Salud mental

Uno de cada 5 adolescentes españoles sufrirá un trastorno mental a lo largo de su vida

Celso Arango: "Mientras las tasas de supervivencia tras padecer un tumor o un ictus cada año son mayores, en el campo de la salud mental las cifras cada vez son peores"

Los jóvenes consumen y crean contenido en redes sociales sobre autolesiones
Los jóvenes consumen y crean contenido en redes sociales sobre autolesionesDreamstime

Uno de cada cinco adolescentes españoles (un 20%) cumplirá a lo largo de su vida con los requisitos diagnósticos para tener un trastorno mental, según el académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina de España (Ranme), el profesor Celso Arango, en base a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El experto aludió a la importancia de los cambios generacionales - que, a su juicio, "ocurren demasiado rápido"- como factor implicado en el desarrollo de trastornos mentales, aunque "en la esquizofrenia, el trastorno bipolar o el autismo influye también la genética".

Mientras que las tasas de supervivencia tras padecer un tumor o un ictus cada año son mayores, Arango lamentó que "en el campo de la salud mental sea al contrario y que las cifras cada vez sean peores porque el número de muertes por suicidio va en aumento, al igual que la prevalencia de trastornos mentales en la población joven". En la actualidad, entre los trastornos mentales más frecuentes destacan la depresión, los trastornos adaptativos como resultado de visualizar una agresión sexual, sufrir bullying o tener un accidente, y la ansiedad.

Según datos de la Fundación Anar,las tentativas de suidicio en adolescentes se han multiplicado por 26 en la última década. En 2022, 900 menores intentaron quitarse la vida, la mayor cifra en 10 años. La Fundación explica que existe un perfil con más posibilidades de presentar conductas suicidas: mujer adolescente de entre 13 y 17 años, de familia migrante, con antecedentes de fuga, que se autolesiona y ha sido víctima de abuso sexual.

Autolesiones

Asimismo, la forma en la que se manifiestan los trastornos mentales también ha cambiado estos últimos años. "Antes el adolescente sentía irritabilidad o tenía un peor rendimiento académico; sin embargo, ahora se autolesionan, se hacen cortes, arañazos, se pellizcan...", destacó el experto. "Aunque estas acciones no respondan siempre al deseo de morir, sí que es una manera de suplir el dolor emocional con el dolor físico, porque mientras se están cortando físicamente se están olvidando de su dolor emocional, para ellos es más llevadero", añade.

Las lesiones autoinfligidas constituyen un problema de salud pública en nuestro pais.Las hospitalizaciones por autolesiones en España en la población de 10 a 24 años se han casi multiplicado por cuatro en las dos últimas décadas: de 1.270 en 2000 hasta 4.048 en 2020, según datos del Ministerio de Sanidad. Cerca del 18% de los adolescentes en los países occidentales se infligen autolesiones con intenciones no suicidas en algún momento de su desarrollo evolutivo.

De igual manera, el profesor Arango subrayó que otro factor para tener en cuenta son los contenidos audiovisuales que consumen los jóvenes que ya padecen trastornos mentales, ya que "cuando los suicidios se tratan como si fueran una solución 'digna' para problemas de la vida diaria o incluso se idealizan, se han visto efectos muy negativos". En este sentido, Arango puso como ejemplo un estudio de Estados Unidos que mostró que, un mes después del estreno de la primera temporada de la serie 'Por trece razones',los suicidios entre adolescentes de 10 a 17 años aumentaron un 29%.

Atención emocional en la infancia y la adolescencia

Para reducir estos datos, el académico aludió a la importancia de invertir más en unos "buenos cuidados perinatales, durante el embarazo, el parto y en la interacción entre madre e hijo con el fin de hacer vínculos seguros". Además, destacó el papel que juegan los centros educativos a la hora de evitar traumas infantiles como el acoso escolar, los abusos físicos y sexuales y otras negligencias.

Hace unos días, el psicólogo clínico Walter Lupo destacaba que, aunque las reacciones psicológicas y emocionales ante la vivencia de experiencias adversas dependen de una gran variedad de factores, hay dos de ellos que determinan con mayor frecuencia que éstas acaben convirtíendose en un trauma: el que nos hayan sucedido durante la infancia o la adolescencia y el que hayan sido provocadas por personas de nuestro entorno más próximo. 

Falta de especialistas

Arango no quiso terminar su conferencia sin aludir a uno de los problemas de base de la atención a la salud mental en nuestro país: la falta de profesionales. "Nuestra especialidad no requiere grandes infraestructuras técnicas, sino personas, el factor humano aquí es fundamental, y España no cuenta con los profesionales que se necesitan, provocando las actuales largas listas de espera".En España, la ratio de psiquiatras por cada 100.000 habitantes es de 9,27, cuando lo óptimo se considera entre 13 y 15, una situación que podría empeorar debido a que habrá un gran número de jubilaciones en los próximos años y no hay relevo suficiente.

Por este motivo, aplaudió el hecho de que el año pasado se pusiera en funcionamiento en la Comunidad de Madrid, gracias a un convenio entre las consejerías de Educación y Sanidad y la Fundación Alicia Koplowitz, un programa pionero en España para mejorar el bienestar emocional y salud mental en las escuelas, siguiendo las recomendaciones de la OMS. En él, los profesionales clínicos ofrecen su ayuda a profesores, alumnos y familias a través de equipos formado por cinco especialistas en pedagogía terapeútica, una especialista en audición y lenguaje, una orientadora, una psiquiatra, una psicóloga clínica y una enfermera especializada en salud mental, que atiende a los 69 Centros de Educación Especial (CEE), públicos y concertados de la CAM.