Garzón: “Entiendo que haya compañeros que no quieran dar toros, supone un esfuerzo económico y personal”

El empresario anuncia una corrida con Morante y Juan Ortega, mano a mano, en la plaza de Córdoba el 12 de octubre

En una temporada normal, la festividad del 12 de octubre, el día del Pilar, suele ser día grande en Zaragoza, también en Las Ventas y el festival de Sevilla. No será este el año, pero Córdoba, si todo va bien, abrirá sus puertas. Plaza de primera categoría, la única que dará toros en España durante este 2020. Un mano a mano entre Morante de la Puebla y Juan Ortega es el cartel con toros de la ganadería de Jandilla y Vegahermosa.

“Ha costado mucho llegar hasta Córdoba, porque hoy en día hacer una corrida de toros, con todas las medidas necesarias, la reestructuración de la plaza no es nada fácil. Entiendo que haya compañeros que no quieran dar toros, porque el esfuerzo profesional y económico es brutal”, dice José María Garzón, gestor de Lances de Futuro.

La pandemia obliga a cumplir unas normas, que incluso van cambiando de un día para otro, como son el metro y medio de distancia impuesto por la Junta de Andalucía entre espectadores, razón por la cual Sevilla anunció su imposibilidad de dar San Miguel o el caso de Almería, que anunció una supuesta suspensión de carteles no anunciados con diez días de antelación.

Córdoba comienza ya las preparaciones: “Es una plaza de 14.000 personas que hay que dejarla más o menos al 17% de su aforo. Aunque parezca fácil hay que medir, regular las puertas, Córdoba es de primera y con esa estructura hay que calcular todo para darle servicio a algo más de 2.000 personas. Es un verdadero tetris en el que ya están trabajando los informáticos”, relata Garzón.

Con las nuevas medidas impuestas por la Junta por la Covid cada día es más difícil que las cuentas salgan: “Tengo que agradecer a Morante el esfuerzo, a las ganaderías. Morante está muy comprometido con Córdoba... También Ortega. Y luego hay que hacer encaje de bolillos”.

Su último festejo organizado fue el de El Puerto de Santa María. De llenazo, dentro de las medidas protocolarias de la Covid-19, y también vino la polémica. “No se me han quitado las ganas de dar toros porque cumplo con mi deber. En El Puerto la gente se lo pasó bien y estuvo todo bien hecho”.