Crisis

Estos son los “grandes apagones tecnológicos” que ha habido en España durante los últimos 20 años

En lo que llevamos de siglo se han producido cuatro grandes apagones que han afectado a cientos de miles de personas cada uno de ellos

El Centro de Control Eléctrico, Cecoel, desde el que se vigila el buen funcionamiento de la red eléctrica en España.
El Centro de Control Eléctrico, Cecoel, desde el que se vigila el buen funcionamiento de la red eléctrica en España.La RazónCortesía de Cecoel.

Hace unos días, la ministra para la Transición Ecológica Teresa Riberadescartaba “con rotundidad” la posibilidad de un apagón tecnológicocomo el que han advertido las autoridades austriacas que puede suceder en los próximos meses. Unas declaraciones que admiten diversas interpretaciones viniendo del mismo ejecutivo que animaba a los españoles a participar en actos multitudinarios cinco días antes del primer confinamiento. Pero, de suceder, no sería la primera vez que el sistema de suministro eléctrico es puesto a prueba en España ni que unos cuantos cientos de miles de ciudadanos deben enfrentarse a la vida sin electricidad y sin nada que funcione por un periodo de tiempo. A veces unas pocas horas, otras veces días.

El corto “gran apagón” del último verano

El último “gran apagón” que han padecido los ciudadanos de este país tuvo lugar el pasado 24 de julio y afectó a media España y parte de Portugal, aunque de forma breve. Aproximadamente un millón doscientos mil abonados repartidos por las comunidades de Madrid, Cataluña, Andalucía, Aragón, Navarra, País Vasco, Castilla y León, Extremadura y Murcia quedaron sin suministro durante cerca de una hora.

¿Qué había sucedido? Un hidroavión en Francia inició la cadena de fallos al intentar sofocar un incendio que tenía lugar bajo unas líneas de interconexión eléctrica.

La pérdida de dos de esas líneas eléctricas desembocó en la desconexión de otras tres que comunican la red eléctrica peninsular con la del resto de Europa a través de Francia. Durante el incidente, la electricidad que llegaba a la península desde el país vecino disminuyó en 2.350 MW, el equivalente a la producción de dos centrales nucleares.

La isla más poblada de España, sin electricidad

Retrocedemos hasta septiembre de 2019 cuando la isla de Tenerife, casi un millón de habitantes, pierde todo el suministro eléctrico durante 9 horas. Entre la una de la tarde y las diez de la noche los tinerfeños deben arreglárselas como pueden tras un “fallo técnico” en la subestación de Granadilla de Abona, en el sur de la isla. Según informó Endesa, el sistema se desactivó de forma automática para evitar cortocircuitos y daños en la red que hubieran agravado el problema.

Cómo consecuencia del incidente, los bomberos deben rescatar a 58 personas atrapadas en ascensores, los servicios de emergencia reciben 668 llamadas relacionadas con incidencias eléctricas y la policía envía sus agentes a dirigir el tráfico por toda la isla ante la inoperatividad de los semáforos. Infraestructuras básicas como el aeropuerto o los centros sanitarios continúan funcionando sin interrupción gracias al uso de grupos electrógenos.

No ha sido la única vez en que la isla se las ha visto con lo que se conoce como un “cero energético” y a causa de la misma subestación. En julio de 2020 se produjo otro incidente similar, pero el suministro pudo ser restablecido en poco más de una hora.

Barcelona vive el peor apagón de su historia

El 23 de julio de 2007, 350.000 hogares, empresas y comercios de la ciudad quedan sin suministro eléctrico tras la caída de un cable en la estación eléctrica de Collblanc. Como consecuencia, otras cuatro estaciones deben ser cerradas y la situada en el paseo Maragall de Barcelona se incendia. El suministro eléctrico no se restablece en su totalidad hasta pasados cuatro días.

¿Y qué sucede en una gran ciudad cuando pierde buena parte de su suministro eléctrico? El 70% de los semáforos deja de funcionar con el consiguiente caos circulatorio, metro y ferrocarril quedan interrumpidos, en cien mil domicilios se pasa la noche a oscuras y no es hasta el día siguiente, con la ayuda de decenas de generadores eléctricos que se instalan en las calles, cuando se comienza a recuperar no la normalidad, pero si la operatividad. La Cámara de Comercio estimó el daño causado en 62 millones de euros.

Barcelona vive su segundo peor apagón

Un alcance algo menor tuvo lo que sucedió en la capital condal en 2001. 200.000 abonados se quedaron sin suministro en amplias zonas de la ciudad y en localidades cercanas como Calldetenes, Manresa, Vic, Terrassa y Vilassar de Mar.

Un fallo en una subestación en Rubí afectó a la estación transformadora de Beges, lo que a su vez repercutió en 40 subestaciones más. Pese al alcance de la caída eléctrica, el impacto no fue demasiado gracias a la rapidez con la que se consiguió restablecer el servicio que no permaneció interrumpido más de una hora.