Limpieza

¿Con qué frecuencia se deben cambiar las fundas del almohada?

La higiene al dormir influye mucho más de lo que crees en tu piel, tu salud y tu descanso. Cambiar la funda de almohada con la frecuencia adecuada es clave

¿Con qué frecuencia se deben cambiar las fundas del almohada?
¿Con qué frecuencia se deben cambiar las fundas del almohada?Unsplash

Dormimos alrededor de un tercio de nuestra vida. Durante esas horas, la piel y el cabello están en contacto directo con la funda de la almohada, que actúa como un "imán" para restos de maquillaje, sudor, grasa natural, células muertas y partículas de polvo. Con el paso de los días, ese tejido aparentemente limpio se convierte en un caldo de cultivo para bacterias, hongos y ácaros.

Por eso, la frecuencia con la que cambias la funda de la almohada no es un detalle menor: influye en la calidad del sueño, en la salud de tu piel y hasta en tu respiración. De hecho, dermatólogos y alergólogos coinciden en que muchas irritaciones cutáneas, brotes de acné e incluso molestias alérgicas pueden estar relacionados con fundas que no se lavan con la regularidad adecuada.

¿Qué dicen los expertos?

¿Con qué frecuencia se deben cambiar las fundas de la almohada?
¿Con qué frecuencia se deben cambiar las fundas de la almohada?Unsplash

La American Academy of Dermatology recomienda cambiar la funda al menos una vez por semana. La dermatóloga Kseniya Kobets, va más allá: sugiere hacerlo cada 2 o 3 días si tienes piel grasa, tendencia al acné, si sudas por la noche o si compartes la cama con mascotas.

El motivo es simple: cuanto más tiempo permanece la funda sin lavarse, más aumenta la exposición a microorganismos y agentes que influyen en la piel y en la salud respiratoria.

¿Por qué importa tanto la frecuencia?

  • Piel y cabello: la acumulación de sebo y restos de productos cosméticos favorece la aparición de brotes, irritaciones y puntos negros.
  • Alergias: las fundas sucias concentran ácaros y polvo que pueden agravar síntomas respiratorios o causar estornudos y congestión.
  • Bienestar general: dormir en una superficie fresca y limpia también impacta en la calidad del descanso y en la sensación de ligereza al despertar.

Consejos prácticos para el cuidado de las fundas

Según la experta Kobets, hay que usar tejidos transpirables como algodón, y si tienes piel sensible o cabello delicado, apuesta por fundas de seda o satén, que reducen fricción y absorben menos humedad. También hay que lavar siempre con agua caliente para eliminar bacterias y ácaros. Y mantener una rutina de higiene nocturna: desmaquillarte, lavar tu rostro y recoger el cabello ayuda a mantener la funda más limpia por más tiempo.

En resumen

  • Una vez por semana es lo mínimo recomendado.
  • Cada 2 o 3 días es lo ideal en casos de piel sensible, acné, sudoración o si duermes con mascotas.
  • Las fundas limpias son aliadas de una piel más sana, un sueño más reparador y una mejor salud respiratoria.