El recuerdo más salvaje de Félix Rodríguez de la Fuente

El domingo se estrena en DMAX «Wild Frank: El legado de Félix», serie de 4 capítulos en los que Frank Cuesta recorre la geografía española para conocer los secretos de su fauna

La silueta de una naturaleza libre, sin manipular y que cuya única utilidad sea la de servir como hábitat para los animales es cada vez más estrecha. Si trazáramos dicha silueta en un mapa la veríamos delgada, como si la naturaleza se hubiese quedado en los huesos al ver sus recursos destrozados y utilizados para el goce y beneficio del ser humano. Qué tristeza que cada vez los animales se vean más enjaulados, y no en cuatro paredes de metal, sino en el que debería ser su propio territorio. Sin extraños. Sin más daño que el de la propia ley de vida. «Todo el que trabaja en la conservación de la naturaleza coincide en que la fauna crece, pero el espacio merma. Entonces, de seguir así, toda esa labor caerá en vano si no se para de construir y de romper espacios», explica Frank Cuesta, también conocido como Frank de la Jungla.

Este domingo en DMAX (Discovery), a las 21:30 horas, se estrena «Wild Frank: El legado de Félix», serie de cuatro capítulos en los que Cuesta recorrerá los principales parajes de la geografía española para comprobar de primera mano –con la ayuda de especialistas y testigos del cambio de la naturaleza– qué queda del legado de uno de los naturalistas más importantes de la historia de nuestro país: Félix Rodríguez de la Fuente.

El 14 de marzo se cumplen 40 años de la muerte de este poeta divulgador, de quien logró inculcar a numerosas generaciones el amor y el respeto hacia la naturaleza. Por ello, este programa de DMAX rendirá homenaje a su enorme herencia: «La obra más importante de Félix no es la televisiva, sino la que consiguió que el águila, el lince o el lobo dejaran de ser animales por cuya caza se diese dinero», explica el divulgador. Y es que Rodríguez de la Fuente rompió moldes con su programa «El hombre y la Tierra», cambió toda perspectiva que existiese hacia los animales y modificó la forma de mirar hacia aquellos salvajes.

Aquellas personas anónimas

«Wild Frank: El legado de Félix» pondrá el foco en el presente y futuro de las especies más célebres de la época de Rodríguez de la Fuente, como son el halcón, el quebrantahuesos, el búho real, el buitre negro, el águila real, el zorro, el oso, el lince ibérico, el lirón careto y el lobo. Con éste último, explica Frank Cuesta, «Félix tenía una relación muy especial. Lo que hizo fue crear métodos para trabajar con lobos de manera que, aunque fueran salvajes, le escuchasen». Es decir, el de «El hombre y la Tierra» trabajó para que, si daba una orden, estos mamíferos le obedeciesen. «Pero tampoco era una relación como la que se tiene con un perro, porque si tenía problemas se podía llevar un mordisco», continúa Cuesta, «fue un pionero en este sentido, porque estableció una relación muy intensa con este animal pero sin olvidar que era salvaje». Por ello, como homenaje y respeto hacia quien «hizo que me interesasen los animales», Cuesta reclama en la serie más justicia para la naturaleza, así como para aquellas personas anónimas que, como hizo Rodríguez de la Fuente, continúan luchando por la conservación de la naturaleza sin el lujo de contar con subvenciones ni ayudas que son necesarias y justas.

Objetivo: evitar la extinción

Para el rodaje del programa, el equipo se ha trasladado tanto a parques naturales como a centros dedicados a la rehabilitación y cría de animales que están o han estado en peligro de extinción. Ejemplo de éstos últimos es GREFA, situado en Majadahonda (Madrid) y donde Frank Cuesta conocerá la principal causa de la muerte de los buitres negros.