidas 3 muertes en Nigeria y 2 en la República Centroafricana) de 72 países de todo el mundo. Al cierre de esta edición, los casos ya superaban los 16.000 en más de 80 países.

Ante esta situación, el director de la OMS llamó a la calma y recomendó a los países que sigan el protocolo de contención establecido para esta clase de emergencias. “Con las herramientas que tenemos ahora, podemos detener la transmisión y controlar este brote”, manifestó, a la vez que matizó que, “de momento, se trata de un brote que se concentra entre hombres que mantienen relaciones homosexuales, en especial con compañeros múltiples, lo que significa que se puede detener con las estrategias correctas en los grupos correctos. De hecho, la evidencia actual determina que este grupo de población concrentra el 95% de los contagios en todo el mundo.

El “fantasma” del VIH

El doctor Tedros quiso también hacer hincapié en que “el estigma y la discriminación son tan peligrosos como cualquier virus”. “Además de nuestras recomendaciones a los países, también hago una petición especal las organizaciones de la sociedad civil, incluidas aquellas con experiencia en el trabajo con personas que viven con el VIH, para que trabajen con nosotros en la lucha contra el estigma y la discriminación”, declaró.

Precisamente este estigma era uno de los motivos por los que algunos miembros del comité investigador de la OMS no eran partidarios de hacer esta declaración, junto a otros factores como la baja gravedad de la epidemia o la posibilidad de que la alarma generada “aumente de manera innecesaria o artificial la percepción del riesgo de la enfermedad”.

Sin embargo, la valoración de la comisión era solo uno de los cinco factores tenidos en cuenta por el director de la OMS a la hora de dar finalmente la alerta. El resto han sido la velocidad de propagación, los principios científicos, la evidencia y otra información relevante, - “que actualmente es insuficiente y nos dejan con muchas incógnitas”- el riesgo para la salud humana, la propagación internacional y el potencial de interferencia con el tráfico internacional,

Recomendaciones para cuatro grupos de países

El director general de la OMS dió también una serie de recomendaciones para los distintos grupos de países, según su situación y nivel de transmisión del virus:

- A aquellos con casos de viruela símica importados y que están viendo transmisión de persona a persona: “intensificar las medidas de vigilancia y salud pública”.

- A los que aún no han notificado un caso de viruela del mono, o no han notificado un caso durante más de 21 días: “involucrar y proteger a las comunidades afectadas”.

- A aquellos con transmisión de viruela del mono entre animales y humanos (en África, mayormente): “fortalecer la gestión clínica y el control de infecciones en hospitales y clínicas”.

- A los países con capacidad de fabricación de diagnósticos, vacunas y terapias: “acelerar la investigación sobre su uso y las herramientas para un acceso equitativo”.

Séptima alerta máxima de la OMS desde 2007

Es la séptima vez que el organismo sanitario declara la emergencia internacional (un mecanismo iniciado en 2005), después de haberlo hecho anteriormente por otros seis virus: la pandemia de gripe H1N1 de 2009, la declaración de poliomielitis de 2014, el brote de ébola en África occidental de 2014, la epidemia de virus Zika 2015-2016, la epidemia de ébola Kivu 2018–2019 y la pandemia de COVID-19.

La decisión se anuncia un día después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) recomendara formalmente el uso de la vacuna de la viruela convencional Imvanex para prevenir también la viruela del mono.

La viruela del mono, enfermedad endémica en África oriental y central, es menos peligrosa que la viruela convencional (erradicada a nivel global hace 40 años) y suele manifestarse con una fuerte fiebre que deriva rápidamente en erupciones cutáneas, especialmente en la cara. El virus que se esta propagando en el brote actual- que presenta 50 mutaciones distintas al del último brote declarado en Reino Unido en 2018, ocasiona nuevos síntomas, como lesiones genitales únicas y llagas en la boca o el ano.

Estas manifestaciones cínicas son similares a las de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y pueden llevar fácilmente a un diagnóstico erróneo. En algunas personas, los síntomas anales y orales han provocado el ingreso en el hospital para tratar el dolor y las dificultades para tragar.