Salud

Estos son los efectos secundarios de los corticoides

Son medicamentos que sirven para tratar muchas dolencias por sus potentes propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras

Las personas mayores de 65 años son las que menos se automedican
Las personas mayores de 65 años son las que menos se automedicanMLADEN ZIVKOVIC/ ISTOKMLADEN ZIVKOVIC/ ISTOK

Los corticoides son medicamentos muy utilizados por sus efectos antiinflamatorios e inmunosupresores. Se usan para tratar con mucha eficacia afecciones como la artritis, las erupciones cutáneas, el asma, enfermedades intestinales inflamatorias, enfermedades autoinmunes como lupus y la esclerosis múltiple, algunos tipos de cáncer o tras un trasplante, para el cuerpo no rechace el nuevo órgano.

También denominados corticosteroides, actúan disminuyendo la producción de proinflamatorias, sustancias que intervienen en estos procesos patológicos. Son fármacos muy potentes que pueden producir efectos secundarios, algunos de los cuales pueden causar graves problemas de salud, especialmente si se consumen a largo plazo. Por este motivo, se suelen prescribir a la dosis efectiva más baja por el tiempo mínimo posible.

Para prevenir riesgos, el médico debe elegir el corticoide atendiendo a la potencia del medicamento concreto, la dosis y la duración del tratamiento, así como a la vía de administración más adecuada. Salvo en cuadros graves, en los que se prefiere los sistémicos, ya sean orales o inyectables, se recomienda la vía tópica o inhalada.

Según explican desde Clínica Mayo, los corticoides orales (pastillas, cápsulas o jarabes) ayudan a tratar la inflamación y el dolor asociados con ciertas afecciones crónicas, como la artritis reumatoide y el lupus.

Sus efectos secundarios son: presión elevada en los ojos (glaucoma), nublamiento del cristalino en uno o ambos ojos (cataratas), hiperglucemia, que puede desencadenar o empeorar la diabetes, aumento del riesgo de contraer infecciones, en especial con microorganismos bacterianos, virales y fúngicos comunes, osteoporosis, hematomas o cicatrización más lenta de las heridas.

También pueden provocar supresión de la producción de hormonas de las glándulas suprarrenales, que puede derivar en una variedad de síntomas, entre ellos fatiga intensa, pérdida del apetito, náuseas y debilidad muscular.

Algunos pacientes que toman cortisol ven como su cuerpo se hincha debido a que fabrican más cantidad de cortisol. El aumento de esta hormona puede hacer que el rostro se vea más redondeado, lo que se conoce como “cara de luna llena”. Este es un signo del llamado síndrome de Cushing. En este caso, la cara está hinchada y roja.

En cuanto a los corticoides inhalados, se prescriben para controlar la inflamación asociada al asma y las alergias nasales. Con esta presentación, parte del fármaco puede depositarse en la boca y la garganta en lugar de llegar a los pulmones. Esto puede causar una infección micótica en la boca (candidiasis bucal) y ronquera. Desde Clínica Mayo recomiendan hacer gárgaras y enjuagarse la boca con agua después de cada bocanada del inhalador para evitar la irritación de la boca y la garganta. Algunos estudios han sugerido que los corticoides inhalados pueden disminuir las tasas de crecimiento en los niños que los usan para el asma.

Los corticoides tópicos (cremas y ungüentos) ayudan a tratar muchas enfermedades de la piel, pero pueden provocar lesiones rojas en la piel, acné y síndrome de Cushing. Por su parte, lo corticoesteroides inyectables se utilizan para tratar los signos y síntomas musculares y articulares, como el dolor y la inflamación de la tendinitis. Pueden causar efectos adversos temporales cerca del sitio del pinchazo, entre ellos pérdida de color en la piel o dolor intenso. Otros síntomas pueden incluir enrojecimiento facial, insomnio e hiperglucemia. Los médicos suelen limitar las inyecciones a tres o cuatro al año, dependiendo de la situación de cada paciente.